domingo, 6 de noviembre de 2016

Personas y Vidas. Graciela Carabaja: "Primero me dio su corazón y luego me dio su riñón"




Hoy os dejo con una gran historia de amor, una historia de esas que nos emocionan enormemente. Graciela necesitaba un trasplante de riñón y su marido, Ariel, se lo ha donado. 
Os dejo con su historia:

Estoy empezando una vida nueva. Sí... ¡He vuelto a nacer!  El 27 de Octubre (hace 10 días) fui trasplantada de riñón . He tenido la gran fortuna de empezar de nuevo o de continuar la vida de forma diferente.

La historia con mis riñones empezó en el año 2010, justamente en Agosto, con retención de líquido en los pies. En ese momento pensé que era porque pasaba muchas horas sentada en la oficina, pero con el tiempo, los edemas se empezaron a generalizar, y el 5 de Noviembre de 2010, tras hacerme una biopsia laparoscópica, me diagnosticaron Síndrome Nefrótico de cambios mínimos. Yo estaba asustada, no entendía nada de lo que me estaba ocurriendo.

Me realicé el primer tratamiento en Bahía Blanca con Nefrólogo Jerarquizado y ya en el primer análisis, me dijeron que no había nada más que hacer, que tenía que comenzar con la diálisis y después un trasplante.
Entonces dije: "¡Sí... las ganas!, ¡Ni loca me hago eso! Agarré la carpeta y me fui.

Se lo comenté a Ariel y juntos tomamos la decisión de ir a Buenos Aires. Allá, en la Clínica del Riñón, durante el 2011 y 2012 me administraron cuatro tratamientos fortísimos sin resultados favorables.
El Director de la clínica me envió de nuevo a Bahía, así que, durante el 2013,  encontré una nefróloga muy buena que me realizó una biopsia punzante extrayendo varias muestras. El diagnóstico fue Glomeronefritis focal  y segmentaria. Comencé de nuevo otros tres tratamientos fuertes a base de corticoides sin obtener resultados.
Seguí con esta Dra. durante el 2014 y a principios del 2015, abandoné todo el tratamiento al ver que seguía orinando bien, los edemas desaparecían y notaba que mi sistema rechazaba los corticoides.

En ese tiempo me enfoqué y me dediqué a mi carrera y ese mismo año, en Octubre del 2015, empecé con mucho cansancio. Me ingresaron con un hematocrito muy bajo y el 5 de Noviembre de ese año llego el diagnóstico: Insuficiencia Renal Crónica Terminal. A partir de ese momento, no tardaron mucho en colocarme un catéter provisional en el cuello para dializarme durante tres meses y el 9 de noviembre de 2015 realicé mi primera sesión de diálisis con buena respuesta.
El 22 de septiembre de este año, comenzamos con los estudios preliminares para poder realizarme un trasplante, y poder ponerme en lista para que en un tiempo se pudiera realizar la intervención.

El Jefe de trasplante me sugirió la posibilidad de realizarme un trasplante de donante vivo, e inmediatamente Ariel se ofreció como el donante para mi sorpresa. Entonces comenzaron con el protocolo del trasplante y me efectuaron todos los análisis pretrasplante, el 29 y 30 de Septiembre; a Ariel le hicieron el examen de compatibilidad esperando con toda la fe que fuera compatible conmigo, y este resultado arrojó un 98%, cosa que solo suele darse en gemelos.
El 17 y 18 de Septiembre nos realizamos todos los análisis pretrasplante y  a los dos nos salió todos bien.
Y quedamos a la espera de la fecha de la intervención.


El martes 25, por la mañana, iba caminando a mi casa hablando con mi mejor amigo por teléfono y me entra una llamada del hospital diciendo que la intervención sería el jueves 27 y  que teníamos que ingresar el miércoles.  ¡Sí!... ¡así de rápido! Esa misma noche nos pusimos en marcha y viajamos.
Ingresamos en el hospital el miércoles 26 a las 19:00 en habitaciones separadas, y el jueves a las 8 de la mañana tuvimos la intervención simultánea con equipos de cirujanos diferentes en el Hospital Universitario Austral de Pilar.

Después de 2 horas de cirugía, todo salió muy bien; los análisis daban valores normales. Yo llegué al hospital el miércoles con una creatinina de 8,9; después del trasplante me quedó en 1,8, y el domingo 30 de Octubre en el alta me quede con 0,7... lo normal. Así que ya funciona como un riñón sin rastros de enfermedad.
AMIGOS, SOY UN MILAGRO CAMINANDO.

En estos años 5 años estudié y trabajé e hice toda mi vida de lo más normal; me rodeé de las personas correctas y creí solo en Dios y su promesa.
A mí nadie me enseño a ser fuerte yo fui desafiada a serlo pero esa fortaleza viene siempre de Dios soberano.
Dios es experto en unir vidas y hace 9 años me confirmo el día que nos unimos en matrimonio yo no necesitaba otra prueba pero Dios uso la ciencia y la medicina.
Para mostrar que somos el uno para el otro el diseño perfecto de su corazón
Mi esposo el donante Ariel Sandoval. Primero me dio su corazón y luego me dio su riñón.


Graciela Carabaja


Ana Hidalgo



2 comentarios:

  1. Los milagros existen y tanto usted como yo lo sabemos...Dios no abandona a su hijos.Eres una mujer valiente... Como lo es mi madre.

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  2. Que bonita historia Dios es todo poderoso y en el todo el posible

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