lunes, 24 de octubre de 2016

¿Qué es ser fuerte cuando estás enfermo?



Continuamente me repiten... "yo no sé si aguantaría, tú eres muy fuerte", "¿Cómo puedes ser tan alegre y positiva, estando toda la vida enferma? Yo no sería tan fuerte". Algunas personas creen que una persona fuerte es aquella que no tiene miedo, la que no le preocupa lo que pueda pasar, la que no siente dolor cuando le pinchan o le hacen pruebas médicas de todo tipo, la que se lanza de cabeza contra todo sin pensar en las consecuencias... No. La verdad es que están muy equivocados.
Una persona puede ser fuerte pero tener terror a la agujas, a las pruebas médica dolorosas o a cualquier diagnóstico negativo... como me pasa a mí. El dolor y el temor se sienten igual, pero sabemos que hay que hacerlo y que no queda otra opción.

Una persona fuerte es aquella que acepta lo que le depara la enfermedad, pero intenta poner todos los medios que hay a su alcance para afrontarla con optimismo y positividad. Es aquella que hace todo lo que le dice el médico e intenta aprender y mantenerse informada.

No pensar demasiado en lo que pueda venir, antes de que llegue (un rechazo, resultados y/o diagnóstico, una prueba dolorosa..) es también algo propio de una persona fuerte. Una persona así piensa que es mejor dejar pasar los días, vivir y disfrutar y cuando llegue el momento, ese momento temido, entonces nos podremos quejar o temblar de miedo, como hago yo. No por estar "dándole vueltas al coco", muchos días antes, solucionaremos nada, ni nos ayudará... más bien al contrario, conseguiremos no vivir plenamente esos días, estar de mal humor, tristes, nerviosos y hacer que nuestra tensión se dispare.

Yo soy de las que cuando me tienen que realizar alguna prueba médica o darme alguna mala noticia les digo que sea rápido... ¡ya!. Los malos tragos cuanto antes mejor.

Y puede que me digas... "yo no soy así, no soy tan fuerte, yo siempre estoy pensando en todo, estoy triste y de mal humor. No puedo pensar en positivo". Bueno, pues esto es algo que se puede aprender. Poco a poco, debes ir acostumbrando tu mente a pensar en positivo. Evita adelantarte a los hechos y pensar en qué pasará mañana, esto sólo te causará angustia y preocupación. Cuando te lleguen esos pensamientos negativos, o empieces a pensar en esa prueba que te tienen que hacer o en que tu riñón no está funcionando como debería, aparta esos pensamientos e intenta distraerte. Ocupa tu mente en realizar actividades que requieran de toda tu atención. A medida que pase el tiempo, notarás que te sientes más fuerte, que estás más contento y que disfrutas más de la vida y de los pequeños detalles.
Otra cosa importante es mantenerse informado e investigar todo acerca de tu enfermedad de ese modo tomarás la mejores decisiones llegado el momento.

La fuerza para vivir con una enfermedad crónica también se puede sacar expresando los sentimientos, no guardándolo todo para nosotros. A veces, es importante desahogarse, para encontrar consuelo y ánimo. Hay que hablar con nuestra gente, con amigos, con personas que estén pasando por lo mismo e incluso con profesionales médicos... gente que sea, sobre todo, positiva, que te hagan reír y que te apoyen en los momentos malos. Lo que menos necesitamos son personas negativas que nos roben las energías.

Recuerda que la fortaleza para sobrellevar una enfermedad, aceptarla y afrontarla, la tienes en tus manos. Tú eres el que debe cambiar tu forma de pensar, el que debe pensar en que vas a coger el toro por los cuernos e intentar disfrutar de la vida. No es sencillo, pero merece la pena intentarlo para tener esa "fuerza" que nos haga ganar calidad de vida.


Ana Hidalgo



martes, 18 de octubre de 2016

¡25 años! ¡Un cuarto de siglo con el trasplante!



Cumplir 25 años... un cuarto de siglo, con el riñón trasplantado, es todo un logro, máxime cuando los cirujanos, a la hora de realizar la intervención, no las tenían todas consigo. Entre la anemia, las múltiples operaciones que ya me habían realizado y los anticuerpos que pululaban por mi cuerpo...el trasplante tenía riesgo de no salir como queríamos.

En realidad, la operación fue bastante complicada, como ya he contado alguna vez, y hasta pasados los 21 días el riñón no comenzó a realizar su función... una posibilidad que sabía que podía ocurrir, al tener, el riñón del donante, necrosis tubular, debido al tiempo que estuvo fuera del cuerpo y las complicaciones que hubo para poder acomodarlo en el mío. No me lo pudieron poner delante, así que cerraron y me lo pusieron atrás, en el sitio donde se encuentran situados los riñones... muchas horas de quirófano y dos cicatrices enooormees.
Pero aquí estamos.... 25 años después y con mi riñón todavía funcionando.

