martes, 29 de marzo de 2016

Enfrentarse a la enfermedad




A lo largo de mi vida me han comentado, infinidad de veces, que soy muy fuerte y que tengo mucho valor de llevar mi enfermedad "como si tal cosa". Yo les respondo, "que es algo que hay que hacer, si quieres seguir viviendo y disfrutando de la vida; que no soy fuerte, que cualquier persona que tenga ganas de vivir y de saborear todos los pequeños detalles, luchará y se hará fuerte, aunque no lo sea".

La mayoría tenemos miedo, sobre todo al principio, cuando nos diagnostican la enfermedad. En mi caso, siempre he tenido pánico de los hospitales, de las agujas y de las pruebas dolorosas, pero la vida te enseña a vivir con valentía, a levantar la frente y encarar los problemas. Te enseña que hay que luchar, que una enfermedad crónica no te puede echar hacia atrás, ni arrugar, ni esconder... has de sacar pecho y decir " ¡aquí estoy yo! ".

Aunque hay veces que te desinflas como un globo y parece que esa fortaleza huye de ti. Pero son épocas en las que estás pasando por un mal momento, donde se juntan varios problemas y donde parece que no vas a levantar cabeza. Pero en esas épocas es cuando más fuerte te haces, intentando salir hacia adelante y no dejándote arrastrar por la pena y la tristeza que te provoca la situación en la que te encuentras.

Con el paso del tiempo, la enfermedad crónica acaba convirtiéndose en parte de ti, la fortaleza mental ya la tienes bien asumida, aunque como he dicho anteriormente, haya altibajos según la etapa de la enfermedad en que te encuentras o según la época de tu vida en que estás más sensible.

Saber que es una enfermedad para toda la vida te obliga a pensar de manera diferente, a enfrentarte a ella y a todos tus miedos. También aprendes a dar prioridad a tus cuidados y a mejorar tu calidad de vida.

¡Ojo! que ser fuerte no quiere decir que haya que aguantar estoicamente todas las molestias, los achaques y todas las pruebas dolorosas sin decir "pío". En este tema yo soy de las más cobardicas, pues como he mencionado más arriba, las agujas me dan terror. Qué contradicción ¿verdad?.

De todos modos, sabemos que son cosas (pruebas, tratamientos, operaciones, resultados, consultas...) por las que debemos pasar, una y otra vez, y que lo mejor que se puede hacer es no pensar hasta llegado el momento, y cuando llega, enfrentarse a ello sabiendo que es por nuestro bien... y... una vez pasado aquello que te ha hecho sufrir o te ha llegado a preocupar, hay que olvidar y volver a disfrutar de la vida, de los amigos, de la familia...


Ana Hidalgo


viernes, 25 de marzo de 2016

Cambio al horario de verano



Este año el cambio de hora al horario de verano coincide con la Semana Santa
En la madrugada del próximo sábado 26 de marzo al domingo 27 comenzará el horario de verano y los relojes deberán adelantarse una hora, es decir, a las 02.00 horas de la madrugada serán las 03.00 horas, con lo que dormimos una hora menos.
¿Sabias qué el cambio de hora es una medida que se empezó a adoptar durante la Primera Guerra Mundial?
En España esta medida se comenzó a seguir a partir de 1974.

Pros y contras: el cambio de horario permite adaptar la actividad al ciclo de luz solar, de forma que se dependa en menor medida de la electricidad. Sin embargo, el cambio horario provoca trastornos de sueño y adaptación al nuevo horario.

Ana Hidalgo

martes, 22 de marzo de 2016

La Resiliencia




La resiliencia según la Real Academia Española es:
1. f. Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos.
2. f. Capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido.
En psicología, la resiliencia es la capacidad que tiene una persona para superar circunstancias traumáticas como la muerte de un ser querido, un accidente, una enfermedad grave, etc.

A veces, la vida nos pone a prueba y nos coloca en situaciones que nos hace llegar al límite de nuestras fuerzas o de nuestra capacidad de resistencia. La pérdida de un ser querido, una enfermedad grave, un fracaso matrimonial, la pérdida del trabajo... Hay muchos motivos por los que una persona puede atravesar etapas y momentos muy duros . Y es ahí donde las personas resilientes se sobreponen, luchan con todas sus fuerzas, lo superan, aprenden y salen fortalecidos.

Una persona resiliente, es una persona que se adapta  y es capaz de sobreponerse a las adversidades que le haya tocado vivir. Normalmente son personas extrovertidas, que sorprenden por su alegría y buen humor y afrontan la vida con una sonrisa. Para estas personas no existe una vida dura, sino momentos difíciles que hay sobrellevar y baches que hay que sortear.

