domingo, 13 de agosto de 2017

Pechuga de pollo con salsa de pimientos y pasta



Hoy os invito a probar este plato que se puede comer como plato único y está muy rico. Si haces el pollo de un día para otro está mucho más sabroso.

Ingredientes para 4 personas:

  • 3 o 4 pechugas de pollo
  • 1 cebolla o cebolleta
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo si es peq, si es muy grande 1/2
  • 1 brick de nata para cocinar (200ml)
  • 2 cucharadas de tomate frito
  • 1 cucharada de pimentón
  • Pimienta
  • Un chorro de vino (medio vasito)
  • Agua
  • Aceite

Preparación:
La noche anterior se cortan las verduras (cebolla, pimiento verde y pimiento rojo) a trocitos y se pone en remojo con agua, cambiándola varias veces.

Antes de cocinar, las pechugas se cortan a trozos pequeños y se añade pimienta.

Elaboración:
En una cazuela o sartén amplia se añade un poco de aceite y cuando está caliente se pone el pollo a freir. Una vez frito (no hay que dejarlo demasiado tiempo, no tiene que dorarse), se retira y se reserva.
En la misma sartén, se añade un poco más de aceite y se echa la cebolla, el pimiento verde y el pimiento rojo. Se echa un poco de pimienta y se deja hacer a fuego suave.
Una vez blanditas las verduras, se añade la cucharada de pimentón y el tomate frito. Se dan unas vueltas y, a continuación, se añade un chorrito de vino y agua (un vaso o dos, según se vea).
Se deja hacer a fuego suave durante unos 15 minutos. Cuando las verduras estén hechas y la salsa haya espesado, se tritura todo con la batidora y se vuelve a poner en la sartén. Añadimos, entonces, la nata (al gusto; yo pongo casi todo el brick) e introducimos en la salsa el pollo.
Lo dejamos unos minutos más y ¡listo!.
Se sirve acompañado de pasta, la que más te guste.También queda buenísimo con un poco de arroz basmati.

¿Lo sabías? Este plato contiene un importante contenido en proteínas, por lo que las personas que están en etapa de prediálisis, deberán tomar una pequeña ración del pollo y aumentar la pasta. Igualmente, al elevado contenido en proteína se añade un aumento del fósforo, por lo que las personas que lo tienen alto, no olvidarán tomar la medicación correspondiente.
Este plato contiene tomate frito, con alto contenido en potasio, pero la cantidad es bastante pequeña, 2 cucharadas, por lo que no reviste demasiada importancia, de todos modos, si no quieres ponerlo lo puedes hacer, la salsa también saldrá muy buena.
Al añadir la pimienta hace que el plato esté muy sabroso, sin echar de menos la sal.

Pollo- Potasio- 359mg  Fósforo- 200mg  Proteínas-  20,6g
Pimiento verde- Potasio-  120mg  Fósforo 19 mg
Pimiento rojo- Potasio-  160mg  Fósforo- 22mg
Cebolla- Potasio- 130mg  Fósforo-  36mg
Cebolleta- Potasio- 250mg  Fósforo- 26mg



Ana Hidalgo



miércoles, 9 de agosto de 2017

Personas y vidas. Xavier Moll: El esfuerzo tiene su recompensa



Me gustaría primero de todo dar las gracias a mi mujer Dèlia; sin ella esta historia no sería posible ya que ella fue la donante.

Hace más de 25 años decidí hacer un cambio de vida; me tomé mucho más en serio el deporte y adopte hábitos de vida saludables. En ese momento, no sabía lo importante que sería ese cambio 22 años más tarde, la alta montaña en varias disciplinas, junto con la bici de carretera y el gimnasio, entraron a formar parte de mi vida.


 Fue precisamente en una prueba de esfuerzo que el doctor me comentó que en mi sangre había una proteína que no debería estar. Un reflujo en la orina había dañado mis riñones y me empezaron a controlar en el hospital Germans Trias. 
Mi función renal fue bajando hasta que, en junio del 2015, me comentan que mis riñones solo filtran un 12%. Gracias al haberme cuidado, podía seguir haciendo vida totalmente normal, incluso el mismo deporte que hacía antes; rampas o sensación de cansancio eran solo los únicos síntomas de que algo ya empezaba a ir mal.




A finales de Septiembre del 2015 me trasplantan. En 14 días ya comienzo a pasear por la montaña del Maresme. En un mes vuelvo al gimnasio y en cinco semanas cojo la bici de carretera, siempre con el visto bueno de los médicos, cirujano y nefróloga. Y en menos de tres meses vuelvo a subir montañas con mi mujer, (Matagalls, Pedraforca o Puigmal).
Sin duda estaba recogiendo el fruto de haber hecho deporte, que sin llegar a ser profesional, sí ha sido de alto nivel.


Estas fotos que comparto, gracias a Ana Hidalgo, son fruto de la constancia de esos 25 años, y del trabajo específico de año y medio en el gimnasio. 
Los últimos seis meses han sido muy duros, pero si consigo que personas trasplantadas o enfermos renales, que se encuentren bien, se animen a caminar o ir a un gimnasio, una horita tres veces por semana, estaré muy contento.

Ana habla muchas veces de la autoestima y de estar bien con uno mismo, lo comparto al cien por cien, y encima la actividad física, dentro de los límites de cada uno, nos ayudará a controlar los efectos secundarios de la medicación.
Por último dar las gracias a mis amigos Marta y Jordi, la primera por animarme hacerme las fotos, y a Jordi por ser el autor.
Un fuerte abrazo







Haz clic en las fotos para verlas de tamaño real

Xavier Moll




Ana Hidalgo



jueves, 3 de agosto de 2017

Chuletas con pimientos



Hoy os traigo una receta que se puede preparar con antelación ya que está más rica de un día para otro.

Ingredientes para 4 personas:

  • 4 Chuletas de cerdo
  • 1 Pimiento verde
  • 1 cebolla o cebolleta
  • 2 dientes de ajo
  • El zumo de medio limón
  • 200 ml de caldo (casero) o de agua
  • Un poco de vino blanco (un chorrito)
  • 15 g de mantequilla
  • Aceite 
  • Pimienta negra al gusto


Preparación:
Se cortan en aros el pimiento y la cebolla; los ajos se cortan en láminas y todas estas verduras se ponen en remojo durante varias horas, cambiando el agua varias veces.



Elaboración
En una sartén con un poco de aceite se pone a dorar un poco las chuletas por ambos lados, sazonadas con un poco de pimienta negra. Una vez hayan cogido un poco de color se retiran y se reservan en un plato.
En el mismo aceite pondremos el pimiento, la cebolla y los ajos, bien escurridos, y se deja freír hasta que la cebolla empieza a estar transparente. Añadiremos de nuevo las chuletas y pondremos un poco más de pimienta negra (al gusto).
A continuación, bañaremos las chuletas con el caldo casero o el agua y le echaremos un chorrito de vino blanco (como medio vasito). Taparemos y dejaremos cocer unos 20 minutos, más o menos,  a fuego suave. No debe evaporarse todo el líquido.
Cuando la carne esté cocida, se añade el jugo del limón y la mantequilla.

Queda perfecto acompañado de un arroz blanco o una ensalada de lechuga y maíz (previamente remojada).



¿Lo sabías? Este plato contiene un importante contenido en proteínas, por lo que las personas que están en la etapa de prediálisis, deberán tomar una pequeña ración. Así mismo, el elevado contenido en proteína lleva implícito un elevado contenido en fósforo, por lo que las personas que lo tienen alto, no olvidaran tomar la medicación prescrita para su control.
Si tienes problemas con el colesterol elimina la grasa que contenga la carne y no añadas la mantequilla.
La pimienta y el limón aportan mucho sabor a este plato
Para trasplantados, es aconsejable comenzar con un primer plato ligero, como una ensalada o verdura, ya que este plato aporta bastantes calorías.


