viernes, 27 de octubre de 2017

A mis seguidores...



Hace más de siete años que estoy en este mundo del blog y de las redes sociales, y a lo largo de todo este tiempo me han escrito y me escriben todo tipo de personas:

Los más numerosos son los que descubren mi blog, o algunas de mis redes sociales, y sienten que se les cae la venda de miedo e ignorancia que les tapaba por completo los sentidos, dando lugar a una mirada de esperanza y comprensión. Son, principalmente, los que hace poco que acaban de ser diagnosticados.

Hay otros que se asombran de que se pueda seguir teniendo una vida, una buena calidad de vida, con una enfermedad crónica como la nuestra, con sus épocas malas, regulares y mejores. No lo entienden, y aunque intento con mis palabras que lo comprendan, es muy díficil transmitirles, a través de la red, la energía y la esperanza necesaria. Estas personas, que son las menos, necesitan otro tipo de ayuda, la profesional, y ahí poco puedo hacer yo.

Muchos seguidores son, al igual que yo, pacientes expertos y llevan también su enfermedad con coraje y optimismo. Son personas que quieren seguir aprendiendo y compartiendo conocimientos para poder tener una buena calidad de vida y poder llevar un vida activa, aún con una enfermedad crónica.

En cambio, hay unos pocos, que no son ellos los que me siguen, sino que es alguien de su familia. Estos enfermos, no quieren saber nada de su enfermedad, se limitan a acudir al médico cuando toca y a cumplir con el tratamiento y poco más. Es alguien de su familia (un hermano, la esposa, la madre....) el/la que me sigue y procura informarse para ayudar a su familiar. Este tipo de pacientes se les llama pacientes pasivos. Aunque también hay enfermos renales que me siguen, ellos y su familia, para aprender y conocer mejor la enfermedad e interactuar con otros enfermos renales.

A todos ellos les doy las gracias por seguir mi página y por comentar y mandarme sus dudas, sus agradecimientos y sus felicitaciones. No dudéis en dejar vuestros comentarios y vuestras preguntas.

Intento transmitir en mi blog los conocimientos que la experiencia de la enfermedad me ha dado, así como inyectar optimismo y esperanza a mis lectores... creo que lo estoy consiguiendo, a juzgar por la cantidad de mensajes que recibo.

Y voy a terminar diciendo que aquí estoy para ayudar en la medida que sea posible y para contestar a vuestras dudas siempre que esté en mi mano; que esta página, como he dicho muchas veces, es un apoyo moral frente a la enfermedad y un lugar donde encontrar consejos para mejorar nuestra calidad de vida. Las preguntas y dudas de carácter médico deben ser respondidas por nuestros nefrólogos o médicos de familia.

Gracias por seguirme y estar a mi lado.


Ana Hidalgo


martes, 24 de octubre de 2017

Sin miedo a sonreír. Por Belén Pazos


Me encanta la energía que se transmite en esta página. Aquí te dejo mi aportación como energía y toque de humor. Mil besos:

Mis riñones, esos pequeños celosos compulsivos y acaparadores de mis atenciones, me hacen pasar por situaciones surrealista. Una acude a un nutricionista esperando encontrarse con la famosa frase "somos lo que comemos"; y juro que piedras no he comido nunca.

He de confesar que me senté con pocas ganas de cambiar y mejorar mi dieta, pero lo que me encontré, en casi dos horas de consulta, es para contar. La "nutricionista", primero me preguntó por mi alimentación; y en tono serio me explicó que mi alimentación no era mala.¡Ufff!, eso lo sabía, tengo de maestra a mi abuela Isabel y sus recetas ancestrales.

Después, se dedicó a preguntarme por cosas que nada tenían que ver con nutrición. Eso me puso nerviosa, lo reconozco. Terminó clavando sus pupilas para afirmar rotundamente "Todos ; absolutamente todos tus problemas renales están en tus miedos. Miedos infantiles y miedos adultos disfrazados de seguridad. Somos emociones, has tenido mucho miedo y lo tienes". -me dijo-. Así terminó la consulta entre evoluciones de animales varias, pero eso ya es otra historia.

