viernes, 14 de diciembre de 2018

Las Fiestas Navideñas y los excesos en la alimentación



Se acercan las Fiestas Navideñas y los hábitos alimenticios en estos días cambian por completo y pueden provocar un aumento de peso de al menos dos kilos en menos de tres semanas. Estas fechas también vienen acompañadas de molestias estomacales y empachos que alteran nuestro equilibrio digestivo.
El exceso de grasas, alcohol y azúcares añadidos... es decir el consumo inconsciente de calorías, conlleva a que al organismo le resulte difícil hacer desaparecer todo ese cóctel de alimentos y bebida provocando un aumento brusco de peso.

Especial cuidado tenemos que tener los enfermos renales en todo el periodo Navideño. Los que están en diálisis y prediálisis deberán ser prudentes con los alimentos ricos en potasio (turrones, mazapanes, chocolates, mantecados, polvorones, frutos secos). Además, los que tienen restricción de líquido vigilarán atentamente el exceso de líquido que a veces acompaña a las comidas de Navidad.

También el consumo de sal se dispara en estas fechas, por lo que hay que tener cuidado, sobre todo en los enfermos con hipertensión arterial. Si no hay más remedio que comer porque vas de invitado, procura escoger los alimentos que tienen menos sal, si es posible, y si no lo puedes evitar, come menos cantidad y sin salsas y aderezos que es donde mayor cantidad de sal hay.

La cuestión es ir controlando y adecuando la dieta a esos días. Sobre todo no hay que obsesionarse y tener ansiedad por no poder comer algo.
Los trasplantados renales también deben vigilar la alimentación en Navidad, pero sobre todo disfrutando de las comidas con moderación. No hay que olvidar la medicación y cuidar de no aumentar demasiado de peso en esos días. Evitar atracones y el abuso del alcohol.

Es muy útil compensar con una dieta más ligera los días entre las fiestas más señaladas y combinarlo con ejercicio diario. Es muy importante desayunar todos los días como base de un mantenimiento de nuestros hábitos saludables. Los ayunos prolongados de más de 12 horas (no desayuno y luego me pongo como el Kiko en la comida de Navidad, o no como y luego me atiborro en la cena de Nochebuena) no son beneficiosos, sino que pueden llevarnos a comer más y de manera menos equilibrada.

En resumen, hay que disfrutar de estas fechas tan señaladas sin abusar, con un menú adecuado y sin comer demasiado. No hay que privarse, sino comer bien: saber qué se come, vigilar los alimentos ricos en potasio y no abusar de la sal ni de los líquidos para quienes los tengan restringidos.

¡Y a disfrutar de la Navidad!



Ana Hidalgo




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario o tu testimonio. Esto da vida y anima mi blog. Os ruego que os identifiquéis con vuestro nombre o con vuestro nick, porque me gusta saber con quien estoy hablando.
NO PUBLICARÉ COMENTARIOS ANÓNIMOS.
Un abrazo

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...