jueves, 8 de junio de 2017

Entrevista a Sonsoles Hernández (Traïnsplant). Ejercicio para enfermos renales



Hoy quiero presentaros a Sonsoles Hernández, fundadora (Directora General) en Traïnsplant. Es una entrevista que sacará de dudas a muchos enfermos renales sobre si se puede o no realizar ejercicio y cómo hacerlo. Y ahora os dejo con la entrevista:

1. Háblame un poco de ti y de tu trabajo relacionado con el deporte y los enfermos renales. 
Soy una abulense de 34 años apasionada del ejercicio físico y la salud. Desde que nací estoy en contacto con la enfermedad renal, ya que mi padre estuvo más de 20 años en diálisis y le acompañaba desde pequeña a sus sesiones.
Cuando finalicé la Licenciatura en Ciencias del Deporte me propuse seguir estudiando y aquí estoy. Tras finalizar, pasé casi la totalidad de mi tiempo dedicada a estudiar los beneficios del ejercicios en personas con ERC y trasplante. Me doctoré en Biomedicina. Como no podía ser de otra forma, mi investigación versa sobre los efectos del ejercicio físico en personas con enfermedad renal en diálisis y trasplantados. Me interesa muchísimo el entrenamiento de fuerza y las pruebas de larga distancia tras un trasplante renal. Actualmente asesoro a deportistas y profesionales de varios países y trabajo como profesora en la Universidad. ¡Me encanta mi trabajo!

2. ¿Qué es Traïnsplant? ¿Qué objetivo tiene?
Tras años de investigación y de preparación física a deportistas trasplantados y en diálisis creé Traïnsplant.
TRAÏNSPLANT nace de la necesidad de conseguir un espacio donde pacientes y profesionales de la salud puedan acudir para un buen asesoramiento sobre el deporte. La plataforma se compone de diferentes apartados:

  • Información y formación para pacientes y profesionales del sector del deporte y la salud
  • Proyectos de investigación en personas con enfermedad renal crónica y trasplante relacionados con el ejercicio físico y el deporte de alto rendimiento
  • El Club deportivo TRAÏNSPLANT y organización de eventos deportivos, como la Transplant Bike o los Campeonatos Nacionales de Deporte y Salud.

El término es la unión de dos palabras inglesas “train= entrenamiento” y “transplant=trasplante”. La “Ï” con diéresis hace alusión a los DONANTES y a las SEGUNDAS OPORTUNIDADES. A la VIDA. #givemelife.
Se trata de una plataforma que engloba toda la información referente al ejercicio físico para personas con enfermedad crónica o trasplante de órganos y médula.

Foto de Sonsoles: Enfermos renales realizando ejercicios en hemodiálisis

3. Hablando de personas que están en hemodiálisis ¿Es conveniente que realicen deporte?
 Las personas con enfermedad renal crónica pueden mejorar su salud general mediante la actividad física y son muchos los beneficios que los pacientes obtienen por el mero hecho de ser más activos. Por ejemplo…
Los ejercicios de resistencia aeróbica, de baja intensidad y de larga duración, tienden a disminuir los marcadores de índices inflamatorios y aumentan el anabolismo en pacientes en prediálisis, hemodiálisis y diálisis peritoneal. Este tipo de ejercicio también incrementa el consumo de oxígeno mejorando la capacidad cardiorrespiratoria del paciente lo que le permite desarrollar actividades de la vida cotidiana con menor fatiga.
Se ha demostrado que, a menudo, pacientes en hemodiálisis padecen depresión y ansiedad. El ejercicio físico ayuda a mejorar la capacidad funcional facilitando un estado de independencia física y, por tanto, el estado de bienestar evitando situaciones psicológicas adversas.
El cansancio de piernas es un síntoma habitual de la enfermedad renal. Con el entrenamiento de fuerza muscular esa debilidad y fatiga se puede mitigar considerablemente, lo que se traduce en una mejora de la capacidad de caminar, subir escaleras o mantenerse de pie sin cansancio durante más tiempo.
Todos los beneficios de la actividad física expuestos anteriormente engloban una meta final: mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedad renal crónica, tengan tratamiento en diálisis o hayan sido trasplantados. 
Los pacientes con ERC, sobre todo los pacientes de diálisis, sufren una acusada pérdida muscular y una fatiga excesiva. Se sabe que la inactividad, la atrofia muscular y la función física reducida se asocian con una mayor mortalidad en ERC. Las causas conocidas incluyen miopatía urémica,  neuropatía, inactividad, y anemia. El ejercicio en pacientes que reciben tratamiento de diálisis fue introducido por primera vez hace tres décadas, pero es un tratamiento que se ofrece en pocas unidades renales en todo el mundo, a pesar de la evidencia científica que apoya su aplicación

