Empatía y comunicación de los médicos




¡Buenos días, Juan!
-Buenos días, doctora
-Ahora mismo estoy contigo, termino de anotar tus valores de los análisis en el ordenador.
-Tranquila, doctora.
La doctora termina su anotación y se acerca un poco más a la mesa, apoyando los antebrazos y mirando a los ojos al enfermo. Su sonrisa tiene la capacidad de calmar al más nervioso.
-¿Qué tal tu familia, Juan?
-Bien, mi mujer está trabajando y mis hijos con los exámenes.
-Sí, los míos también están liados ahora. Es la época más mala para ellos. Bueno ahora vamos a lo nuestro ¿Qué tal te encuentras?
-Estoy un poco más cansado y no duermo muy bien por las noches.
En ese momento suena el teléfono. La doctora pide a la enfermera que conteste y que le diga a la persona que llama que vuelva a llamar en unos momentos. No le gusta que la interrumpan cuando está con un paciente, esos minutos quiere dedicarlos exclusivamente al enfermo.
-Bueno es normal que estés cansado, tienes la ferritina muy baja, mira... 
Y girando un poco la pantalla del ordenador para que Juan pueda verla bien le señala los niveles de ferritina y le explica detalladamente todo lo que tiene que hacer.
Después, mientras Juan le cuenta algunos síntomas que no son normales, la doctora escucha pacientemente, sin interrumpirle y mirándolo directamente. 
Juan está tranquilo y sabe que su doctora le explicará todo perfectamente y que saldrá con todo bien claro.
Luego, antes de salir, la doctora le pregunta:
-¿Has entendido todo lo que te he dicho, Juan?. ¿Necesitas alguna aclaración o tienes alguna duda?
-No, doctora, lo he entendido todo perfectamente. Muchas gracias, hasta la próxima cita.
-Adiós, Juan, y recuerdos a la familia. 

Dice la R.A.E de la empatía:
1. f. Sentimiento de identificación con algo o alguien.
2. f. Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos.

La comunicación y el ponerse en el lugar del otro es muy importante en la relación médico-paciente, para poder entender y comprender al enfermo. La comunicación entre médico y enfermo debe ir siempre a la par. No todo el mundo es igual y la enfermedad no afecta a todos de la misma forma, por lo que cada enfermo necesitará su ritmo, su tiempo para asimilar y aceptar el diagnóstico y luego poder hablar de lo que le pasa o preguntar todas sus dudas.

Un médico que tenga empatía es capaz de brindar un trato amable y personalizado al enfermo, aportándole tranquilidad, confianza y seguridad, y no es solo el tratamiento médico o la enfermedad en sí, un médico con empatía ayuda a mejorar la comunicación entre personal médico y paciente. Es una herramienta importante, porque ayuda a que el enfermo se abra y explique mejor sus síntomas y sus dudas, de modo que se promueve la participación y la cooperación, favoreciendo el autocuidado y la adherencia al tratamiento. El enfermo siente menos ansiedad y temor con un médico que lo trata amablemente y es capaz de ponerse en su lugar.

Así mismo, es importante el saber escuchar; un médico que en el momento en que el enfermo está contando sus síntomas o sus dudas, está realizando otra cosa, transmite inseguridad y pocas ganas de preguntar nada.
La buena empatía y comunicación entre médico-paciente, se puede decir que ayuda a que el enfermo sea más activo y se interese más por su salud, influyendo en su calidad de vida.

También tenemos que ver el otro punto de vista... la empatía y el ponerse en el lugar del médico.
El enfermo debe tener paciencia cuando el médico no le visita a la hora; cada caso es diferente y requiere de su tiempo. Además a veces surgen complicaciones o urgencias que pueden alterar el ritmo de las visitas.
En la consulta hay que hablar claro con el médico y llevar preparadas todas las preguntas necesarias. No enfadarse ni gritar al médico cuando las cosas no salen como uno quiere.

El respeto, la empatía y la comunicación por ambas partes debe ser esencial en una visita médica. 



Ana Hidalgo





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