Chuletas de cerdo- Potasio- 326 mg   Fósforo- 170 mg  
Proteínas-  15,2 g 
Pimiento verde-      Potasio- 120 mg   Fósforo-   19 mg
Cebolla-                   Potasio- 130 mg   Fósforo-   36 mg
Cebolleta-                Potasio- 250 mg   Fósforo-   26 mg




Ana Hidalgo



jueves, 27 de julio de 2017

Emociones y sentimientos de un enfermo renal



Sientes que no puedes más, que tu cuerpo se rebela y no quieres hacer nada, tienes que pedir permiso a un pie para mover el otro, te falta concentración en todo lo que haces, estás apático, triste... y todo eso desde que, hace un par de meses, pusieron nombre a la enfermedad que te estaba intoxicando el cuerpo y haciendo que te encontrarás, físicamente, tan mal: Insuficiencia Renal Crónica en fase terminal.
En ese momento, no creías que fuera algo tan grave y saliste de la consulta como en una nube, con la cabeza llena de palabras y términos que te eran, hasta ese momento, completamente desconocidos.

Solamente, cuando llegaste a casa, y comprendiste el alcance de todo lo que te habían explicado, te diste cuenta de tu situación. Entonces lo que sentiste fue una rabia tremenda, buscabas culpables y pensabas que no había derecho, que eso no te podía ocurrir a ti, que qué era lo que habías hecho mal....en fin, miles de preguntas que hacían que te irritaras más y que sintieras tu pecho a punto de explotar por un enfado monumental.
Alternando con la rabia y la ira, también apareció el miedo... un miedo terrible a lo que te pudiera ocurrir, miedo a lo desconocido, miedo al dolor, miedo a no saber afrontar todo lo que se te venía encima.

Ahora, después de un par de consultas médicas en el servicio de nefrología, estás pasando por otra etapa del "duelo". La tristeza y la pena todavía están ahí, pero te has propuesto ponerte las pilas y comienzas a recopilar información a través de medios fiables, como son: los médicos, personal sanitario, páginas de asociaciones y de enfermos expertos... y también hablando mucho con otros enfermos que se encuentran en una situación parecida a la tuya o que ya la han vivido y que te cuentan sus experiencias. Esto está consiguiendo que vayas aceptando tu realidad, que vayas preparándote mentalmente para tu entrada en diálisis y que quieras cuidarte mucho para mejorar tu calidad de vida. También está consiguiendo que esas emociones de tristeza y apatía se vayan reduciendo y comienzas a ver tu enfermedad de otra forma, con más esperanza y menos temor.

En poco tiempo, estarás sonriendo a la vida de nuevo, dando gracias por estar vivo y por poder estar junto a tu familia. Siempre habrán épocas malas y baches que tendrás que sortear y pasar con paciencia, sacando tus emociones negativas de nuevo (pena, tristeza, rabia...), pero lograrás superarlo y volver a sonreír con más fuerza.

Y seguirás viviendo... disfrutando de la vida... y esperando el ansiado día que recibas la llamada para un trasplante.



Ana Hidalgo


miércoles, 26 de julio de 2017

Para qué sirven los riñones y cómo podemos saber si hay daño renal



Seguro que sabéis que nuestros riñones tienen forma de judía y son del tamaño de nuestro puño. Y que están ubicados hacia el medio de la espalda, justo debajo de las costillas. Tienen un tamaño que pueden alcanzar los 13 centímetros de largo y los 8 centímetros de ancho. Resulta curiosa una característica de posicionamiento de los riñones, y es que el riñón derecho se sitúa un poco más encima que el izquierdo, descansando sobre el hígado.

Los riñones realizan un importante trabajo: el de eliminar del cuerpo los desechos y el agua sobrante. Estos desechos y el agua que sobra se transforman en orina, la cual es almacenada en la vejiga hasta que es expulsada al ir al baño.

Además de la eliminación de toxinas y líquido, los riñones liberan hormonas que contribuyen a la producción de glóbulos rojos (eritropoyetina)  y al control de la presión arterial, y que mantienen en equilibro el calcio en el cuerpo.

¿Qué es la función renal?
La función renal es el trabajo que realizan los riñones. Esta función renal se puede medir a través del Filtrado Glomerular. Una persona  que está completamente sana, tendrá una función renal de un 100%.  Algunas personas nacen con un solo riñón y sin embargo llevan una vida normal y sana. Al igual que las personas trasplantadas que pueden estar perfectamente con el 60-50 por ciento de su función renal, si ésta permanece estable.
Si se tiene menos del 20% de función renal, comienzan a aparecer los síntomas urémicos. Y si disminuye por debajo de 10 a 15,  se necesitará de tratamiento sustitutivo (diálisis o trasplante) para poder vivir.

¿Por qué dejan de funcionar los riñones?
 Son muchas las razones por las que la función renal puede disminuir. Algunas de ellas pueden ser:

  • Diabetes
  • Hipertensión arterial alta
  • Glomerulonefritis
  • Poliquistosis renal
  • Infecciones de orina de repetición
  • Causas desconocidas

Los riñones pueden dañarse rápidamente a causa de una lesión o un envenenamiento. Pero casi todas las enfermedades renales deterioran los riñones de forma lenta y silenciosa. Pueden pasar muchos años antes de que se noten los síntomas.

¿Cuáles son los síntomas de una enfermedad renal?
Cuando la enfermedad está en una etapa temprana es muy probable que no se tenga ningún tipo de síntoma. A medida que el deterioro renal va avanzando, los síntomas van apareciendo. Algunos pueden ser:

  • Cansancio y fatiga. Anemia.
  • Sabor desagradable en la boca (como metálico y con olor a amoníaco) debido a una acumulación de la urea en la saliva.
  • Picazón (prurito) por todo el cuerpo, provocado por la retención de tóxicos que pueden depositarse en la piel.
  • Necesidad de orinar con mayor o menor frecuencia de lo habitual. Cambios de aspecto de la orina.
  • Náuseas y vómitos, además de pérdida del apetito o de peso.
  • Retención de líquidos, lo que da lugar a una hinchazón de piernas, tobillos, pies, cara y manos.
  • Somnolencia o problemas de concentración
  • Oscurecimiento de la piel

¿Qué pruebas básicas realizará el médico para saber si mis riñones están sanos?
El médico te realizará unos análisis de sangre y de orina. Con los análisis de sangre comprobará los niveles de creatinina y urea. Si los niveles están altos, quiere decir, que se está acumulando en la sangre, por lo que es posible que los riñones no estén trabajando bien. Medirá, así mismo, la tasa de filtración glomerular, que ayudará a obtener una información estimada de la cantidad de sangre que pasa a través de los glomérulos.

En los análisis de orina, el médico comprobará la cantidad de orina que produces en un día y cuánta proteína está pasando a través de tu orina. También realizará un análisis de depuración de creatinina para ver si tus riñones están limpiando bien la sangre.

Además, podrá pedir una ecografía, que proporcionará imágenes de los riñones, y ayudará al médico a visualizar el tamaño y forma de éstos, y ver si hay algo fuera de lo normal.

¡CUIDA TUS RIÑONES... CUIDA TU SALUD!



Ana Hidalgo








viernes, 21 de julio de 2017

Toca cuidarse más, mi riñón está "envejeciendo"


Tengo 52 años y aunque mi vida, como la de muchos enfermos crónicos, no haya sido, ni es, un camino de rosas, estoy contenta con ella y agradezco vivirla. Valoro los pequeños detalles y procuro seguir el ritmo de vida que va marcando mi estado físico y mental en esos momentos: si estoy plena de energía, lleno el día con muchas actividades. Si, por el contrario, el día lo tengo más bien "flojo", me tomo las cosas con más calma.

En esta etapa de mi vida, mi riñón comienza a sentirse "cansado", está envejeciendo y se está haciendo notar... son casi 26 años funcionando y comportándose como un campeón, pero ahora tengo que cuidarlo mucho porque desde hace algún tiempo a empezado a bajar el ritmo.
Debo cuidar más mi alimentación (siempre he llevado una dieta saludable y mediterránea) y, aunque todavía no sea de forma drástica, pongo más atención en lo que como y tengo más cuidado en no forzar el riñón.

Y seguro que os preguntaréis.... ¿Y cómo estás de ánimo?... Pues, sinceramente, estoy bien.  Se que un día este regalo llegará a su fin y de nuevo tendré que volver a diálisis. Ese día será duro, pero de momento no me "caliento el coco" pensando demasiado  y disfruto de la vida. Vivo el presente, el momento y el instante.
Sigo el mismo ritmo de siempre y sigo con mis clases de zumba y pilates que me encantan.

Soy de las que se crecen ante las adversidades; si la vida se me plantea dura, yo lo soy más... y allá que voy a embestirla y a poder con todo. 

Un consejo para todos aquellos que están pasando por un mal momento- Recordad que hay que agradecer por todo lo que tenéis, pensando en positivo y huyendo de lo negativo.