4. ¿Qué beneficios tiene el ejercicio para las personas que están en hemodiálisis? ¿Y en general, para los enfermos renales?
La actividad física ha demostrado estar asociada con la mejora del nivel de salud de la población general y de pacientes con insuficiencia renal. Los Centros de Control de Enfermedades y el Colegio Americano de Medicina Deportiva (ACSM) recomiendan que todos los adultos realicen ejercicio al menos 30 minutos todos los días. Son muchas las razones para fomentar la actividad física en la población general. Entre ellas, podemos destacar la mejora de la salud general, la reducción del número de hospitalizaciones y la mejora de la calidad de vida relacionada con la salud. Puesto que se ha demostrado que la actividad física disminuye los factores de riesgo cardiovascular en la población general cabe preguntarse si el beneficio de la actividad física también puede transferirse a pacientes con enfermedad renal crónica (ERC), que son una población de alto riesgo cardiovascular. La respuesta es sí.
Es necesario trabajar para aumentar la conciencia de los beneficios potenciales de un mayor nivel de actividad física para los pacientes con ERC. Una de las causas más características del crecimiento de población con enfermedad renal se deriva del sedentarismo, lo que se traduce en un aumento de la morbilidad y la mortalidad. Los pacientes con ERC que reciben hemodiálisis (HD) y diálisis peritoneal (DP) tienen una disminución considerable de la tolerancia al ejercicio, de la capacidad funcional y de la resistencia y la fuerza, así como una menor masa muscular que los sujetos sanos o que pacientes con insuficiencia renal crónica severa que todavía no necesitan tratamiento renal sustitutivo.
Para mejorar la calidad de vida de pacientes sometidos a diálisis o trasplante deberían ser incluidos en su rehabilitación programas de ejercicio planificados y supervisados por profesionales.



5. ¿Qué tipo de deporte puede realizar los enfermos renales (hemodiálisis, diálisis peritoneal, trasplante)?
Actualmente existen infinidad de opciones para hacer ejercicio. Contamos con gimnasios, piscinas, parques, centros deportivos de ayuntamientos, asociaciones que planifican actividades deportivas, escapadas a la montaña, etc. Además, tener un tratamiento renal sustitutivo no es un factor limitante para practicar casi todo tipo de actividades en diferentes entornos. A continuación ofrecemos una serie de ejercicios pueden mejorar la calidad de vida de  personas con enfermedad renal crónica:

