domingo, 28 de febrero de 2016

Los cambios físicos en los enfermos renales


Es bastante frecuente que muchos enfermos renales me escriban con dudas de tipo estético y de imagen corporal. Es un tema que puede causar incluso angustia y bajar de forma alarmante la autoestima, especialmente en los enfermos jóvenes. El saber que su imagen y su físico van a cambiar, es algo que preocupa, sobre todo, a aquellas personas que están a punto de entrar en diálisis y a los que acaban de ser trasplantados. Pero como es algo que no reviste importancia y no se centra en la misma enfermedad, no es algo que se suela preguntar a los nefrólogos.

El aspecto físico de los enfermos renales sufre diversas variaciones en cada etapa de la enfermedad debido a muchos factores: la piel amarillenta y seca, la fístula, el catéter, los edemas... en los que se dializan... y las cicatrices, la hinchazón (cara de luna, giba, redondez de abdomen) encías inflamadas, estrías, caída del pelo, exceso de vello facial (sobre todo al principio del trasplante) y otros efectos secundarios derivados de los corticoides y los inmunosupresores, en los trasplantados, y que varían en cada persona.
Yo he pasado por todos los efectos secundarios posibles y mi cuerpo ha experimentado muchos cambios, pero siempre he buscado la manera de disimularlos o corregirlos.
A arreglarse y cuidarse se aprende; hay que saber sacar partido de nosotros mismos. No tenemos que deprimirnos sino buscar soluciones, que las hay, para sentirnos atractivos y que nuestra autoestima se mantenga alta. Si es necesario buscaremos personas profesionales que nos aconsejen y nos guíen (esteticistas, dermatólogos, entrenadores deportivos, asesores de imagen...) según lo que queramos disimular o realzar.

De momento ahí van algunos consejitos para ayudaros:
  • Hay que mantener un estilo de vida sano y activo. 
  • Realiza ejercicio moderado de forma continua que estilizará tu figura y te hará sentir mucho mejor. 
  • Si eres mujer, aprende a maquillarte y a realzar tu rostro, y por supuesto, que no se te olvide desmaquillarte todas las noches. 
  • La piel ha de estar convenientemente hidratada, tanto la del rostro como la del cuerpo. Los enfermos renales solemos tener, tanto en diálisis como trasplantados, la piel con tendencia a deshidratarse.
  • Si eres hombre también debes cuidar la piel del rostro aplicándote una crema hidratante (especial hombres).
  • El cabello puede pasar por diferentes etapas debido a la diálisis, a los medicamentos, a la anemia... deja que tu peluquera/o te asesore y realiza de vez en cuando un cambio de look. También es aconsejable usar productos suaves y que no lo estropeen.
  • Si te acompleja la fístula, hay manguitos que tapan y además quedan bastante bien.
  • Para los trasplantados... se debe utilizar siempre una pantalla solar en la cara para evitar que salgan las antiestéticas manchas,  y hay que aplicarla aunque el tiempo esté nublado.
  • Si tus encías están inflamadas debido a los inmunosupresores, acude al dentista y lleva una buena higiene dental. 
  • Sonríe, que la sonrisa embellece y piensa que lo mejor de todo es que estás vivo.


Lee también: La imagen corporal de los enfermos crónicos
                      Cuidarse tiene su recompensa

Ana Hidalgo



martes, 23 de febrero de 2016

Gracias a...



