Testimonio: La principal incertidumbre de un trasplantado ¿Cuánto me va a durar el trasplante?


Orlando con sus sobrinas

A mediados de 1987, en la Ciudad de México Distrito Federal, fue la fecha en que me realizaron el trasplante, con los ánimos, miedos e incertidumbre a lo más que da. 

A la edad de 10 años estaba preparado para entrar al quirófano, previamente antes fueron seis meses de muchos estudios, mucha preparación psicológica y física por parte de mi donador (mi papá) y yo, una persona de tan solo pasado el metro de estatura, anémico a no más poder, y con la enfermedad en etapa terminal, al límite de entrar a hemodiálisis, pero que se hizo todo el esfuerzo a una carrera maratónica por no pasar por esa etapa; mucho más de dolor que un tratamiento que a tientas pueda servir para seguir viviendo, así fue, pude lograr ese cometido no pasar por ese tratamiento en que uno sufre bastante.

A unos días de trasplantado, ya con mejores ánimos, con mucho más energía, con apetito a no más poder por los corticoides a dosis de elefante, proseguía el peor temor de cualquier trasplantado: ¿Ahora qué hago? ¿Cuánto duraré con mi trasplante?

En aquellos tiempos no había tanta información como la de ahora, ni de herramientas como el internet para poder leer y saber qué hacer, mucho menos los doctores te dan un manual como de procedimientos en que te den consejos en cómo tomar los medicamentos, alimentación, ejercicio, cuidados desde tu cabeza hasta los pies, por no especificar tantos cuidados que uno debe tener. Así pues, a la deriva y a punta de ir aprendiendo, tuve que enfrentarme a muchos retos, el primero de ellos fue ponerme que hacer, el principal éxito de trasplantado es no solo seguir con vida, sino aprovechar cada minuto teniendo una terapia ocupacional. Le pregunté a mi doctor de cabecera que si podía ir al colegio, hablo que estaba en la primaria, y con unos dos meses de trasplantado, irónicamente el doctor indico que mejor más adelante me consiguiera una ocupación, sin menospreciar cualquier ocupación, y también irónicamente a los dos meses me mandaron al colegio con cubre bocas a la entre pie, y a ver como en el colegio podía desenvolverme, en cuanto a que siendo consciente no era un niño normal desde que necesitaba protegerme de los virus, microbios, hasta físicamente la estatura. 

Todos esos años de colegio y a la par de los cuidados y enfrentando lo que tiene que enfrentar todo un trasplantado; los cuidados desde un simple dolor de cabeza que se convierte en algo insoportable, los resfriados, alguna infección estomacal, hasta los verdaderos cambios de mis estados de ánimos (el enojo a no poder hacer muchas cosas como los compañeros del colegio, impotencia a no poder practicar muchos deportes de contacto, y depresión por no saber qué iba a suceder conmigo).

Paralelamente vivía con aquel temor de cualquier trasplantado, la duración de mi trasplante, y siempre es un miedo, cualquiera de los trasplantados deben sentir eso. En primera instancia los médicos te indicaran que te durará entre 8 a 10 años siendo optimista y tendrás que seguir con otro trasplante, con suerte, o entrar a hemodiálisis mientras consigues un donador sea vivo o cadavérico, insisto con suerte, o seguir mientras la vida lo permita en hemodiálisis. Hay muchas personas que llevan tres trasplantes o cuatro, como la autora del Blog, pero son casos raros, por lo que es difícil predecir cuantos años puedes durar con tu trasplante con una buena calidad de vida.

A mis 33 años de trasplante, sobrepasando cualquier predicción, expectativa o suerte (muchas veces me lo han dicho, y no es así), puedo recomendar algunos puntos importantes, desde mi punto de vista, debido a que no soy profesional de la salud, pero si con preparación (por cierto, el doctor que me indicaba que me buscara mejor una ocupación por que no podía acabar la primaria, tuvo una sorpresa... pude acabar dos maestrías), los puntos son los siguientes:

  1. Tomarte tus medicamentos, sí o sí, en sus horas y con sus dosis correspondientes; que te causan muchas reacciones adversas, sí pero debes acatar con esto, como primer punto importante.
  2. Alimentación adecuada y balanceada, eliminando en lo posible todos esos alimentos y acompañantes procesados.
  3. Tomar la cantidad de agua necesaria y que te indiquen, yo tomo entre 2 a 3 litros de agua diario. No beber refresco o jugos enlatados en lo posible.
  4. Terapia ocupacional, algunos trasplantados se nos imposibilita tener un trabajo formal debido a las circunstancias, no en todos los casos, pero puedes encontrar otras alternativas.
  5. Hacer ejercicios, cualquiera que fuera, siempre y cuando no sea de contacto por aquellos golpes.

Finalmente vivimos en un mundo adverso, con muchas preocupaciones de lo que sucederá y que siendo trasplantado nos pueda ocurrir, por lo que te recomiendo es que a pesar de la adversidad, mientras tanto debes cuidarte como siempre.

Autor: ORLANDO EMILIO ORTEGA MIRANDA

            NICARAGUENSE

           33 AÑOS DE TRASPLANTADO


Gracias, Orlando, por tu testimonio... y a seguir sumando muchos años más de trasplantado. 


Ana Hidalgo

Comentarios

  1. Enhorabuena por esos 33 años yo recientemente he hecho 3 y gracias a Dios y mi donante va todo de lujo, deporte, comer sano, medicación, poco sol y disfrutar de la vida... Que solo hay una.

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