Y como cada año, quiero agradecer a todos los donantes su gesto altruista y generoso, ya que gracias a ellos, personas como yo podemos seguir viviendo y teniendo una buena calidad de vida.



 Un vídeo publicado por Ana Hidalgo (@anahid48) el
 



Ana Hidalgo



domingo, 9 de octubre de 2016

La importancia de la orina

La orina... ese líquido transparente y amarillento, de olor característico, secretado por los riñones y que se elimina al exterior por el aparato urinario... ¿Alguna vez os habéis parado a pensar la importancia que tiene la orina? Nosotros, los enfermos renales, lo sabemos muy bien.

Para que nuestro organismo funcione correctamente, tiene que haber un equilibrio entre la cantidad de líquido que entra en nuestro cuerpo y la que sale. En este equilibrio, los riñones juegan un papel muy importante, ya que son los encargados de producir la orina y de ajustar la cantidad de agua y solutos de nuestro cuerpo y además eliminan las toxinas que nos sobran.

Cuanta más cantidad de agua haya en nuestro cuerpo, más diluidos irán los solutos. La orina saldrá clara y abundante. Por el contrario, si nuestro cuerpo tiene escasez de agua, intentará "ahorrar" agua y eliminará muy poca, siendo la orina escasa y oscura.
En una persona sana o trasplantada con buena función renal el balance del agua está bien equilibrado.

Hay varias formas por las que puede entrar el agua a nuestro cuerpo:

  1. Bebiendo agua o líquidos.
  2. A través de los sueros intravenosos que ponen en los hospitales.
  3. Muchos alimentos aportan ya de por sí bastante agua.
  4. Producción endógena, es decir, agua que se forma en nuestro interior.
El agua la pide nuestro cuerpo en forma de sed. Nuestro organismo está muy bien regulado... nos da sed y nosotros le hacemos caso y bebemos agua.

También la excreción del agua de nuestro cuerpo está bien organizada y hay varias salidas:

  1. La más importante es la orina. 
  2. El sudor.
  3. Los pulmones, a través de la respiración.
  4. Y una pequeña parte se va a través de las heces 
La salida regulada también nos la pide el cuerpo, nos da las ganas de ir a hacer un pis. Más de una vez, estando entretenidos hemos sentido la necesidad imperiosa de salir corriendo hacia el baño. La vejiga tiene una enorme capacidad para estirarse y dependiendo de la persona unas vejigas se estiran más y otras menos.

¿Cuántas veces al día se considera normal ir a hacer "pipí"?

  • Tres veces o menos- Esto puede significar que estás tomando muy pocos líquidos, sobre todo si tu orina es oscura. Presta atención si tienes hinchazón de pies, tobillos...,  puede tratarse de un problema renal. 
  • Cuatro a ocho veces al día- Esto es lo normal y estás debidamente hidratado. 
  • Más de nueve veces- Esto ya comienza a ser demasiado. Si estás bebiendo mucha agua, intenta no tomar tanta, a no ser que haga mucha calor o estés realizando un trabajo o ejercicio intenso que te haga sudar mucho. Si no estás bebiendo mucha agua, ves al médico.

En las personas con insuficiencia renal, esa capacidad de eliminación y de filtrado se va perdiendo a medida que los riñones se van deteriorando, quedando concentrados en el cuerpo toxinas y líquidos, con lo que llegado a un punto, se hará imprescindible el tratamiento sustitutivo: diálisis o trasplante.


Ana Hidalgo




lunes, 3 de octubre de 2016

El mayor desafío de mi vida. Por Raúl Amo



Hoy quiero presentaros a una persona, que es vecino de mi ciudad y al cual conozco personalmente, escritor y guionista; una persona que intenta demostrar que somos capaces de hacer todo aquello que nos propongamos. Una persona que cree en el ser humano y en su verdadera esencia. Ese es Raúl Amo. Ahora os dejo con él:

Estoy muy orgulloso y tremendamente emocionado al escribir este artículo. Unas letras llenas de lágrimas de amor y esperanza. Dedicada a todo el mundo, pero en especial a todas aquellas personas con enfermedades crónicas, que han pasado o pasan por un momento muy difícil. Posiblemente el mayor desafío de mi vida, y probablemente el de la tuya. Con todo mi corazón.

Las dificultades están destinadas a despertarnos, no a desalentarnos. El espíritu humano crece a través del conflicto.-William Ellery Channing

¿POR QUÉ A MÍ?
Es muy difícil, asumir muchas de las cosas que nos suceden a lo largo de nuestra vida. Soy muy creyente de las influencias que tienen las emociones y pensamientos interiores, en nuestra realidad y percepción de la vida y la muerte. Pero siempre he creído, que no nos han enseñado -no han querido o no han sabido- a vivir con ciertos desafíos. Y también, que existen dos motores de atracción, tal y como hablo en mi libro EL SECRETO DE LA CASUALIDAD: La Intencionalidad Consciente y la Intencionalidad Inconsciente.

