martes, 30 de agosto de 2016

Resultados de la encuesta de "Vivir con insuficiencia renal"



Antes de pasar a las valoraciones, dejadme que os diga que me ha parecido estupenda la participación que ha tenido la pequeña encuesta que he organizado. Lo que pretendía conseguir con ello era conocer un poco las etapas de la enfermedad renal en la que se encuentran los enfermos (mis seguidores), si hacen ejercicio y si se cuidan o no. En doce días de encuesta ha habido 205 respuestas.
Os agradezco enormemente vuestra colaboración y difusión.

Empezaré hablando de la encuesta por partes, pregunta por pregunta:

Como se puede observar en el siguiente gráfico,  entre las personas que rellenaron el cuestionario, el número de mujeres que contestaron al mismo es bastante más alto. Esto lo interpreto como que las mujeres se interesan más por realizar los test de salud y se preocupan de conocer más datos sobre estos temas. O bien, que la mayoría de mis seguidores son mujeres... también puede ser.
La edad de los encuestados ha sido mayoritariamente de 40 a 59 años, seguida por los de 20 a 39. Son edades en las que el uso de internet y sobre todo las redes sociales es algo bastante normal. Y edades en las que hay un mayor interés por conocer la propia enfermedad, por estar bien informados, por mantener una buena calidad de vida y por el autocuidado.
La nacionalidad de los que han contestado ha sido española en algo más de la mitad, y de otra nacionalidad el resto de tanto por ciento. La mayoría de ellos han sido de nacionalidad argentina y mexicana, seguido por colombianos y venezolanos. A la pregunta de la situación de la I.R.C. en la que se encontraban, un 32,5% eran trasplantados, seguidos por el 23,4% que estaban en hemodiálisis. En menor cantidad, un 13,2% están en diálisis peritoneal y el 12,7% en prediálisis.
También quiero señalar que han realizado la encuesta varios familiares/cuidadores de enfermos renales, un 10,7%.
Los familiares/cuidadores de una persona con insuficiencia renal que se implican en la enfermedad de la persona querida o que cuidan, facilitan la convivencia y ayudan a que los baches a los que nos enfrentamos los enfermos renales sean más llevaderos. 

En este apartado he comprobado que una gran parte de personas con insuficiencia renal, realizan ejercicio a veces, por temporadas. Los que no hacen nunca ejercicio y los que hacen siempre están casi igualados.
Aquí me gustaría remarcar, para todos, la importancia de realizar alguna actividad física de forma regular, aunque sea caminar media hora. Los beneficios son enormes; por ejemplo: mejora la resistencia y la forma física, regula la tensión, mejora o mantiene la densidad ósea, ayuda a mantener el peso, aumenta la fuerza muscular, aumenta la autoestima, relaja, reduce el colesterol, mejora la capacidad pulmonar y cardiovascular.... Por eso es muy importante realizar ejercicio, sea cual sea nuestra etapa de la I.R.C, siempre adaptándolo a nuestro estado y a nuestras energías.
Aquí me ha gustado mucho encontrar que la gran mayoría de personas que han realizado esta encuesta, se cuida y afronta la vida y la enfermedad de forma positiva. Esto es lo que siempre intento transmitir en mi página.  Un pensamiento positivo influye en nuestra salud tanto física como psicológica. Nuestro ánimo y nuestra manera de ver la vida influye en nuestra enfermedad, ya que una persona positiva, siempre se cuidará y se querrá más, teniendo una mejor calidad de vida.

Un 32% ha contestado que tiene temporadas de subida de ánimo y temporadas de tristeza. Esto también es normal, aunque lo aconsejable es no permanecer demasiado tiempo en ese estado...estando tristes o apáticos, porque se puede correr el riesgo de caer en una depresión. Hay que luchar por salir de esa situación y disfrutar de la vida, nuestra vida... que a pesar de la enfermedad es bella y única... ¡Vívela!
Recuerda que la vida es caer para volver a levantarte; es equivocarte para volver a aprender; es recordar los momentos bellos en los momentos de angustia y dolor; es tener paciencia y esperar que pasen los baches y las etapas duras. 


Estoy satisfecha con las contestaciones de mi encuesta. Esto me demuestra que hay muchas personas que a pesar de tener una enfermedad crónica, se cuidan, se quieren, disfrutan de la vida y hacen todo lo posible para mejorar su calidad de vida.
Muchísmas gracias a los que habéis rellenado esta pequeña encuesta.