Hay personas que ya nacen con una tendencia a saber sobreponerse de las desgracias y de las situaciones adversas. Pero a ser resiliente se puede aprender. Una persona que ha atravesado varias veces por situaciones adversas, aprende a superar todas estas malas etapas y atraviesa esa tormenta con decisión y valentía ... porque sabe que después llegará la calma.

Una persona resiliente
  •  No huye de los problemas, los afronta e intenta buscar soluciones, por muy duras que sean. 
  • Sabe aceptar la realidad y procura vivir el día a día.
  • Conoce bien cuales son sus limitaciones y sabe lo qué es capaz de hacer. 
  • Intenta rodearse de personas que tienen una actitud positiva. 
  • Afronta la adversidad con humor. La risa es su mejor arma para mantenerse optimista y busca siempre el lado positivo de las cosas.
  • Cuando esté pasando un mal momento sufrirá, llorará y se quejará, pero después intentará luchar con todas sus fuerzas y no se dará por vencida.
  • Si lo necesita buscará apoyo social o ayuda profesional. 
  • Sabe que en algunos casos su vida no será la misma y por lo tanto no intentará volver a rehacer lo perdido, sino que lo transformará y lo adaptará a la nueva situación.
  • Tiene empatía. Sabe colocarse en el lugar del otro, tiene capacidad de leer las emociones de la otra persona y conectar con ella.
  • Piensa que la vida vale la pena vivirla y hace todo lo posible por mejorarla. 

Una persona resiliente es, como dice la letra de la canción "Resistiré", como un junco :

"Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte.
   soy como el junco que se dobla,
   pero siempre sigue en pie"


         


Ana Hidalgo


martes, 15 de marzo de 2016

¡5000 seguidores en Facebook! ¡GRACIAS!


¡Ya son 5000 seguidores en Facebook! Me parece increíble haber alcanzado esta cifra. Son 5000 personas que me leen, que me siguen, que comentan, que me piden consejos y que me apoyan con su palabras y sus agradecimientos.

Son personas que viven una situación parecida o igual que la mía, personas que quieren conocer más de su enfermedad, que quieren compartir sus experiencias, sus testimonios, sus dudas y que quieren aprender a cuidarse mejor para tener una buena calidad de vida.
Pero también me siguen muchos familiares y cuidadores que quieren conocer todo lo relacionado con la enfermedad para poder ayudar al familiar o a la persona que cuidan.
Es, además, una página que siguen otras personas, que sin tener la enfermedad, les gusta leer mis consejos porque transmito optimismo y positividad.

Siento que, hoy por hoy, después de más de cinco años de haber creado mi blog y la página de Facebook, ha servido y está sirviendo para ayudar a muchas personas que se sienten perdidas, a comprender un poco más su situación, a sobrellevar la enfermedad con entereza y ánimo y, sobre todo, a seguir luchando para mejorar su calidad de vida.

Por eso, desde aquí, quiero agradecer a todos los que me acompañáis a través de las redes, vuestro apoyo e interés y espero seguir estando a la altura de vuestras expectativas.

Gracias por vuestra confianza.


Ana Hidalgo


miércoles, 9 de marzo de 2016

10 de Marzo, Día Mundial del Riñón


Este 10 de marzo es el día Mundial del Riñón (cada año se celebra el segundo jueves del mes), cuyo objetivo es dar a conocer la importancia que tienen los riñones para nuestra salud. El tema de este año de la campaña es "enfermedad renal y niños: actúa pronto para prevenirla"

Es muy importante detectar precozmente cualquier patología renal, desde la infancia, para que se pueda evitar el deterioro irreversible de los riñones. Las enfermedades renales son silenciosas, por eso es tan importante la prevención.

Hay que realizarse controles anuales de sangre, mantener unas cifras de tensión arterial dentro de la normalidad, llevar una dieta sana y sin excesos de grasas y sin excederse en la sal. También es muy importante practicar algún tipo de ejercicio o deporte con regularidad.
Los pacientes con diabetes y con hipertensión arterial deben saber que tienen factores de riesgos para la enfermedad renal crónica (ERC) y que deben controlar su diabetes y su hipertensión.