  •  Caminar al menos 30 minutos al día de forma moderada bien de forma continua o fraccionada en bloques de 10 minutos.
  • La bicicleta es una gran opción. Si tienes exceso de peso y quieres comenzar un programa de ejercicio, la bicicleta es una alternativa ideal, ya que previene de lesiones articulares en tobillo, rodillas y caderas, porque no soportan el peso corporal.
  • Pilates, yoga o Tai chi son modalidades de trabajo físico que ayudan a mantener una postura corporal correcta y a incrementar los rangos de movimiento articular de forma controlada. Tienen un componente de trabajo de fuerza muscular importante en las piernas y la zona abdominal. 
  • El medio acuático nos ofrece alternativas interesantes para mejorar nuestra condición física. Actualmente en los centros deportivos se imparten clases colectivas en la piscina que no requieren del manejo de la técnica de natación ya que se realizan de pie en una piscina poco profunda. Estas actividades son: aquaerobic, gimnasia acuática, aqua fitness, aqua vital, etc.
  • El tono muscular se consigue mediante el ejercicio de fuerza. Existen infinidad de alternativas para este tipo de trabajo, aunque el entrenamiento con pesas es el más conocido. La masa muscular se ve notablemente reducida cuando se padece una insuficiencia renal dado que la ingesta de proteínas y la ingesta de agua es limitada. Pero se pueden conseguir grandes mejoras a nivel musculoesquelético manteniendo un tono muscular adecuado con ejercicios de peso libre, autocargas o trabajo con el propio peso corporal, actividades en superficies inestables, clases colectivas de tonificación, etc.
  • Existe un tipo de trabajo muy beneficioso para la salud pero está poco desarrollado en la población general. Es el trabajo de flexibilidad. Los pacientes con enfermedad renal deben hacer ejercicios de estiramiento para mantener una movilidad adecuada y un rango de movimiento que permita desempeñar tareas diarias de forma independiente. Atarse los cordones de las zapatillas o colgar una percha en el armario suponen estirarse. A medida que la enfermedad se desarrolla los músculos pierden su capacidad elástica y se vuelven menos funcionales, pero los ejercicios de flexibilidad y estiramiento hacen mejorar esa capacidad elástica incluso en edades avanzadas. 
  • Otros métodos alternativos de entrenamiento como la electroestimulación ó el entrenamiento oclusivo han demostrado que producen un incremento en la calidad y cantidad muscular de los pacientes con enfermedad renal crónica, lo que se traduce en un incremento de la fuerza muscular y la densidad mineral ósea.
Foto de Sonsoles: Ejercicio con goma. 


 6. Mientras se está en una sesión de hemodiálisis ¿Se puede hacer algún tipo de ejercicio? 
Sí.
Las personas hemodializadas presentan complicaciones que afectan a casi todos los sistemas corporales. Como consecuencia, su nivel de actividad física, la capacidad funcional y la salud relacionadas con la calidad de vida son extremadamente bajas en comparación con individuos sanos sedentarios. Varios estudios han demostrado la necesidad de entrenamiento físico en pacientes en hemodiálisis para alcanzar una mayor eficiencia cardiorrespiratoria, capacidad física  y calidad de vida relacionada con la salud, que en estos individuos está muy disminuida.
El ejercicio realizado en la mayoría de los estudios de investigación fue principalmente de tipo aeróbico aunque la tendencia actual es combinar este tipo de ejercicio con los de fuerza.
La actividad física se puede realizar en sesiones supervisadas en días sin diálisis y también durante la hemodiálisis. Durante la diálisis existe un control mayor de los pacientes, unida a un incremento de la tasa de eliminación de fosfatos y otros productos de desecho generados por el ejercicio. Por este motivo es interesante incluir el ejercicio físico en las unidades de diálisis.
Estudios recientes han demostrado la necesidad y el valor de los ejercicios de fuerza para los pacientes de hemodiálisis ya que su principal debilidad proviene del cansancio en las piernas. Los ejercicios de resistencia tienden a disminuir los marcadores de índices inflamatorios y aumentan el anabolismo en pacientes en hemodiálisis.
Ejercicio con elásticos, pesas, electroestimulación local, pedalier o clases de zumba intradiálisis pueden ayudar a disminuir la fatiga posttratamiento y a que las diálisis sean más estables. 

web: https://www.trainsplant.com/
Facebook:  https://www.facebook.com/trainsplant/

 Gracias, Sonsoles, por esta estupenda entrevista que seguro que va a ayudar a quitar muchos miedos y aclarar muchas dudas que surgen sobre el ejercicio y el deporte.


Ana Hidalgo




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