martes, 23 de febrero de 2016

Gracias a...



No hace mucho, hablando con una conocida, me dijo que debía dar gracias a Dios a que estaba trasplantada desde hacía tantos años y con tan buena calidad de vida.
Bien, ante todo, quiero decir que respeto todas las creencias y religiones, aunque yo no sea muy religiosa, pero personalmente yo doy las GRACIAS por mi trasplante a:
  • Gracias a la persona que se hizo donante y quiso que una vez que no necesitara sus órganos, otras personas pudieran vivir y de ese modo mejorar su calidad de vida. Estas personas son para los que necesitan un trasplante, héroes y ángeles.
  • Gracias a la familia, que a pesar del dolor infinito, fueron capaces de decir "SÍ" a la extracción de los órganos del ser querido que acababan de perder. Para esa familia, que en esos momentos cumbres de su dolor, le informan de la posibilidad de la donación, las emociones y los sentimientos deben ser terribles. Tomar esa decisión y en ese momento justo.
  • Gracias a ese médico que reúne a la familia del fallecido para explicarle la triste realidad y ofrecerles la opción de la donación. Un médico que trata de dar la noticia con toda la sensibilidad del mundo y con una gran capacidad de empatía y cariño. 
  • Gracias a la Organización Nacional de Trasplantes por la estupenda coordinación y por la promoción de las donaciones.
  • Gracias a todos los medios de transporte que se dedican al traslado de órganos, una actividad que se lleva a cabo siempre, bien sea por aire o por carretera, "in extremis", y que se trata una tarea que nunca está exenta de riesgos.
  • Gracias a los cirujanos que realizan las operaciones y que acuden a la hora que sea. Y por supuesto gracias a todo el equipo de quirófano que participan en tan delicada labor: a los anestesistas, a las enfermeras y auxiliares de enfermería, a todo el personal de UCI, a...  TODOS por tan impresionante labor
  • Gracias a todo el personal de enfermería altamente preparados y con mucha profesionalidad, que nos atienden y nos cuidan con mimo cuando surgen problemas y debemos permanecer ingresados. Gracias por vuestras atenciones, vuestra paciencia y por vuestras palabras de ánimo. 
  • Gracias a los nefrólogos que realizan el seguimiento de nuestro riñón y de nuestra salud. Que nos conocen y que se preocupan por nosotros.
  • Y gracias a nosotros mismos que nos cuidamos con esmero para que ese riñón esté en las mejores condiciones posibles. Porque no solo es colocar el riñón y ya está. En nosotros está la responsabilidad de llevar el tratamiento perfectamente, de llevar una alimentación sana y equilibrada, de realizar ejercicio para mantenernos fuertes y sentirnos mejor, de tener un nivel de optimismo medianamente bueno para que nuestra vida sea feliz y que nuestro riñón "esté contento".


Ana Hidalgo





4 comentarios:

  1. Me ha encantado el post, me sumo a tus agradecimientos. A mí también me ha pasado esta situación con frecuencia, sobre todo justo tras el trasplante; al principio sonreía y asentía pero al final terminé contestando "gracias a un donante generoso y al buen trabajo de los médicos; espero que tú también te hagas donante" Hay que ser agradecidos y reconocer a cada uno el mérito que se merece. Geniales tus agradecimientos, no sobra ninguno :)

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    Respuestas
    1. ¡Y aún me pregunto si me he dejado alguno en el tintero!. Son tantas las personas que participan en la maravillosa tarea de las donaciones y trasplantes que es difícil no olvidarte de alguien.
      Muchas gracias por tus palabras, Esther.
      Un besazo.

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  2. Yo también pienso como tu gracias por tus escritos, ke me ayudan a seguir a delante

    ResponderEliminar

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