Al llegar a casa pensé en mis pobres riñoncitos. ¡Toda mi vida guardando mis miedos en ellos; pensando en lo malísimos que eran, y los pobres, sólo se defendían a pedrada limpia de ese hijo puta del miedo! Un miedo que crecía y se escondía callado para aniquilar, herir y paralizar mis decisiones mientras mis dos héroes luchaban valientes y decididos mostrando su supremacía y poder. Mis dos pequeños camaradas, batallando con ese asesino mutilador para que no lograse salirse con la suya.

Y ahora, después de tantos años de trabajo no agradecido, con todo el dolor de su riñón , han protestado y se han puesto de huelga. En el cartel reivindicativo se puede leer "¡Basta ya!, defiéndete tú!" . Y yo, que no quiero perder unos trabajadores tan leales, he mirado en mi interior y he podido ver a ese seductor de Don Miedo dominante y poderoso. Lo he agarrado por la solapa y le he gritado con valentía:
He venido a este mundo para hacer realidad mis pequeños grandes sueños. No me cansaré de luchar. Y tú, JAMÁS, me arrebatarás las ganas de VIVIR.

Belén Pazos



Ana Hidalgo


domingo, 22 de octubre de 2017

Salsa chimichurri



¿Quién dice que no se puede comer sabroso sin sal?... Prepara una salsa chimichurri y tenla en la nevera siempre lista.
La salsa chimichurri es una salsa de origen argentino que sirve normalmente para acompañar carnes, patatas y lo que te apetezca. Es una salsa que se prepara en muy poco tiempo y que casi todo el mundo conoce.
Lo mejor es, que esta salsa lleva ingredientes muy comunes que normalmente tenemos siempre a mano en casa. Además al llevar aceite y vinagre puede durar bastante tiempo en la nevera, y se conserva estupendamente. Cuanto más tiempo esté, más concentrados serán los sabores.
Lo ideal es probarla y añadir más o menos hierbas y especias según el gusto de cada uno.
Se puede preparar de varias formas, pero os dejo esta receta que es muy sencilla y otra opción más sencilla aún.

Ingredientes:

  • 4 dientes de ajo
  • 1 pizca de guindilla cayena
  • 2 cucharadas de orégano
  • 1 cucharadita de tomillo
  • 1 cucharadita de comino
  • 1 cucharada de perejil picado
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • 1/2 vaso de aceite 
  • 1/2 vaso de vinagre

Elaboración:
Echa en una sartén un chorro de aceite y añade el comino, el orégano, el tomillo y la guindilla cayena (tritúrala un poco antes). No lo cocines, solo que se temple un poco el aceite  para que suelten los aromas. Cuando empiece a coger algo de calor, incorpora el perejil picado, el pimentón dulce, los dientes de ajo picados y el vinagre. Mezcla bien y retira a un bol. Vierte el aceite y guarda en un frasco a ser posible de cristal.



Otra opción es comprar en una tienda un preparado de especias para chimichurri

Ingredientes:
  • Preparado para chimichurri
  • Aceite (girasol que es menos intenso)
  • Vino blanco
  • Vinagre

Elaboración:
En un bol se añade la cantidad de la mezcla para chimichurri que queramos. A las hierbas se le añade el doble de cantidad de aceite, una parte de vino blanco y una parte de vinagre. 
Se irá probando hasta encontrar el punto adecuado.



Ana Hidalgo




miércoles, 18 de octubre de 2017

Hoy cumplo 26 años de trasplante... ¡Hay que seguir!



¡Vamos allá! Un añito más que se añade a los que ya tiene mi riñón trasplantado... resistiendo... aguantando como un campeón, luchando para seguir conmigo.

Ya comienza a avisarme, comienza a hacerme saber que un día se tendrá que despedir de mí. Yo le contesto, que lo sé, que es algo que se veía venir y es algo que le puede pasar a cualquiera...  pero que no se agobie,  porque estoy contenta de que haya cumplido, y de que esté aún cumpliendo, su función de filtración y limpieza y regalándome una buena calidad de vida.