Dicen los científicos y los mayores maestros espirituales (desde hace miles de años), que todo en la vida es el reflejo de la suma de nuestros pensamientos y acciones; desde que nacemos hasta que morimos. Y sé, que es muy complejo y algo perverso, ser consciente o asumir que, "esto o lo otro, lo he atraído yo."

Es una de las mayores críticas, en este tema, del cual muchas personas oponen una gran resistencia. Y es algo normal, no nos prepararon para estas situaciones tan crueles. Pero creo en ello, como también creo, que las mayores batallas, solamente las pueden lidiar grandes personas como tú.

Da tu primer paso ahora. No es necesario que veas el camino completo, pero da tu primer paso. El resto irá apareciendo a medida que camines.-Martin Luther King



UN REGALO CAÍDO DEL CIELO
He leído y sigo haciéndolo, miles de historias de superación y cura de enfermedades, con el gran trabajo de la mente y una actitud positiva; y en las que debes convivir con ellas, puedes mejorar poderosamente tu calidad de vida. Estoy convencido de ello y existen múltiples experimentos que corroboran dichos efectos, pero yo quiero ir más allá. Ahondar en las profundidades del océano secreto del corazón.

Puede sonar cruel, mucho; pero debemos ver y sobre todo sentir, que cualquier gran y "maligno" acontecimiento, tiene en su esencia, un regalo divino. Por un motivo excepcional: Fuerza de vivir
¿Cuántas personas conoces que lo tienen "todo" o eso nos han hecho creer y no son felices? ¿Cuántas personas "viven" sin estar profundamente vivos? ¿A cuántas personas conoces, que son realmente felices, a pesar de "esa enfermedad"? No se trata de nacer, vivir y morir; la vida es mucho más, y solo somos conscientes de lo maravillosa que es esta etapa de nuestra eterna y majestuosa alma, cuando nos sucede algo tremendamente "grave". Puede que ese sea uno de los mayores signos de rebeldía de la madre naturaleza, pero debemos aceptarla y amarla, como todo lo existente en este mundo e infinito universo, en cada forma y manifestación de vida. Aceptación, no rendición. Eso ¡Jamás!


NADA ES TAN TERRIBLE
Como dice el gran Rafael SantAndreu en su libro "Las Gafas de la Felicidad", nada es tan "terribilitis". La concepción de nuestras creencias, tal y como nos hemos empapado de ellas, negligentemente o no, no es más que una manera de ver las cosas. Nos han hecho creer que la muerte es lo peor que nos puede pasar, y no estoy para nada de acuerdo. Creo de todo corazón, que lo peor que le puede pasar a cualquier persona, sea cual sea su color de piel, su religión o estatus económico; es no tener una vida plena. Y no, no se tiene una vida plena sin enfermedades. Ese no es el motivo de mi infelicidad.

Como decía mi admirado y maestro Wayne Dyer - Si cambias tu manera de ver las cosas, las cosas que miras cambian.-
Puede que solo sea un punto de apreciación, lo que es la vida, lo bueno, lo malo...etc.


 No existe mayor fármaco, que tener una mente sana, llena de vida e ilusiones por conquistar; aún en esos momentos de zozobra que nos rondan por la mente asiduamente, y más, con la acentuación de una enfermedad. Nosotros somos los conductores de nuestro destino; pero sobre todo, de cómo y con que actitud, afrontamos todas y cada una de las etapas que vivimos. No es suerte o mala suerte, se trata de una gran labor "titánica" de elevación de consciencias y de vivir en toda su concepción, con todo nuestro ser.

Creo ciegamente en la voluntad y raza del ser humano; fuera de las etiquetas impuestas. Creo ciegamente en ti, y tengo millones de motivos para tener fe. El principal, es el cambio que vas a realizar en tu vida, con o sin enfermedad. La responsabilidad que vas a tomar y la elevación de tu consciencia, por encima de miedos y egos. Por el respeto a todas aquellas almas, que ni siquiera pudieron tener la oportunidad de decidir cambiar. El gran amor y admiración que le vas a otorgar a tu corazón indomable. Pero sobre todo, por vivir y por sentir que vives. Hoy más que nunca, creo en ti.

"Las cosas más bellas de la vida, se encuentran detrás del miedo." - Raúl Amo

Para mí, tu eres mi mayor ejemplo y por el cuál, me despierto cada mañana con la ilusión de trabajar y mejorar esta etapa existencial que nos ha tocado vivir; pero sobre todo, para sentirnos realmente vivos. El mayor desafío de mi vida, es mi mayor amor. Nunca caminaste solo, ni nunca lo harás.
Eres increíblemente especial, porque eres único. Yo simplemente, pasaba por aquí para recordártelo.

Un abrazo lleno de amor, paz y gratitud; por cada momento vivido. Por cada instante que no es vacío.

Raúl Amo
                   
https://www.facebook.com/AmoElReto




Ana Hidalgo



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