Ana Hidalgo



domingo, 16 de julio de 2017

Homenaje para todos los enfermos crónicos. Por Xavier Manzanares

Xavi, trasplantado renal desde hace medio año.
Desde mi modesta y humilde opinión, la mayoría de los enfermos crónicos parecemos invisibles en una sociedad de supuestos seres perfectos, prisas y deseos primarios de felicidad individual.

Nos toca ser los parias, los raros, se nos mira con lástima y, a veces, hasta con desdén, y se nos cataloga, cuando no, se nos aparta como estigmatizados (no sea que se les pegue algo, digo yo).

Y en cierta medida raros si somos (aunque esas "rarezas" nos definen como seres únicos y no del montón) para los "aparentemente normales y sanos". Somos raros porque exteriormente a muchos no se nos nota la enfermedad (hasta que te fijas mucho). Porque en muchos casos la enfermedad que tengamos afecta a nivel interno a nuestro organismo, pero en apariencia parecemos estar geniales.

Raros porque si no deambulamos como zombis por la vida, depresivos, o quejándonos continuamente, muchos ya sacan sus propias conclusiones y encima te las sueltan; las famosas frasecitas como ....."no será para tanto. Se te ve bien", "y ahora que estás bien te quitarán la paga no?" O una de las que más me rechinan "ya quisiera yo estar como tú de bien"....etc etc.

Y mis respuestas para ellos suelen ser estas (entre otras)...

¿Sabes tú  lo que es saberse discapacitado?
¿Sabes el dolor interno y anímico que significa descubrir que lo eres y serás para el resto de tu vida?
¿Tienes la más mínima idea de lo que significa volver a empezar de cero, cambiar usos y costumbres ya arraigadas de toda la vida  para adecuar tu vida a la nueva situación de enfermo crónico?
¿Acaso conoces la fuerza de voluntad que se necesita para salir día a día al mundo con fuerza y optimismo y una sonrisa a pesar de como estamos y nos sentimos?

Algunos, por suerte, sí se hacen una idea y deciden estar a nuestro lado. Otros optan por el silencio o por apartarse. Que cierto es el dicho que si quieres saber con quién realmente puedes contar, solo tienen que irte mal las cosas y lo sabrás ipso-facto.

No obstante, deciros como enfermo crónico, dializado casi 3 años y trasplantado hace medio año, que la fuerza interna que tenemos no nos la quita nadie ni nada. Que hay que luchar y no bajar nunca los brazos. Y emulando la frase determinante de Rocky "en la vida hay que avanzar sin dejar de encajar golpes. Avanzar mientras te golpean. Solo así se gana". Que practicar deporte es importantísimo en todas las fases de la enfermedad porque nos ayuda tanto física como mentalmente a afrontar fuertes el camino a recorrer.

Mi homenaje va por todos..TOOODOOOOS los que a pesar de las dificultades físicas intentamos que nuestro Hoy sea mejor que nuestro Ayer y peor que nuestro Mañana.

Brindo por todos los campeones/as que no dejamos que una enfermedad nos amargue o nos cambie
Somos ya campeones de la vida. ¡¡Bravo por todos nosotros!!
👏👏👏👏

Xavier Manzanares



Ana Hidalgo


martes, 11 de julio de 2017

Si estás triste... ¡Llora y exprésate!


Sabéis que en mi blog y en mi página de Facebook procuro siempre dar consejos de positividad y optimismo, de alegría y de vida. Pero, como ya he dicho en algún que otro artículo, no es beneficioso mantener una sonrisa de oreja a oreja cuando estás pasando por una mala etapa en tu vida.
No es obligatorio fingir que estás bien, aguantar las ganas de llorar y tragarte esas lágrimas que luchan por salir y hacer que te derrumbes.
No hay que forzarse a reír cuando no tienes otra cosa en tu cabeza que el dolor y la preocupación. La tristeza es un sentimiento muy natural.
Muy al contrario, hay que expresar lo que sientes, soltar el lastre que vas arrastrando y que te impide continuar con tu vida. La emociones contenidas son dañinas para la salud física y mental. El reprimir el llanto no favorece la salud. Otra consecuencia de aguantarse el deseo de llorar es que se contiene más rabia y agresividad.  Lo ideal es el equilibrio.

Date permiso para estar triste de vez en cuando, para llorar, para gritar y para enojarte. No pienses que haces mal, al contrario, después de soltar esa cadena de emociones te sentirás mejor. El cuerpo habrá expresado su pesar y te dará la oportunidad de poder relajarte y reflexionar.

Cuando se llora, se liberan hormonas del bienestar que ayudan a disminuir los niveles altos de angustia y que actúan como un calmante natural de las emociones intensas.

Después de ese "bajón"... de llorar y de expresar tu pena, tu rabia o tu enojo, remonta y vuelve a ser como siempre... alegre, positivo y optimista, e incluso mucho mejor.

Los enfermos renales pasamos por muchas etapas (prediálisis, diálisis, trasplante, rechazo, complicaciones...) y debemos aprender que aunque seamos luchadores, fuertes y positivos, podemos expresar nuestros sentimientos y nuestras emociones negativas cuando sea preciso.
Hay que enfrentarse a las emociones. Hay que aceptar que tanto las emociones positivas como las negativas forman parte de la vida y que en ocasiones hay que sentirlas.

Y luego, después de la tormenta, llega la calma y la tranquilidad y se entra en un estado de relajación. Vuelven de nuevo nuestras ganas de luchar, de seguir viviendo y  de disfrutar de los pequeños detalles de la vida.


Ana Hidalgo

domingo, 9 de julio de 2017

Resultados de la encuesta de "Vivir con insuficiencia renal"



Antes de pasar a las valoraciones, dejadme que os diga que me ha parecido estupenda la participación que ha tenido la pequeña encuesta que he organizado. Lo que pretendía conseguir con ello era conocer un poco las etapas de la enfermedad renal en la que se encuentran los enfermos (mis seguidores), si hacen ejercicio y si se cuidan o no. En doce días de encuesta ha habido 205 respuestas.
Os agradezco enormemente vuestra colaboración y difusión.

Empezaré hablando de la encuesta por partes, pregunta por pregunta:

Como se puede observar en el siguiente gráfico,  entre las personas que rellenaron el cuestionario, el número de mujeres que contestaron al mismo es bastante más alto. Esto lo interpreto como que las mujeres se interesan más por realizar los test de salud y se preocupan de conocer más datos sobre estos temas. O bien, que la mayoría de mis seguidores son mujeres... también puede ser.
La edad de los encuestados ha sido mayoritariamente de 40 a 59 años, seguida por los de 20 a 39. Son edades en las que el uso de internet y sobre todo las redes sociales es algo bastante normal. Y edades en las que hay un mayor interés por conocer la propia enfermedad, por estar bien informados, por mantener una buena calidad de vida y por el autocuidado.
La nacionalidad de los que han contestado ha sido española en algo más de la mitad, y de otra nacionalidad el resto de tanto por ciento. La mayoría de ellos han sido de nacionalidad argentina y mexicana, seguido por colombianos y venezolanos. A la pregunta de la situación de la I.R.C. en la que se encontraban, un 32,5% eran trasplantados, seguidos por el 23,4% que estaban en hemodiálisis. En menor cantidad, un 13,2% están en diálisis peritoneal y el 12,7% en prediálisis.
También quiero señalar que han realizado la encuesta varios familiares/cuidadores de enfermos renales, un 10,7%.
Los familiares/cuidadores de una persona con insuficiencia renal que se implican en la enfermedad de la persona querida o que cuidan, facilitan la convivencia y ayudan a que los baches a los que nos enfrentamos los enfermos renales sean más llevaderos. 


sábado, 8 de julio de 2017

Morcilla vegana


Hoy os propongo una receta vegana, que está riquísima y que es apta para enfermos renales (con el consabido remojo). Se llama morcilla porque se asemeja mucho al aspecto de una morcilla sin la piel y su sabor es un poco parecido. No dejéis de probarla porque os sorprenderá.

Ingredientes:
  • 2 berenjenas grandes
  • 1 cebolla o cebolleta grande
  • Pimienta negra molida 
  • Orégano
  • Aceite de oliva virgen
  • 25 gr de piñones (esto es opcional y para trasplantados)

Preparación:
La noche anterior o unas cuantas horas antes se cortan las berenjenas y la cebolla y se pone en remojo, cambiando varias veces el agua.