Lo cuido con esmero, lo mimo, le doy cariño  y le procuro todo el bienestar posible para que todavía siga funcionando el tiempo que sea preciso. Nunca podré agradecerle lo suficiente todo lo que ha hecho por mí, y todo lo que está haciendo. Estaré eternamente agradecida a su dueño, mi donante, y a toda su familia, por haberme regalado vida.

Estoy contenta porque llevo la mitad de mi vida con este riñón, disfrutando y saboreando cada detalle de la vida. No me preocupa demasiado el día que diga "hasta aquí he llegado". Ese día, sé que estaré preparada, estaré fuerte porque me habré cuidado y seguiré cuidándome y queriéndome igual o más.

Por eso, por esa calidad de vida que me está proporcionando mi queridísimo riñón, animo a todas las personas a que se hagan donantes. Porque con este gesto altruista y generoso, logran que muchas personas sigan viviendo y que otras, que están atadas a una máquina, mejoren su calidad de vida.

Y de momento... ¡A seguir con fuerza!

GRACIAS A TODOS LOS DONANTES Y A SUS FAMILIAS


     



Ana Hidalgo



miércoles, 4 de octubre de 2017

Arroz tres delicias con gambas



 Hoy toca una receta que es muy fácil de preparar, se trata del arroz tres delicias. Además lo puedes preparar en cantidad para poder congelar y comerlo otro día. Las cantidades son aproximadas.

Ingredientes para dos personas:

  • 200 gr de arroz de grano largo
  • 100 gr gambas peladas
  • 50 gr de guisantes congelados
  • 100 gr de zanahorias baby congeladas
  • 2 lonchas de pavo o jamón cocido bajo en sal
  • 2 huevos
  • Aceite de oliva virgen

Preparación:
Unas horas antes se sacan del congelador los guisantes y las zanahorias y se ponen en agua. Se cambia el agua un par de veces.

Elaboración:
Se pone un cazo con agua a calentar. Se añaden la zanahoria y los guisantes, cuando rompa a hervir se cambia el agua por otra nueva y se termina la cocción. Después se escurren y se reservan.
Mientras tanto, en un sartén con un poco de aceite se hace una tortilla con los huevos bien batidos. Luego la cortas a tiras y la reservas.
El pavo se corta también a tiras y se reserva.

Hecho esto, se pone a cocer el arroz. En una cazuela se añaden un par de cucharadas de aceite. Cuando el aceite esté caliente añadimos el arroz en seco y damos unas cuantas vueltas para que quede impregnado del aceite. A continuación, añadimos el agua. Cuando empiece a hervir, iremos removiendo de vez en cuando hasta que pase el tiempo que pone en el paquete para su cocción. Una vez cocido, se escurre y se pasa por agua fría. Si puedes prepararlo con antelación mucho mejor.

A continuación, ponemos una sartén (que sea grande) al fuego con un chorrito de aceite, echaremos las gambas y las saltearemos durante 3 minutos. Cuando las gambas tengan buen color, echamos los demás ingredientes (zanahoria, guisantes, tortilla y pavo o jamón cocido). Se da unas vueltas  y se añade el arroz. Seguimos dando unas cuantas vueltas más y ... ¡A comer!

¿Lo sabías? Los alimentos congelados contienen menos potasio. Con el remojo y la doble cocción se elimina más potasio. El guisante es, de las legumbres, la que menos de este mineral contiene. Este plato contiene un importante aporte de proteínas de los guisantes, el huevo y el jamón o pavo, por lo que las personas en etapa de prediálisis lo tomarán como plato único.Se puede prescindir de las gambas o del jamón/pavo si no quieres añadir demasiado fósforo y proteínas.

Guisantes congelados-   Potasio- 150 mg   Fósforo-  90 mg  Proteínas- 5,4 gr  
Zanahorias congeladas-Potasio-  181 mg  Fósforo-  23mg
huevo crudo-  Potasio- 138 mg  Fósforo-  205 mg  Proteínas-12,8 gr
Gambas frescas- Potasio- 258 mg  Fósforo- 300 mg Proteínas- 18,7 gr
Jamón cocido-   Potasio- 340 mg  Fósforo- 150 mg  Proteínas- 20 gr
Arroz blanco-    Potasio- 113 mg    Fósfor- 94 mg    Proteínas- 6,7 gr.

Ana Hidalgo




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