Los obstáculos de la vida


La vida continuamente nos va poniendo la zancadilla y, aunque tropecemos, es tarea nuestra no caer completamente, y si caemos levantarnos de nuevo. Todos nos encontramos obstáculos en el camino de nuestra vida, y los que padecen alguna enfermedad crónica, muchos más. El camino, en estos casos, es duro de recorrer, con baches y hoyos que hay que sortear.

Sé de sobras que al que esté pasando por un mal momento estas palabras le sonarán extrañas, difíciles y lejanas de conseguir, pero, aunque haya temporadas en los que parece que nunca vas a poder levantar cabeza, siempre hay un rayo de luz en torno a ese gran nubarrón de sufrimiento, pesar y dolor que, en esos momentos, se está cruzando en tu camino.

Así mismo, sé lo que es sentir que no te apetece hacer nada; si estás leyendo te aburres, si sales a la calle, quieres estar en casa, no tener ganas de ver la tele y ni siquiera tener ganas de levantarse.
Además, también sé que aunque os diga "anímate, eso pasará" o " tienes que ser fuerte y no llorar", será inútil puesto que en esos momentos se necesitan mucho más que palabras de aliento y de ánimo.
Pero sí hay algo muy importante que se puede hacer, y es aceptar toda la ayuda que se necesite, ya sea de un profesional médico, familiar, de amigos o de personas que han pasado por la misma situación.

Procurar no quedarse solo y estar rodeado de familiares o amigos; hay que hacer un esfuerzo y salir e intentar hacer alguna pequeña tarea. Es muy difícil, lo sé, porque cada movimiento, cada gesto, cada palabra e incluso cada pensamiento, representa un esfuerzo colosal. Pero por pequeña que sea la palabra, el gesto, la tarea que nos esforcemos por realizar, será un paso más para salir del agujero de tristeza, pesimismo y dolor en el cual nos encontramos en esos momentos.

La música ayuda mucho, además es algo que no implica demasiado esfuerzo, una música suave y relajada ayuda a disminuir la ansiedad y la angustia. Actualmente se utiliza la musicoterapia para disminuir los procesos depresivos.
Sentado o tumbado, escuchar música suave ayuda a relajarnos y si lo acompañas con respiraciones profundas, conseguirás un sentimiento de bienestar.

Hay algo que también suele sentar muy bien cuando te parece que estás en un túnel que nunca acaba... es escribir. Escribe, lo que sea, tus sentimientos, tu rabia, tu tristeza. Plasmar en un papel, o en el ordenador, como te sientes en esos momentos, contribuirá a desahogarte.

Es difícil de aconsejar hacer algo de deporte en una época de tu vida en la que parece que todo se hace una cuesta arriba, pero es importante intentarlo; al menos dar un pequeño paseo aprovechando el sol, servirá para que te aporte vitaminas y te infunda algo de ánimo. Y si te ves con fuerzas, apúntante a un curso de yoga, pilates o meditación, seguro que te ayudará, poco a poco, a retomar tus fuerzas para salir del bache.

Aquí os dejo con India Martinez y Axel .... Cierra los ojos y relájate

          



  Ana Hidalgo




2 comentarios:

  1. Se lo que es tener una enfermedad crónica, (en mi caso fibromialgia y endometriosis), también se lo que es tener un blog sin comentarios... y mas después de unas palabras tan acertadas (en este caso las tuyas)
    Así que te animo a que no desistas a pesar de los pesares. Aquí dejo mi huella. Un fuerte abrazo.

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    Respuestas
    1. Hola Techi. Muchas gracias por tu comentario y... mucho ánimo para ti también.
      Un abrazo

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