Elaboración:
 Se pone aceite en una sartén y cuando esté caliente se echan las berenjenas y la cebolla (escurrir bien del agua del remojo). Añadir bastante orégano (yo lo echo en varias veces durante el cocinado ya que hay que echar bastante) y pimienta negra al gusto (a nosotros nos gusta que se note el gustito a pimienta). Se va friendo poco a poco, a fuego lento y removiendo de vez en cuando, más o menos durante media hora. Cuando esté casi hecho y la berenjena ha tomado un color oscuro y esté casi deshecha, se añaden los piñones. Se deja unos minutos más para terminar de hacer.
Se puede acompañar con tostadas, como aperitivo, para acompañar otros platos ...



¿Lo sabías?
Si lo dejas de un día para otro está mucho más bueno. La berenjena es una verdura que contiene poco potasio, por lo que este plato está indicado para cualquier etapa de la enfermedad renal. Si pones cebolla en vez de cebolleta también bajarás el nivel de potasio. Recuerda que los piñones solo son para las personas trasplantadas, para los demás enfermos renales, de forma ocasional.


Berenjena:   Potasio- 190  mg    Fósforo- 26 mg
Cebolla:       Potasio-  130 mg    Fósforo- 36 mg
Cebolleta:    Potasio-  250 mg   Fósforo- 26 mg
Piñones:       Potasio-  900 mg   Fósforo- 604 mg     
25 gr de piñones de la receta : Potasio- 225 mg   Fósforo- 151 mg



Ana Hidalgo




viernes, 30 de junio de 2017

Mi sesión de diálisis. Por Asier Erentxun

Asier preparado para su sesión de diálisis 

Hoy quiero presentaros a Asier. Él se presenta en su Twitter de esta forma: "Siempre fuerte, en diálisis. Desconectar con la guitarra". Asier ha grabado el momento en que es conectado a diálisis y nos hace un breve resumen de cómo transcurre su sesión.

Y ahora os dejo con la narración de Asier:

Aquí llego a mi sesión de diálisis; una vez adquirida la costumbre, se me hace más llevadera gracias a la amabilidad del personal de enfermería. En primer lugar, me aplico la crema Emla y la verdad es que no se nota el pinchazo como podéis ver en el vídeo.

     Mientras estoy conectado me dedico a disfrutar del cine o audiolibros, ya que bajamos las luces para relajarnos o dormir un poco. También vemos TV, cada uno con sus programas preferidos haciendo comentarios sobre ellos mientras tomamos la merienda.

    Va transcurriendo el tiempo entre tomas de tensión, charlas, meriendas, lecturas... y, por fin, llega el momento en que las enfermeras comienzan a desconectar las máquinas, señal  de que hemos entrado en la última hora. Suena el pitido y llega el final. Realizada la desconexión y la hemostasia (poner los dedos cuando retiran las agujas y apretar suavemente) me dirijo al peso donde nos encontramos todos los compañeros y comentamos como ha ido la sesión acabada.

    Así son las tardes de diálisis en mi caso. Quiero agradecer la amabilidad del personal y los nefros (Zoila y Jhonn) que pasan con nosotros la tarde en Policlínica Guipúzcoa.

    Por último dar las gracias a Ana Hidalgo que nos guía y aconseja con su trabajo en el blog.

Saludos a todos los compañeros.

Asier Erentxun

Para aquellos que sean muy sensibles, os aviso de que las imágenes son de las punciones. 
Vídeo de las punciones:

        




Ana Hidalgo



martes, 27 de junio de 2017

El paso del tiempo... los años



¡Madre mía! ¡Cuánto tiempo ha pasado desde esa foto en la que tenía 19 añitos! Yo era una jovencita presumida y coqueta (y lo sigo siendo... coqueta... no jovencita jajaja) y me encantaba, y me sigue gustando, el baile. Por aquella época ya había pasado por  hemodiálisis, y por un trasplante con muchos problemas (me tuvieron que intervenir quirúrgicamente varias veces en pocos meses), y al final no aguantó nada más que un año. En la foto que veis estaba con diálisis peritoneal y como ya he explicado en un post que escribí hace algún tiempo, las cosas no eran como son actualmente y las diálisis eran más engorrosas y aparatosas.
Leer: Mi experiencia con la diálisis peritoneal

Siempre me gustó cuidarme, llevar una vida activa y hacer todo lo posible para sentirme atractiva y gustarme yo misma. De hecho estudié estética y aprendí bastante sobre belleza y  de cómo sacarse partido con el maquillaje.

Durante todos estos años... bastantes años... he continuado con mis cuidados. No he dejado ni un solo día de desmaquillarme el rostro y cuidarme la piel (a excepción de cuando estaba muy enferma), he hecho todo lo que me han ordenado los médicos, he llevado una vida activa y he hecho ejercicio regularmente. Mis amigas me decían que ellas no se cuidaban apenas y que se acostaban muchos días con el maquillaje. Yo les decía que a la larga es cuando el tiempo y los cuidados invertidos en nosotras, daban sus mejores frutos.

Ahora, actualmente con 52 años, estoy satisfecha conmigo misma, sigo con mis cuidados, con buena alimentación, y con mis ejercicios (zumba y pilates), además de las caminatas con mi perrita Kyra, y  por eso, tengo una buena calidad de vida.
También es muy importante el cómo se toma uno la vida; hay que ser optimista y positivos de forma moderada y disfrutar de los pequeños detalles que van surgiendo día a día.

He pasado mucho, he vivido momentos  muy duros, pero no he dejado de cuidarme y arreglarme, ya que ello me ayudaba a subir mi autoestima en las épocas malas, y me hacía, y me hace, sentir bien siempre.

Si quieres conocer más de mi historia entra aquí:
Mi historia, mi vida, vivir con una insuficiencia renal



Ana Hidalgo




jueves, 22 de junio de 2017

Filetes de pechuga de pollo al limón


Hoy os traigo una idea para variar los típicos filetes de pollo a la plancha con mucho sabor. Es una receta muy sencilla y rápida de hacer.

Ingredientes:

  • Filetes de pechuga de pollo
  • Media cucharada de orégano
  • Media cucharada de romero 
  • Zumo de un limón
  • Aceite de oliva y pimienta.
  • Una cucharadita de azúcar 

Preparación:
En un recipiente o en un bol ponemos el zumo del limón, un chorrito de aceite de oliva, el romero y el orégano. Lo mezclamos todo bien y se lo añadimos a los filetes de pollo. Lo dejamos en esta maceración como mínimo media hora (si es más tiempo mucho mejor).


Elaboración:
Una vez que ha pasado el tiempo de maceración, sacamos los filetes del líquido y añadimos pimienta al gusto.
En una sartén, con un poquito de aceite (muy poquito), se van friendo con cuidado de que no salpique (yo lo hago con la sartén tapada para evitar accidentes). Una vez dorados los filetes se reservan aparte.
En el mismo aceite de freírlos, añadiremos el líquido que nos quedó del macerado con una cucharadita de azúcar y lo movemos bien  para que se despeguen todos los jugos de la carne.
Lo dejamos al fuego durante un par de minutos o hasta que la salsa empiece a espesar.
A la hora de servir colocamos los filetes en los platos y añadimos un poco de salsa por encima.


¿Lo sabías? En vez de romero y orégano, puedes añadir la mezcla de hierbas Provenzales si las tienes.
 Es un plato ideal para trasplantados y para los que están en diálisis. Si estás en prediálisis y tienes que reducir las proteínas, come una pequeña porción y controla durante el resto del día la ingesta de proteínas.

Pollo-    Potasio- 359 mg   Fósforo- 200 mg    Proteínas-   20,6 g 
Limón-  Potasio- 148 mg   Fósforo-   16 mg


Ana Hidalgo


domingo, 18 de junio de 2017

"Sala de espera" Donar vida no cuesta nada...¡Dona!





Os invito a leer la revista "Sala de espera"  en la que su autor, Israel Gil López, @Israel_GL, periodista y redactor de TV, habla sobre las donaciones y los trasplantes.
En ella me realiza una estupenda entrevista, junto a la de el Dr. José María Ferrer.

"Decisiones como la de ser donante de órganos, tejido y médula resulta fundamental para salvar vidas. No olvidemos que podemos necesitar que nos trasplanten un órgano un día para seguir viviendo".


