Posibles problemas y posibles soluciones en los accesos vasculares de hemodiálisis (Por Sonia Gallego)


¡Hola amigos y compañeros!

Lo primero que quiero dejar bien claro es que este texto no es una simple lista teórica de posibles problemas y soluciones en los accesos vasculares, sino que es un texto para ayudar a todas esas personas en hemodiálisis, que sufrís algún problema en vuestro acceso vascular y no sabéis cómo afrontarlo. Este texto es para que comprobéis que siempre hay alguna alternativa a los problemas que puedan surgir. Por lo tanto, quiero repetirlo para que nunca perdáis la esperanza hasta quemar todos los cartuchos disponibles, siempre hay alguna alternativa  y, como me gusta decirlo a mí, después de una tormenta , grande o pequeña, siempre sale el sol.

Me he decidido a escribir ahora porque yo entiendo perfectamente lo mal que se pasa cuando ves que se va acabando la suerte y empieza a funcionar mal la fistula arteriovenosa o un catéter permanente y no ves solución, pero por suerte y gracias a buenos profesionales, acaba habiendo, siempre, una solución a la que agarrarte. Además, también quiero apoyar a una buena amiga que lo está pasando mal en estos momentos con su acceso vascular y lleva una mala racha. Desde aquí todo mi ánimo y fuerza a ti y a todas esas personas que lo estáis pasando mal, porque sé que si no es antes, será después, pero lo superareis, como todo lo habéis superado hasta ahora.

Para que veáis que es cierto que todo se supera, quiero contaros algunos de los problemas que he vivido yo desde mi experiencia, y que, como leeréis más adelante, todo lo he superado porque siempre hay alguna solución.

El único problema que no tiene solución es que no haya ninguna vena disponible, y eso es muy difícil, ya que, ya sea por malas venas, o por pocas que tengamos en condiciones,  alguna habrá con la que puedan realizarnos un acceso vascular.

En mi caso, como habréis leído algunos en mi testimonio de vida de este blog, empecé desde muy pequeña con la hemodiálisis, por lo que, como os imagináis, me ha dado tiempo a tener muchísimos problemas con mis accesos vasculares. Y que como leeréis más adelante, he ido superando porque todos estos problemas han tenido una solución.

Empezaré desde el principio. Cuando era pequeña, con apenas uno o dos años de vida, me tuvieron que hacer varias fístulas, ya que mis venas eran tan pequeñas que no soportaban las diálisis. Por suerte, al final me realizaron una que me duró los suficientes años hasta que llegó mi trasplante.  Como veis, estos fueron mis primeros problemas y mis soluciones. No funcionaba una fístula,  pues se hacía otra, ni más ni menos.

En el 2004, cuando empezó a fallarme el riñón, también tuve varios problemas con la fístula que me había funcionado hasta el trasplante. Con tantas fístulas que había tenido de pequeña no tenía venas dónde hacerme otra. ¿Qué se hizo ante este problema?
Los médicos decidieron ponerme un injerto de goretex, es decir, una especie de tubo que sustituía a las venas reales. Esto hubiese sido una gran solución sino fuera porque los cirujanos se equivocaron y me introdujeron un injerto más pequeño de la cuenta. Y de ahí surgió el siguiente problema:¿Quitarme el injerto o probar otra cosa? Quitármelo no era una opción según ellos porque podía ser un riesgo en una persona con anemia, ya que se podía perder bastante sangre al quitarlo. Gracias a un cirujano vascular que era todo un genio en esta disciplina, sugirió reavivarme la fístula antigua haciendo una  ampliación y superficialización de la vena superior del antebrazo derecho, solución que me ha durado por lo menos ocho años. En este caso al no ver soluciones pedí una segunda opinión y fue cuando el gran Dr. Polo me solucionó el problema. Por eso desde aquí os aconsejo que si en alguna ocasión lo necesitáis, no dudéis en pedir una segunda opinión a alguien de confianza. A mí me salvó y no dudaría en volver a hacerlo.  Pues bien, como podéis comprobar siempre se me iban solventando los problemas que iban surgiendo de una forma u otra.

Por último,  hace unos seis años me sucedió una de las cosas más graves que he vivido en cuanto los accesos vasculares se refiere. Tuve una estenosis muy grave en la vena de la fístula que me había reparado el Dr. Polo y lo pasé francamente mal. ¿Qué puede hacer ante algo así? La solución no era muy alentadora pero por lo menos me hacía alargar la vida de mi querida fístula. Me tuvieron que ensanchar la vena cada dos meses o menos y poner varios stents en dicha estrechez. (si hubiese sido una estenosis leve con ensanchar una vez hay de sobra).
Para colmo, se me formó un úlcera en dicha extremidad. Por lo tanto, entre la estenosis y el poco riego que llegaba a la mano casi pierdo el brazo entero. De nuevo se tuvo que buscar una solución,  y aunque era una solución extrema era el momento de realizarla. Hablo de la colocación de un catéter permanente en la subclavia. Me costó adaptarme a él porque era un cuerpo extraño pero hay que pensar que gracias a él estoy ahora contándoos mi experiencia y que, aunque cueste siempre hay que adaptarse a lo que nos venga.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...