Los principales objetivos en el Día Mundial del Riñón son:
  1. Hacer que la población tome conciencia sobre la importancia de la prevención.
  2. Promover un estilo de vida sana y saludable.
  3. La prevención de enfermedades renales crónicas y la detección temprana de la enfermedad.
  4. Promover la donación de órganos para trasplante.
  5. Fomentar en la población el conocimiento sobre las enfermedades renales.
  6. Informar sobre los factores de riesgo frente a una enfermedad renal.
¿Qué puedes hacer tú para prevenir una enfermedad renal?
  • Realizar ejercicio y mantenerte en forma. 
  • Controlar la tensión arterial. 
  • Mantener un control del nivel de azúcar en la sangre.
  • Beber abundante agua (entre 1,5 y 2 litros diarios).
  • Llevar una alimentación sana y equilibrada.
  • No fumar.
  • Si tienes factores de riesgo (herencia, diabetes, fumador, obeso, hipertenso...) hacerse revisiones periódicas.
  • No automedicarse.


Ana Hidalgo




domingo, 6 de marzo de 2016

Cuando es un niño quien padece una enfermedad crónica

Foto extraída de: No todo es pediatría

Una mamá con una nena con insuficiencia renal me ha escrito unas palabras contando la preocupación lógica y el intenso dolor que sienten los padres cuando se topan con la triste realidad de que su pequeña tiene una enfermedad que es ya para toda la vida.
Los padres sienten un dolor profundo y una tremenda rabia al no poder hacer nada para curar a sus hijos. Se sienten impotentes y frustrados.
La percepción de la enfermedad en un niño es diferente. Un niño sabe del dolor que causan los pinchazos, las molestas y dolorosas pruebas médicas, el mal gusto de los medicamentos, el grosor y la dificultad de tener que tragar pastillas y más pastillas, el tener que estar a menudo ingresados en el hospital... Pero una vez pasado eso, vuelven las lógicas preocupaciones de los niños: el último juguete o muñeca que han visto, los amigos, las novietas y novietes, las deportivas de marca, los deberes, los juegos de niños, el ordenador, la tele... en fin olvidan lo malo y disfrutan de la vida.

Y ahora os dejo con el escrito de esta mamá y con mi contestación:

Mamá:
Cuando es un niño quien padece una enfermedad es tan doloroso... Miles de veces piensas que hubieras preferido que te hubiera tocado a ti mismo.  
Mi peque tiene 7 años y nació con una enfermedad rara, poliquistosis infantil.  Sus riñones e hígado están afectados,  y desde el primer momento nos dijeron que antes de llegar a la adolescencia necesitaría un trasplante. 
Tenemos una niña feliz y alegre. Ella sabe lo que le ocurre. Toma su medicación varias veces al día,  no sin antes correr para que no la pillemos,  o taparse la boca. Creo que lo hace casi como un juego,  ella es así... Aunque se queja de que está cansada de tanta medicación.  Protesta cada noche cuando le pinchamos la hormona de crecimiento y llora cada semana cuando le toca la epo.  Unos segundos le duran las  protestas o le duele el pinchazo, a nosotros nos duele más adentro y profundo... 
Cuando le dices que pida un deseo,  ella no pide estar sana,  o no tener que medicarse,  pide la última muñeca que vio en un anuncio,  o el juguete que se le venga a la mente en ese momento.  
El deseo de su salud no es suyo, es nuestro... Porque ella ha nacido así y para ella su enfermedad es tan normal como la vida misma.  Y la vida hay que disfrutarla,  y eso es lo que ella hace. La disfruta, no se la plantea. 
Gracias por todo.  Besos

Mi contestación:
Hola.... Gracias por compartir tu testimonio conmigo. Yo también fui una niña enferma, pero no por ello he dejado de ser feliz y vivir la vida con intensidad. Cuando la enfermedad nos sorprende de pequeños, aprendemos a aceptarla como parte de nuestro "yo". No sabemos ni conocemos otra condición, así que somos felices como los demás niños normales. ¡Claro que los pinchazos, las pruebas, las molestias y dolores de la enfermedad nos duelen! pero aprendemos a separar y diferenciar los días buenos de los malos; y más aún, de un momento malo (unos análisis o una prueba dolorosa, por ejemplo), no queda ni rastro en cuanto se termina y volvemos a estar pensando en nuestras cosas y en nuestros amigos. 
Lo mejor que podéis hacer es tratarla como una niña normal, estando siempre pendiente de ella, pero dejando que haga su vida y aprenda a ser autosuficiente y a cuidarse para tener siempre una buena calidad de vida. 
Un abrazo

Espero que este pequeño artículo sirva a aquellos padres, que tienen a su pequeño o pequeña con una enfermedad crónica, a hacer más llevadera su pesada carga.

Ana Hidalgo



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