¡DONA Y REGALA VIDA!


Entra en la revista  "SALA DE ESPERA" y lee

Israel Gil López (autor de la revista)





Ana Hidalgo





lunes, 12 de junio de 2017

Tabulé (para enfermos renales)



El tabulé es una ensalada fría, muy refrescante, oriunda de Siria y Libano. Se prepara con sémola de trigo (cous-cous). Una receta ideal para tomar en época de calor. El ingrediente principal, como he dicho es el cous-cous. El resto de ingredientes varía en función de los gustos.

Ingredientes para 4 personas:

  • 250 gr de cous-cous
  • La misma cantidad de agua que de cous-cous
  • 1 pepino
  • 1 o 2 tomates 
  • 1/2 pimiento rojo
  • 1 pimiento verde pequeño
  • Un trocito de cebolleta o cebolla
  • El zumo de 1 o 2 limones
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Perejil y hierbabuena o menta fresca
  • Aceitunas negras

Preparación:
La noche antes, o varias horas con antelación se cortan en cuadraditos las verduras y se ponen a remojar, cambiando el agua un par de veces en ese tiempo. De ese modo quitaremos bastante potasio a las verduras. Igualmente se puede poner a remojar el perejil y la menta.
Las aceitunas negras también se pueden poner en remojo e ir cambiando el agua varias veces, para eliminar un poco la sal.

Elaboración:
Se pone el cous-cous en un recipiente y se añade la misma cantidad de agua fría. Se deja que esponje, se hidrate y se absorba durante unos cinco minutos. Pasado este tiempo, iremos removiendo con un tenedor para que el cous-cous quede sueltecito.
A continuación se añaden las verduras (bien escurridas del agua), el zumo de limón, el aceite de oliva, el perejil y la menta. Se remueve todo para que quede bien mezclado y se ponen las olivas negras para dar más colorido a esta estupenda ensalada.
Se mete en la nevera hasta la hora de servirlo bien fresquito.
¡Y a disfrutar!



¿Lo sabías? El tabulé es importante prepararlo con tiempo para que pueda estar en la nevera al menos un par de horas y los ingredientes se "fusionen" bien entre sí.
Como he dicho anteriormente los ingredientes se pueden usar al gusto o necesidad de cada uno. Si no se quiere echar tomate no se pone, lo mismo con la cebolleta, con las aceitunas  y con otros ingredientes.
El perejil tiene mucho potasio, en 100 gr, 811 mg, pero como siempre se usa en pequeñas cantidades no resulta un aporte demasiado notorio. Por ejemplo: unas hojas (unos 2g) equivalen a 16,22 mg. Lo mismo sucede con la menta y la hierbabuena.
La cantidad de zumo que se añade es muy relativa ya que eso va a gustos. Es mejor empezar con poco e ir añadiendo más. Tiene que tener un gusto a limón refrescante que nos agrade.
Es importante intentar que no predomine ningún sabor, hay que crear una sensación de mezcla de aromas.
Este plato, a excepción del tomate, contiene verduras que no son demasiadas altas en potasio. También es pobre en proteínas, por lo que es ideal para personas en prediálisis. Para los que están en diálisis, lo pueden acompañar con un filete de pollo a la plancha.

Pepino-               Potasio: 140 mg      Fósforo: 23 mg
Pimiento verde-  Potasio: 120 mg     Fósforo:  19 mg
Pimiento rojo-   Potasio: 160 mg      Fósforo:  22 mg
Tomate-              Potasio: 242 mg      Fósforo:  24 mg
Limón-               Potasio: 148 mg       Fósforo:   16 mg



Ana Hidalgo






jueves, 8 de junio de 2017

Entrevista a Sonsoles Hernández (Traïnsplant). Ejercicio para enfermos renales



Hoy quiero presentaros a Sonsoles Hernández, fundadora (Directora General) en Traïnsplant. Es una entrevista que sacará de dudas a muchos enfermos renales sobre si se puede o no realizar ejercicio y cómo hacerlo. Y ahora os dejo con la entrevista:

1. Háblame un poco de ti y de tu trabajo relacionado con el deporte y los enfermos renales. 
Soy una abulense de 34 años apasionada del ejercicio físico y la salud. Desde que nací estoy en contacto con la enfermedad renal, ya que mi padre estuvo más de 20 años en diálisis y le acompañaba desde pequeña a sus sesiones.
Cuando finalicé la Licenciatura en Ciencias del Deporte me propuse seguir estudiando y aquí estoy. Tras finalizar, pasé casi la totalidad de mi tiempo dedicada a estudiar los beneficios del ejercicios en personas con ERC y trasplante. Me doctoré en Biomedicina. Como no podía ser de otra forma, mi investigación versa sobre los efectos del ejercicio físico en personas con enfermedad renal en diálisis y trasplantados. Me interesa muchísimo el entrenamiento de fuerza y las pruebas de larga distancia tras un trasplante renal. Actualmente asesoro a deportistas y profesionales de varios países y trabajo como profesora en la Universidad. ¡Me encanta mi trabajo!

2. ¿Qué es Traïnsplant? ¿Qué objetivo tiene?
Tras años de investigación y de preparación física a deportistas trasplantados y en diálisis creé Traïnsplant.
TRAÏNSPLANT nace de la necesidad de conseguir un espacio donde pacientes y profesionales de la salud puedan acudir para un buen asesoramiento sobre el deporte. La plataforma se compone de diferentes apartados:

  • Información y formación para pacientes y profesionales del sector del deporte y la salud
  • Proyectos de investigación en personas con enfermedad renal crónica y trasplante relacionados con el ejercicio físico y el deporte de alto rendimiento
  • El Club deportivo TRAÏNSPLANT y organización de eventos deportivos, como la Transplant Bike o los Campeonatos Nacionales de Deporte y Salud.

El término es la unión de dos palabras inglesas “train= entrenamiento” y “transplant=trasplante”. La “Ï” con diéresis hace alusión a los DONANTES y a las SEGUNDAS OPORTUNIDADES. A la VIDA. #givemelife.
Se trata de una plataforma que engloba toda la información referente al ejercicio físico para personas con enfermedad crónica o trasplante de órganos y médula.

Foto de Sonsoles: Enfermos renales realizando ejercicios en hemodiálisis

3. Hablando de personas que están en hemodiálisis ¿Es conveniente que realicen deporte?
 Las personas con enfermedad renal crónica pueden mejorar su salud general mediante la actividad física y son muchos los beneficios que los pacientes obtienen por el mero hecho de ser más activos. Por ejemplo…
Los ejercicios de resistencia aeróbica, de baja intensidad y de larga duración, tienden a disminuir los marcadores de índices inflamatorios y aumentan el anabolismo en pacientes en prediálisis, hemodiálisis y diálisis peritoneal. Este tipo de ejercicio también incrementa el consumo de oxígeno mejorando la capacidad cardiorrespiratoria del paciente lo que le permite desarrollar actividades de la vida cotidiana con menor fatiga.
Se ha demostrado que, a menudo, pacientes en hemodiálisis padecen depresión y ansiedad. El ejercicio físico ayuda a mejorar la capacidad funcional facilitando un estado de independencia física y, por tanto, el estado de bienestar evitando situaciones psicológicas adversas.
El cansancio de piernas es un síntoma habitual de la enfermedad renal. Con el entrenamiento de fuerza muscular esa debilidad y fatiga se puede mitigar considerablemente, lo que se traduce en una mejora de la capacidad de caminar, subir escaleras o mantenerse de pie sin cansancio durante más tiempo.
Todos los beneficios de la actividad física expuestos anteriormente engloban una meta final: mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedad renal crónica, tengan tratamiento en diálisis o hayan sido trasplantados. 
Los pacientes con ERC, sobre todo los pacientes de diálisis, sufren una acusada pérdida muscular y una fatiga excesiva. Se sabe que la inactividad, la atrofia muscular y la función física reducida se asocian con una mayor mortalidad en ERC. Las causas conocidas incluyen miopatía urémica,  neuropatía, inactividad, y anemia. El ejercicio en pacientes que reciben tratamiento de diálisis fue introducido por primera vez hace tres décadas, pero es un tratamiento que se ofrece en pocas unidades renales en todo el mundo, a pesar de la evidencia científica que apoya su aplicación