Ana Hidalgo



martes, 23 de agosto de 2016

Tus proyectos... tus ilusiones




¿Tienes sueños, ilusiones, ideas, ganas de realizar nuevos proyectos o metas que alcanzar? 
¿A qué esperas para intentarlo?. ¿Qué? 
¿Qué tienes una enfermedad crónica?... ¡Te lo tienes que proponer y ponerte a ello! 

Si tú quieres puedes hacer cualquier cosa que te propongas, la enfermedad no tiene que impedirte realizar tu sueño o al menos tener la ilusión de intentarlo y poder cumplirlo; puede que tengas algunas limitaciones o que te resulte más difícil que para otras personas, pero lo más importante es desearlo y luchar por lo que quieres.

Y mientras tanto, solo con ese esfuerzo y ese tesón, te mantendrás entretenido y te olvidarás de tu enfermedad... ésta pasará a segundo plano y tú serás el que dirija y mande en tu vida.
Si lo consigues, estupendo... pero si no logras tu objetivo, te quedará un buen sabor de boca y la tranquilidad de haberte atrevido a intentarlo. Mientras tanto, habrás aprendido algo muy importante... la enfermedad no domina tu vida... tú la manejas y la adaptas a ti para convivir de forma positiva con ella y en todos los ámbitos de tu vida. 

Vive con ilusión, optimismo y disfruta de esos momentos en los que te sientes plenamente realizado. 

NO DEJES LA VIDA DE LADO POR CULPA DE TU ENFERMEDAD... DISFRÚTALA



Ana Hidalgo


martes, 16 de agosto de 2016

"Nadie diría por todo lo que has pasado"




Las personas que me ven y no me conocen,  a menudo me hacen comentarios de este tipo cuando se enteran de que padezco una enfermedad crónica: "¿y dices que llevas muchos años con un trasplante?"... "apenas has sufrido porque se te ve estupendamente"... "Nadie diría por todo lo que has pasado"... "¿De verdad llevas tantas operaciones?"...y me lo dicen con cara de incredulidad y sorpresa.

¿Qué pasa? ¿Qué hay que estar "hecha unos zorros" y dar pena a la gente porque estás enferma? ¿Acaso tengo que estar siempre triste y apesadumbrada para que crean por todo lo que he pasado y sufrido? ¿Tengo que descuidar mi aspecto y no ser presumida y coqueta por estar enferma?¿Tengo que estar siempre preocupada y obsesionada porque pueda volver a diálisis o por tener alguna complicación?

Pues no. No me gusta ocultar mi enfermedad, de hecho como sabéis escribo en este blog y hablo de ello con normalidad, pero tampoco me gusta empezar a contar "mis batallitas de pe a pa". Si me preguntan, contesto, si no... pues nada.

Sé que en una enfermedad crónica como es la enfermedad renal hay altibajos, que hay temporadas buenas, regulares, malas y peores... pero también sé que yo no soy de las que se rinde y que he intentado siempre y sigo intentando normalizar mi vida. Cuando llegan malos tiempos, los asumo, lucho y espero tiempos mejores. Siempre hay baches y etapas en las que el ánimo parece decaer, pero mi forma de ser hace que me sobreponga y siga siendo yo misma.

Me gusta cuidarme, me gusta la vida, me gusta divertirme, me gusta bailar y ser como soy: extrovertida, alegre y con miles de proyectos por hacer.


Esa soy yo. ¡Así soy yo!

Por cierto, si queréis conocerme un poquito mejor entrad en "Mi historia, mi vida: Vivir con una insuficiencia renal"


Ana Hidalgo

sábado, 13 de agosto de 2016

Ejercicio y calor


Desde mi blog, aconsejo, a menudo, que se realice actividad física de forma constante, pero siempre de forma saludable, es decir, que nos beneficie y nos ayude a mejorar nuestra calidad de vida y nuestra salud. Hay que evitar realizar ejercicio cuando nos perjudique o incluso ponga en riesgo nuestra salud.

Unos de esos peligros es realizar la actividad física en las horas centrales del día, las más perjudiciales, o cuando las temperaturas son demasiado elevadas. En estas condiciones, el hacer ejercicio se nos hace cuesta arriba, ya que aumentan las exigencias para nuestro cuerpo y lo más recomendable es bajar un poco el ritmo y tomarlo con más calma.

