sábado, 5 de octubre de 2019

Personas y vidas: Àngels, ante las adversidades, siempre adelante



 La foto es de nuestro lugar de vacaciones, Llafranc en La Costa Brava.

Soy Àngels, tengo 38 años y como dice uno de mis grupos de música preferidos, Els Pets: La vida es bonita, pero a veces, complicada. Y mi vida es bonita, pero con épocas no tan bonitas. Soy una persona muy positiva, que ha pasado mucho, nací con luxación congénita bilateral de caderas, cosa que hizo que en pocos días de vida me tuvieran que enyesar, en pocos meses pasar por quirófano y todo sin saber exactamente si podría andar... ¡qué golpe para mis primerizos y jóvenes padres!

Después de unas cuantas operaciones, caminé, corrí, jugué y salté. Más tarde, me detectaron lordosis y escoliosis en la columna, pero nada, me recetaron natación y rehabilitación y ¡a seguir!

Cuando ya tenía las caderas dominadas, llegó la insuficiencia renal, no recuerdo exactamente cuándo, ni en qué época, ni si tenía 13 o 15 años, solo recuerdo estar unos días bien, otros días mal, sin saber qué tenía. Sí recuerdo tener bastantes otitis, una semana podía ir a la piscina, la otra no. Recuerdo un día, en la cama, febril y empezar a darme espasmos, escalofríos, temblores… Y me llevaron al hospital con una fiebre altísima. Después de varias pruebas, nos dijeron que había tenido una pielonefritis, y que un riñón no funcionaba y el otro no del todo, a parte, uno era más pequeño y que, seguramente más adelante necesitaría diálisis. ¡Sorpresa!, otra dolencia que anotar a mi lista. No recuerdo como me lo tomé, ni si era consciente en aquel momento de lo que podría llegar a pasar.
Pero no fue así, mis riñones no funcionaban del todo bien pero un poco de medicación y control, y listo. Por aquella época me llevaba el equipo de Nefro del Hospital Joan XIII en Tarragona.

Después al cabo de un par de años, me detectaron Colitis Ulcerosa, y a punto estuve de no contarlo. Eso sí, me sentó como un jarro de agua fría (corticoides, inmunosupresores, dieta, cambios de humor, desesperación…) eso me llevó a que los huesos de mi cadera se dañasen y me tuvieran que poner prótesis de cadera. Primero me colocaron una, y en plena recuperación, tuve un brote de colitis que me llevó a quirófano, quitaron todo el colon, y me pusieron una ileostomía. ¡Mi vida cambió!
Pero entonces, al cabo de un tiempo, la otra cadera se fastidió más y no me podían poner una prótesis sino me quitaban la ileostomía. Así que nada, a quirófano se ha dicho. Quitan ileostomía y en medio año, prótesis de cadera.

Cuando crees que está todo controlado, aunque las prótesis con principio de desgaste debido a los años, mis riñones deciden que no quieren filtrar más del 15%. Y así llevo un par de años que he bajado del 23% al 15% de filtrado. Hace un año y medio más o menos que me empezaron a hablar de la dieta del NO. Pero debería ser la dieta del SÍ, sí puedo comer, pero con una serie de pautas, como bien sabéis los que tenéis IRC.

Un día empezaron a hablarme de hemodiálisis y sus tipos, trasplante de donante vivo, trasplante de cadáver… aquí empecé ya a ponerme nerviosa, la cosa iba en serio… y ¿qué hice? Leer el libro de Ana Hidalgo 😊, por cierto, sino lo habéis leído es de gran ayuda.

A la siguiente visita, me derivaron al Nefrólogo del Hospital de Bellvitge. Y allí ya llevo no se cuantas pruebas y analíticas… y ¡vacunas!(anti-hepatitis A, anti-meningococs A, C, W135 i Y antipneumocòccica conjugada 13-valent, Vacuna anti-Haemophilus influenzae tipus b) Sé lo importante que son las vacunas para el futuro trasplante, pero me pusieron cuatro a la vez, y mi cuerpo dijo: ¡No quiero tantos bichos a la vez! Se reveló. Total que terminé en urgencias con 39.5º de fiebre.

No me alargo más, lo importante es que ya hemos, digo hemos, empezado a hacernos las pruebas de histocompatibilidad, ya que tengo la suerte, de que mis familiares quieren donar, si pueden... o será otra cosa.  Mi madre y mi padre se han hecho las pruebas, mi hermana y mi marido también quieren, pero paso a paso.

Así estoy, a día de hoy,  pendiente de los análisis, de visitas al nefrólogo y más pruebas. Esperemos que vaya todo bien, y si no, tal y como les he dicho a mis familiares, no pasa nada.

Ahora estoy en un punto en que hay días de bajón, días de pensar que estoy haciendo mal las cosas, días en que me encuentro mal y ya pienso que me ha bajado la función renal y lo que tengo ya son síntomas de que mi sangre esta toda intoxicada. También pienso en si se me junta todo otra vez, trasplante, medicación, problemas con las prótesis... pero sigo con mi vida, trabajando.

Actualmente voy dos días a la semana a bailar (Salsa, Bachata y bailes de salón). Cuando el trabajo me lo permite, me voy a la piscina a nadar. Y cuando tengo ánimos y no estoy cansada, y tengo ganas (es lo principal), hago elíptica y bici en casa (seamos sinceros Àngels, pocas veces…).

Pase lo que pase, de ahora en adelante, seguiremos luchando como hemos hecho toda la vida con mis dolencias, con positividad y energía positiva.

Àngels Domingo



Gracias, Àngels, por contar tu historia, por tu lucha y por tu positividad. A seguir adelante y que tu ánimo no decaiga a pesar de las circunstancias. Un beso enorme


Ana Hidalgo




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