4. ¿Qué beneficios tiene el ejercicio para las personas que están en hemodiálisis? ¿Y en general, para los enfermos renales?
La actividad física ha demostrado estar asociada con la mejora del nivel de salud de la población general y de pacientes con insuficiencia renal. Los Centros de Control de Enfermedades y el Colegio Americano de Medicina Deportiva (ACSM) recomiendan que todos los adultos realicen ejercicio al menos 30 minutos todos los días. Son muchas las razones para fomentar la actividad física en la población general. Entre ellas, podemos destacar la mejora de la salud general, la reducción del número de hospitalizaciones y la mejora de la calidad de vida relacionada con la salud. Puesto que se ha demostrado que la actividad física disminuye los factores de riesgo cardiovascular en la población general cabe preguntarse si el beneficio de la actividad física también puede transferirse a pacientes con enfermedad renal crónica (ERC), que son una población de alto riesgo cardiovascular. La respuesta es sí.
Es necesario trabajar para aumentar la conciencia de los beneficios potenciales de un mayor nivel de actividad física para los pacientes con ERC. Una de las causas más características del crecimiento de población con enfermedad renal se deriva del sedentarismo, lo que se traduce en un aumento de la morbilidad y la mortalidad. Los pacientes con ERC que reciben hemodiálisis (HD) y diálisis peritoneal (DP) tienen una disminución considerable de la tolerancia al ejercicio, de la capacidad funcional y de la resistencia y la fuerza, así como una menor masa muscular que los sujetos sanos o que pacientes con insuficiencia renal crónica severa que todavía no necesitan tratamiento renal sustitutivo.
Para mejorar la calidad de vida de pacientes sometidos a diálisis o trasplante deberían ser incluidos en su rehabilitación programas de ejercicio planificados y supervisados por profesionales.

jueves, 25 de mayo de 2017

Medicamentos genéricos ¿nos confunden?



Muchos de nosotros tomamos medicamentos que son genéricos, es decir fármacos que salen al mercado una vez caducada la patente del fármaco de marca. Los medicamentos genéricos contienen exactamente la misma cantidad de principio activo y producen exactamente el mismo efecto que los de marca. En resumen, son idénticos en calidad, eficacia y seguridad.

Estamos acostumbrados a identificar los medicamentos por la marca comercial que tomábamos o que son muy conocidos (Ejemplo: es frecuente que se hable de Nolotil en lugar de Metamizol, o de Gelocatil en vez de Paracetamol, o de Aspirina, en vez de ácido acetilsalicílico). Esto puede suponer un riesgo de duplicidad en la administración. Si quieres evitarlo, aprende el nombre de tus medicamentos no sólo por el nombre comercial, sino también por el principio activo correspondiente.

A veces, cuando voy a comprar a la farmacia mis medicamentos, veo que hay personas que se quejan de los cambios en la marca que les dan, con el trastorno que ello supone, sobre todo a las personas mayores o polimedicadas. Incluso en muchas ocasiones rechazan los medicamentos genéricos.

Para las personas polimedicadas puede suponer un quebradero de cabeza cuando un mismo medicamento tiene diferencias en la presentación; la apariencia es muy importante. Los genéricos también tienen diferentes "marcas", y cuando vas a la farmacia te pueden dar cualquiera, lo que puede crear confusión, sobre todo a las personas mayores. Yo misma he llegado a tener tres cajas diferentes de atorvastatina.

También es bastante frecuente que una misma pastilla, por ejemplo la atorvastatina, tenga diferentes formas y/o color, ya que los laboratorios que los fabrican no tienen la obligación de mantenerlas iguales. Esta complicación se añade a las diferentes cajas (más grandes, más pequeñas, con diferentes colores...). Las personas mayores o polimedicadas, una gran mayoría, están acostumbradas a nombrar las pastillas por su apariencia (es frecuente que hablen de sus pastillas como la pastilla grande y blanca, o la cápsula azul... por poner un ejemplo).
Como esto no se puede evitar, debemos tener algunos trucos que nos ayude en la identificación y evitar equivocarnos:
  • Es conveniente aprender, como he dicho más arriba, a identificar los medicamentos por su composición, además de la marca comercial. 
  • También es bastante útil tener siempre el mismo lugar para cada medicamento, de ese modo aunque tengan diferentes cajas y diferentes formas y colores, sabremos que ahí se pone, por seguir utilizando el mismo ejemplo, la atorvastatina, y al lado el atenolol... y así sucesivamente con los demás medicamentos.
  • A ser posible, pediremos en la farmacia que nos den siempre la misma marca; si es necesario llevaremos el cartón de la anterior medicación.
  • En caso de personas mayores o con las facultades cognitivas reducidas, siempre tendrán a otra persona que supervise la toma correcta de sus medicamentos.


Ana Hidalgo





domingo, 21 de mayo de 2017

Solomillo a la pimienta con patatas a la mantequilla



Ingredientes para el solomillo:

  • Solomillo de cerdo
  • Pimienta molida y en grano
  • Aceite de oliva 
  • 1 brick pequeño de nata para cocinar
  • Un vasito de brandy o whisky

Elaboración:
Lo primero que se hará es limpiar la carne de la grasa con un cuchillo y cortarla en medallones o en la forma que se quiera.
En una sartén, se echa una cucharada de aceite y se pone la carne a fuego medio o fuerte. Cuando la carne esté dorada se retira a un plato y se espolvorea de pimienta.
Para la salsa usaremos la misma sartén donde hemos preparado la carne. Lo primero que haremos es echar toda la nata dejando reducir un par de minutos minutos, removiendo los jugos que había dejado la carne. A continuación se añade un vasito de brandy o whisky y se añaden los granos de pimienta y un poco más de pimienta molida (si es al momento mejor) al gusto. Se deja evaporar el alcohol unos minutos, se vuelve a introducir la carne en la salsa y se deja un par de minutos más.



Ingredientes para las patatas:

  • Un bote de patatas cocidas
  • Una cucharada de aceite de oliva
  • 3 o 4 dientes de ajo
  • Limón
  • Mantequilla, unos 40g más o menos
  • Pimienta negra
  • Romero fresco o en especias.

Preparación: 
Las patatas al ser en conserva contienen menos potasio pero más sal. Lo que se puede hacer es, unas horas antes aclarar bien el agua de esas patatas y volver a ponerlas en remojo (puede ser en el mismo tarro). Esto se hace dos o tres veces más. De esta forma se consigue reducir además de la sal que contienen, todavía más el potasio.
Los dientes de ajo sin pelar y la ramita de romero fresco, también se pueden poner a remojo durante unas horas.

Elaboración:
En una sartén se echa una cucharada de aceite y las patatas bien escurridas. A continuación se agrega la mantequilla, los ajos sin pelar pero partidos por la mitad y el romero.
Lava y seca con papel de cocina un limón. Ralla un poco de la piel y añádela por encima de las patatas.
Seguidamente añade pimienta negra al gusto.
Saltea las patatas a fuego fuerte hasta que la mantequilla esté derretida y todos los ingredientes estén integrados.
¡Riquísimas!

¿Lo sabías? Este es un plato que contiene bastante proteína animal, por lo que los que tienen que reducir su consumo deberán comer raciones pequeñas (una ración de 70-80 g). Como he dicho anteriormente las verduras y legumbres en conserva tienen menos potasio que las frescas, pero también contienen más sal. Hay que aclararlas bien e incluso dejarlas en remojo un tiempo cambiando el agua para quitar gran parte de la sal y reducir más el potasio.  Este plato es ideal para trasplantados con buena función renal. Para los demás enfermos renales, de forma ocasional. También se puede hacer con pollo o pavo

Solomillo de cerdo. 
Proteínas-22,30 g Potasio-370 mg Fósforo-196 mg
Patata         
Proteínas-2,10 g Potasio-410 mg Fósforo-53 mg

(nota: la patata está contabilizada como cruda, porque no he encontrado
la composición de la patata en conserva)


Ana Hidalgo

domingo, 7 de mayo de 2017

"No pienses demasiado en el mañana; el mañana llegará mañana"


Sentir y vivir... disfrutar de la vida, encarar los problemas y afrontarlos a medida que van llegando.
Para mí el día a día es lo más importante; no pienso demasiado en lo que pueda pasar mañana.

Es muy importante para cualquier persona vivir en el presente, disfrutar del momento, del aquí y ahora, sobre todo, junto a las personas queridas y a los amigos. No hay que pensar demasiado en el mañana, sólo lo suficiente para estar preparado cuando éste llegue. Aceptar, asumir y actuar en consecuencia.