Cuando hace mucho calor y con las olas de calor que actualmente nos visitan cada vez con más frecuencia, hay que ser más precavidos y evitar realizar ejercicio en las horas más calurosas del día, a no ser que sea en un lugar con el aire acondicionado. Si el gimnasio cuenta con aire acondicionado nos costará menos hacer deporte al mantenernos en un ambiente fresco.

Ante de comenzar a realizar ejercicio, consulta los datos de la temperatura y la humedad ambiente. Con una temperatura de 32º y una humedad de un 80, el cuerpo no evapora agua a través del sudor, y por lo tanto, no hay pérdida de calor. En estas condiciones se debe evitar realizar ejercicio físico.

También hay que recordar que si practicas ejercicio en el exterior debes ir convenientemente protegido con una crema solar resistente al sudor, una gorra y ropa cómoda y transpirable.

Cuando hagas ejercicio bebe agua, antes, durante y después del entrenamiento para reponer líquidos e hidratarte. 
Si notas mareo, calambres musculares, náuseas, debilidad, sensación de ahogo o cualquier otro síntoma debido al calor, para de inmediato el ejercicio, date una ducha fresca, bebe y descansa. Si al cabo de 30 minutos no te sientes mejor, deberás consultar con el médico.

Deporte y ejercicio sí, pero con sensatez y para mejorar nuestra calidad de vida, no para empeorarla.

También te puede interesar: Cómo prevenir lesiones al comenzar a hacer ejercicio

Y os dejo que bailéis al compás de Shakira y Carlos Vives,  con la botella de agua al lado para hidrataros bien (el que pueda beber).

      

   


  Ana Hidalgo


miércoles, 3 de agosto de 2016

Consejos para no derretirnos de calor en verano


Este es el mes en el que el calor aprieta de verdad; parece como si en el cielo se hubieran dejado la calefacción puesta todo el día. Por mucho que se piense que esta es una estación maravillosa, la verdad es que son días en los que bien seguro pasaremos mucho calor.
Aquí os dejo unos consejos que, aunque son de sobras conocidos por todos, no está de más recordarlos:
  1. Mantener la casa lo más fresca posible- Baja persianas, echa las cortinas, despliega el toldo y cierra las ventanas. Por la noche, haz lo contrario, abre las ventanas para que se refresque la casa durante toda la noche.
  2. Utiliza ventiladores y aparatos de aire acondicionados (estos con precaución). El termostato se pondrá en una temperatura cercana a los 24º y por la noche será mejor que lo quites y abras las ventanas. De ese modo renovamos el aire de la casa, la refrescamos y evitamos enfermar de faringitis u otras dolencias derivadas del uso del aire acondicionado.
  3. Cuida tu alimentación- Es fundamental beber mucha agua (quien pueda) y realizar comidas ligeras. El cuerpo mismo, ya pide comidas frescas (ensaladas, sopas frías...) para no deshidratarse cuando las temperaturas se disparan.
  4. Busca la sombra- Evita salir a la calle a horas en las que el sol está en todo su apogeo, entre las 12h y las 16h.
  5. Utiliza ropa holgada y transpirable- La ropa que sea amplia y cómoda nos dará una sensación de frescor. Los colores claros también ayudan y si a eso le añades una gorra o un sombrero para proteger tu cabeza de los rayos solares, estará perfecto.
  6. Cuidado con la actividad física al aire libre- Salir a correr en pleno sol no es la mejor de las ideas. Hay que evitar salir a esas horas y hacer deporte a primera hora de la mañana o durante la noche. Otra buena opción es acudir a un gimnasio que tenga aire acondicionado.
  7. Es más eficaz ducharse con agua templada que con fría- Si lo haces con fría, se producirá un choque térmico en nuestro cuerpo que nos alivia de inmediato, pero al cabo de un rato producirá un efecto de rebote y sentiremos más calor después.
  8.  No abuses de las bebidas con cafeína, alcohol y/o mucho azúcar- Pueden hacer que perdamos líquido corporal.
  9. Busca actividades refrescantes- Puede ser ir a la playa o a la piscina a tomarte un buen baño. Y si no tienes aire acondicionado en casa, otra buena opción es visitar centros comerciales, ir al cine, museos, etc... donde podrás mantenerte fresco.
  10. Si es posible, haz una siesta-  En las horas más calurosas del día, es aconsejable reposar un poco (quien pueda), de ese modo nos ayudará a no sentirnos tan fatigados por la tarde.

Ana Hidalgo



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