La insuficiencia renal crónica es una enfermedad para toda la vida, y por la que se pasa por muchas etapas...continuamente. Debemos adaptarnos a cada una de ellas y aceptar la siguiente a medida que llega... no antes. De otro modo, se te va pasando la vida sin sentir y sin vivir. Ante todo, hay que afrontar las cosas con calma, porque de esta manera nos ayudará a tener mejor condición psicológica y a tener un buen estado de ánimo, influyendo también en la calidad de vida. Porque una persona que no se pasa la vida pensando en el futuro de manera negativa (me falla el riñón, voy a entrar en diálisis, me tienen que hacer una biopsia, tienen que operarme...) y tiene un buen estado de ánimo, tendrá siempre más disponibilidad de tener una mejor calidad de vida, sea la etapa que sea, ya que se preocupará más de cuidarse, de ser feliz, de aprender y de vivir, obteniendo resultados muy positivos para su salud.

Hay que enfrentarse a las circunstancias como vengan y a medida en que lo hagan. Esto no quiere decir que no debamos pensar en nuestro pasado o en nuestro futuro.  El pasado es algo que nos enseña, que nos guía y nos conduce; nos ayuda a progresar y a aprender. El futuro nos sirve para planear objetivos, para conseguir nuestras metas y nuestros sueños y sobre todo para motivarnos.

Sé, sin ninguna duda, que vivir el momento presente no siempre resulta fácil. A veces, tantas preocupaciones, dudas y pensamientos se encuentran atrapados con arrepentimientos y tristezas del pasado o la ansiedad de lo que nos depara el futuro, lo cual puede hacer que sea difícil disfrutar del presente. Si te cuesta vivir en el momento, hay algunas cosas que puedes hacer que te pueden servir. Por ejemplo:

  • Durante el día, busca unos minutos para realizar unas respiraciones profundas. 
  • Intenta prestar atención a aquello que estás haciendo en esos momentos. Concéntrate en lo que estás haciendo, viendo, oliendo, escuchando.
  • Si notas que tu mente comienza a pensar en el futuro o en aquello que puede o no pasar, vuelve a prestar atención a tu presente de nuevo. Tampoco te obsesiones con ello y te molestes contigo mismo cuanto tu mente se disperse. 
  • Sonríe y ríete con frecuencia. Rodéate de personas que te alegren el presente y que te animen a disfrutar de la vida. 
  • Haz deporte. El realizar actividades físicas nos ayuda a centrarnos en lo que estamos haciendo en el momento. El ejercicio nos exige esfuerzo y concentración y funciona estupendamente para "desconectar" de las preocupaciones durante el tiempo que lo realizas.
Así que ya sabes... disfruta... NO PIENSES EN MAÑANA,  VIVE HOY... AHORA



Ana Hidalgo





lunes, 1 de mayo de 2017

Personas y vidas. Mónica: "nuestro viaje con insuficiencia renal en pareja"


Mónica y su marido Iñigo

   Sí, "en pareja", porque tanto mi marido como yo tenemos insuficiencia renal, aunque actualmente estamos los dos trasplantados. Y no, no nos conocimos ni en un hospital, ni en una sala de diálisis ni nada parecido.

  Mi nombre es Mónica, tengo 44  y soy de Irún,  Gipuzkoa. Aproximadamente a los 12 años supe que tenía poliquistosis renal, una enfermedad hereditaria que no me era desconocida, puesto que una parte importante de mi familia materna la tenía, en aquel entonces mi abuela se dializaba, luego empezó mi madre, y posteriormente algunos de mis tíos y tías. Algunos actualmente también están trasplantados. Viví mi adolescencia como cualquier otro adolescente, pues mi  poliquistosis es de tipo adulto, no me causó ningún problema hasta los 35 años más o menos.

A los 18 años conocí a Iñigo, el que se convertiría en mi compañero de viaje en esta "aventura" que nos esperaba, de la que aún no éramos conscientes. Él acudía todos los años a revisión con los nefrólogos a raíz de un problema que tuvo con 14 años, pero no sabíamos que la nefropatía que él tenía, acabaría en una insuficiencia renal. Así que fue algún tiempo después de casarnos,  que supimos que, aunque con enfermedades totalmente distintas, los dos acabaríamos padeciendo una insuficiencia renal crónica. Al principio la noticia nos dejó en shock, además mi madre que había tenido muchas complicaciones, acababa de fallecer, pero enseguida nos dimos cuenta que teníamos que cambiar nuestra actitud. Fue, en ese momento, cuando comprendimos que la vida se compone de etapas, que no podemos llegar a la siguiente sin haber recorrido la anterior, que unas serían mejores y otras peores, por lo que teníamos que aprender a vivir cada momento, cada instante, sin pensar demasiado en el futuro, en la siguiente etapa, que en realidad nadie puede saber cómo será... algo que tuvimos más claro todavía cuando nació nuestra hija Oihane. Y desde luego, Iñigo ha sido y es  un complemento perfecto en cada etapa de este viaje.

LAS ETAPAS DE NUESTRO VIAJE

   El deterioro renal de Iñigo fue más rápido que el mío. Así que aquí comenzó nuestra primera etapa, el 19 de septiembre del 2005, cuando comenzó con la diálisis. Decidió  hacerse la diálisis peritoneal, en un principio con tres intercambios al día. Como él continuaba trabajando, se le hacía dura esta modalidad de diálisis, y terminó haciéndose la diálisis peritoneal automática con la cicladora por las noches. Resultó más llevadero por el día, aunque su descanso se vio afectado. Le llamaron un par de veces para un posible trasplante, pero no hubo suerte. Su madre le empezó a insistir mucho que ella quería donarle un riñón. Pero Iñigo al principio se negaba, no es una decisión tan fácil de tomar, aunque luego comprendes que ella como madre, qué mejor regalo le iba a dar. Así que al final aceptó, y tras todas las pruebas se consideró que era apta como donante.

  Y llegó el día, el 3 de noviembre del 2009, tras cuatro años en diálisis, por fin se hizo el esperado trasplante. Fue todo un éxito para los dos, para madre e hijo. Él estaba tan agradecido, y tan feliz porque comenzaba una  nueva vida, y ella también, porque de alguna manera, le daba la vida por segunda vez, no puede haber alegría mayor para una madre. Así que aquí comenzó otra etapa, etapa de  relativa libertad.

  Esta etapa volvió a cambiar el 25 de abril del 2013, cuando yo empecé en diálisis. Aunque mi idea era hacerme también diálisis peritoneal, no pudo ser, y tuve que hacerme hemodiálisis 3 veces a la semana. La verdad es que siempre lo llevé bien, no tuve grandes problemas, ni durante las sesiones ni después. Y algo positivo que me llevo de esa etapa, son las grandes personas que conocí, compañeros de diálisis, que eran oídos para escuchar penas, pero con los que compartí muchos momentos de alegrías y risas, que hacían que las sesiones pareciesen más cortas. Compañeros que llevo en el corazón y con los que a día de hoy nos juntamos de vez en cuando para pasar un buen rato.

  Esa etapa acabó la madrugada del 24 de julio del año pasado, cuando recibí la llamada, en mi caso, hubo esa única llamada, había un riñón para mí, un riñón que alguien anónimo o su familia generosamente habían decidido donar. Tengo que decir que en ese momento no tenía muchas ganas del trasplante, a pesar de llevar 3 años en diálisis ya. No sé por qué, pero sentía que no era el momento. Pero me equivoqué, y sí lo era. Desde hace 8 meses estamos disfrutando de otra etapa de nuestra vida.

   Son muchas las cosas e incluso anécdotas que podríamos contar. Ha habido momentos en estos años para todo, hemos llorado mucho, porque no siempre las cosas salen como a uno le gustaría, no siempre todo va bien, y las emociones muchas veces funcionan como una montaña rusa. Además, cuando uno tiene hijos, cualquier preocupación que se tiene, es mayor. Pero hemos tratado siempre de ver el lado bueno de la vida, precisamente también por nuestra hija, ella ha vivido nuestra enfermedad desde pequeña, así que hemos tratado de que no le marcara demasiado, esperamos haberlo conseguido. 
Siempre hemos tratado de hacer una vida lo más normal posible, hemos salido de vacaciones, hemos comido o cenado con los amigos, hemos ido al monte... bueno, hemos hecho las cosas normales de cualquier familia. Aunque en ocasiones no haya sido fácil, nos hemos esforzado por lograrlo. Como dije antes, hemos tratado de disfrutar cada momento de la vida, y valorar lo que tenemos, por pequeño que sea, por insignificante que parezca. Esto es algo que te enseña la enfermedad.

    A veces, la gente cuando nos conoce, nos dice
"qué  mala suerte, los dos igual", yo también lo he pensado muchas veces. Pero hoy día doy gracias, gracias porque para este viaje no podría haber tenido compañero mejor. Me ha comprendido, me ha mimado, me ha cuidado, porque él ha vivido antes lo que luego he vivido yo, por lo que ha podido ser totalmente empático conmigo, espero haber estado yo a la altura con él. No sabemos cuál será la siguiente etapa, ahora estamos disfrutando de la libertad de no vivir dependiendo de ninguna máquina, y mi mayor deseo es que llegue lo que llegue,  poder seguir con Iñigo disfrutando cada etapa de nuestro viaje, de nuestra vida.

Mónica

Mi comentario: Gracias, Mónica, por esta bellisíma historia de amor a pesar de la enfermedad. Te agradezco enormemente que hayas aceptado publicarla. Un fuerte abrazo para Iñigo y para ti. Cuidaros mucho.
Ana Hidalgo
 

viernes, 28 de abril de 2017

Xavi: El deporte nos ayuda a contrarrestar los efectos de la medicación

Xavi llegando al pico del Puigmal de 2.913 m
Quiero compartir con vosotros, a petición del protagonista y con mucho gusto, un artículo dónde habla de la importancia del deporte para hacernos física y mentalmente más fuertes, y para ayudarnos a paliar los efectos secundarios de la medicación tan potente que tomamos. 
Y ahora os dejo con el artículo:

Hoy es la historia de Xavi la que os presentamos... Y es que a veces, el trasplante es sólo un paréntesis, una parada en boxes para cambiar aquello que ya no funciona, y seguir con una vida activa y llena de ilusión. Y esta experiencia, como muchas otras, nos enseña ésto. ¡A todos aquellos que estáis esperando, ánimo y fuerza que al final llegará vuestro momento!

Xavi haciendo esquí de montaña

 A raíz de una prueba médica hace cerca de 20 años le detectaron una proteína en sangre perjudicial y desde entonces lo empezaron a controlar doctores de Nefrologia de l'Hospital Germans Trias en Badalona. Cuando en el 2015 vieron que sus riñones tampoco filtraban más en un 12%, se pudo trasplantar gracias a la generosidad de su mujer,  Dèlia, con la que eran compatibles. Recibió un riñón a finales de septiembre del mismo año.

Tres días después de la operación, ya andaba por el pasillo del hospital, a los 14 días lo hacía por las montañas del Maresme y, en tan solo un mes, volvía al gimnasio, empezaba a coger la bicicleta de carretera y se atrevía a andar por las montañas de Sant Llorenç de Munt o el Matagalls. A los tres meses del trasplante, volvió por 29ª vez a la cima del Puigmal de 2.913m, junto con su mujer.

Hoy en día sigue corriendo, haciendo mountain bike e incluso cada año se va al Canadá con su mujer a hacer Heli-Esquí.

¡Y es que Xavi es un auténtico amante de la montaña con una salud de hierro! "El deporte aparte de hacernos física y mentalmente más fuertes, nos ayuda a contrarrestar los efectos secundarios de la medicación, que las personas trasplantadas tenemos que tomar, ¡anímate y muévete!"


Enlace del artículo:  http://trasplantaments.gencat.cat/es/detall/article/Testimoni_Xavi



Ana Hidalgo



martes, 25 de abril de 2017

¿Qué hacer para pensar en positivo ante la enfermedad?



Está comprobado. Una vida activa con ejercicio moderado, realizado de forma continua, una buena alimentación, adecuada para cada etapa de la enfermedad, una visión positiva, tener metas y objetivos (que no sean inalcanzables, claro) y la autoestima y el ánimo bien altos, sirven para que la enfermedad sea más llevadera. Siempre surgen problemas, obstáculos y patologías oportunistas que intentan arruinar el espíritu de lucha y de optimismo. Pero el poder de la mente y la ilusión por vivir,  de las personas que somos optimistas y positivas, son más fuertes.

El estado de ánimo puede ser de gran importancia en la aceptación de la enfermedad y en la mejora de la calidad de vida del enfermo. Oponer resistencia y negar la realidad solo sirve para sufrir más y hacer que los que están a nuestro alrededor sufran con nosotros.

Unos pequeños consejos te ayudarán a afrontar con optimismo la  enfermedad:

  1.  Es importante centrar nuestra atención en el momento presente. No debemos adelantarnos a los acontecimientos que tienen que llegar. No sabes qué va a pasar e incluso puede que todo sea de menor importancia de lo que le estás dando mucho antes de que llegue. Si tienes algo que te angustia o te preocupa, busca una actividad u ocupación que requiera de toda tu atención.  Por ejemplo: leer un buen libro (uno que te guste de verdad), quedar con un amigo para comer, salir de excursión con la familia, ir al cine... en fin, hay miles de actividades que pueden ayudarte a salir de ti mismo y mantener tu mente entretenida. Es posible disfrutar de la vida y de los pequeños detalles más allá de la debilidad física.
  2.  Procura acercarte a personas optimistas y que estén llenas de energías. Te contagiaran y te ayudarán a tener más ilusión y alegría. Por el contrario aléjate de aquellas personas que roban tu energía y que son negativas. El aislamiento no es bueno a nivel emocional, deja que te acompañen y no te encierres en casa. Aunque también, a veces, sienta bien estar un rato solo; siéntete libre a la hora de elegir pasar un rato "a solas contigo". 
  3.  Algo que puede ayudar a ser más optimista es conocer tu enfermedad. El desconocimiento y la desorientación a nivel emocional de una persona que es diagnosticada con una enfermedad crónica, es un terrible sufrimiento. Es habitual que el enfermo se pregunte "¿Por qué me tuvo que pasar a mí?". Consulta al médico todas tus dudas, pregunta todo lo relacionado a tu enfermedad que quieras saber y no te vayas de la consulta sin haber comprendido todo.
  4. Realiza ejercicio. El realizar una actividad física además de fortalecernos físicamente y de hacer que nos encontremos con más fuerza y resistencia,  nos hace sentirnos muy bien. Eso se debe a la liberación de endorfinas, unas sustancias químicas que producen sensación de felicidad y euforia. También mejoran la autoestima por lo que se eleva la percepción positiva del atractivo de uno mismo, y en consecuencia, hace que te valores más y estés más positivo y optimista.
  5. Celebra cada pequeña mejoría que tengas o cada revisión o consulta pasada satisfactoriamente. Prémiate porque te lo mereces. Puede ser: compra ropa nueva, un masaje, un tratamiento de belleza, un dulce, algún plan con familia o amigos... en fin, aprende a tratarte con cariño, con respeto y a valorarte de verdad.
  6. Ríe... ríe mucho. La risa es una auténtica medicina que alivia cualquier mal. Puedes acudir a un taller de risoterapia, ir a ver una película de risa,  un teatro de humor... cualquier momento es bueno para reír, para relajarse, potenciar emociones agradables, conocer gente interesante...
  7. Evita comparaciones. Las comparaciones de cómo eres tú y de cómo es otra persona, son perjudiciales para tu salud mental y tu autoestima. Nada mejor que ser uno mismo y aceptarte tal y como eres. La frustración y la rabia son pensamientos negativos que nos pueden llevar a la depresión.
  8. Cuida tu imagen. Aunque estemos enfermos, no tenemos que parecerlo (esto es algo que repito constantemente). Verte bien es una manera de sentirte bien. El cuidado personal te renueva, te reconforta y ayuda a romper con el pesimismo. 
  9. En caso de que lo necesites, es adecuado acudir a un especialista que te ayude a exteriorizar tus sentimientos y emociones. Hay personas que les es muy complicado salir del pesimismo y la tristeza en la que están enclaustrados, por lo que necesitan un punto de apoyo que les guíe y les ayude a salir y enfrentarse a la situación en la que se encuentran.
                           Y... SOBRE TODO... DISFRUTA DE LA VIDA




Ana Hidalgo


  


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