No hace mucho, hablando con una conocida, me dijo que debía dar gracias a Dios a que estaba trasplantada desde hacía tantos años y con tan buena calidad de vida.
Bien, ante todo, quiero decir que respeto todas las creencias y religiones, aunque yo no sea muy religiosa, pero personalmente yo doy las GRACIAS por mi trasplante a:
  • Gracias a la persona que se hizo donante y quiso que una vez que no necesitara sus órganos, otras personas pudieran vivir y de ese modo mejorar su calidad de vida. Estas personas son para los que necesitan un trasplante, héroes y ángeles.
  • Gracias a la familia, que a pesar del dolor infinito, fueron capaces de decir "SÍ" a la extracción de los órganos del ser querido que acababan de perder. Para esa familia, que en esos momentos cumbres de su dolor, le informan de la posibilidad de la donación, las emociones y los sentimientos deben ser terribles. Tomar esa decisión y en ese momento justo.
  • Gracias a ese médico que reúne a la familia del fallecido para explicarle la triste realidad y ofrecerles la opción de la donación. Un médico que trata de dar la noticia con toda la sensibilidad del mundo y con una gran capacidad de empatía y cariño. 
  • Gracias a la Organización Nacional de Trasplantes por la estupenda coordinación y por la promoción de las donaciones.
  • Gracias a todos los medios de transporte que se dedican al traslado de órganos, una actividad que se lleva a cabo siempre, bien sea por aire o por carretera, "in extremis", y que se trata una tarea que nunca está exenta de riesgos.
  • Gracias a los cirujanos que realizan las operaciones y que acuden a la hora que sea. Y por supuesto gracias a todo el equipo de quirófano que participan en tan delicada labor: a los anestesistas, a las enfermeras y auxiliares de enfermería, a todo el personal de UCI, a...  TODOS por tan impresionante labor
  • Gracias a todo el personal de enfermería altamente preparados y con mucha profesionalidad, que nos atienden y nos cuidan con mimo cuando surgen problemas y debemos permanecer ingresados. Gracias por vuestras atenciones, vuestra paciencia y por vuestras palabras de ánimo. 
  • Gracias a los nefrólogos que realizan el seguimiento de nuestro riñón y de nuestra salud. Que nos conocen y que se preocupan por nosotros.
  • Y gracias a nosotros mismos que nos cuidamos con esmero para que ese riñón esté en las mejores condiciones posibles. Porque no solo es colocar el riñón y ya está. En nosotros está la responsabilidad de llevar el tratamiento perfectamente, de llevar una alimentación sana y equilibrada, de realizar ejercicio para mantenernos fuertes y sentirnos mejor, de tener un nivel de optimismo medianamente bueno para que nuestra vida sea feliz y que nuestro riñón "esté contento".


Ana Hidalgo





miércoles, 17 de febrero de 2016

Videochat de Escuela de Pacientes a Mercedes Muñoz y Ruth Molina sobre la App "Diálisis 24h"




Mercedes Muñoz y Ruth Molina son dos enfermeras granadinas que, junto a un ingeniero informático como es Manuel Escobar, han creado una aplicación gratuita para móviles que ayuda a los enfermos renales crónicos que están en diálisis a llevar su alimentación de forma correcta y sin ansiedad . Con esta aplicación tendrán las 24 horas del día toda la información veraz y fiable sobre el aspecto de su enfermedad, control y manejo de su balance hídrico y manejo nutricional a mano.
Ahora os dejo con la entrevista que les ha realizado la Escuela de Pacientes

        

 Para saber más sobre "Diálisis 24h" @Dialisis24h

http://www.vivirconinsuficienciarenal.com/2015/08/una-aplicacion-movil-centrada-en-las.html


Ana Hidalgo




martes, 16 de febrero de 2016

En la consulta del médico


Por mi condición de enferma crónica, debo acudir cada 3 o 4 meses a mis visitas de rutina en la consulta de nefrología. Siempre procuro llegar con bastante antelación, aunque lo normal es que tenga que esperar como mínimo una hora.  La "suerte" que tengo es que puedo contemplar unas vistas fantásticas mientras estoy esperando, ya que mi hospital está justo enfrente del mar, con un paseo marítimo precioso y lleno de gente que pasea, que corre, va en bicicleta, en la playa tomando el sol, bañándose...
Cuando llego muy pronto suelo dar un paseo y me siento un rato a contemplar el mar y a sentir la brisa marina.

En fin, volviendo al asunto que vamos a tratar...leí en una encuesta que los españoles esperamos una media de unos 22 minutos para ser atendidos por el médico.
Yo no suelo quejarme, aguanto con resignación todo el tiempo de espera (¿será por eso que se nos llaman "pacientes"?) y procuro llevar lectura para pasar el rato entretenida e intentar relajarme, pero mis nervios siempre están ahí, presentes. La incógnita de cómo van a salir los resultados de los análisis, va logrando que mi tensión poco a poco vaya subiendo, con el resultado de que al entrar mi corazón ya está galopando. Siempre me ocurre lo mismo...
Intento concentrarme en la lectura, contemplo a las otras personas que a su vez contemplan a los demás, me remuevo constantemente en las incómodas sillas que están hechas para dejarnos la espalda molida después de horas de espera. Con todo esto, lo normal es que cuando me toca el turno para entrar esté como  "una moto".

Una cuestión que me enerva bastante, aunque ni digo "ni pío", y disimulo con la mejor de mis sonrisas, es que estando en consulta y esperando a que el médico, en mi caso el nefrólogo, termine de anotar todos los resultados y consultar el historial, entre de repente alguien sin llamar (otro médico, enfermera, administrativos etc) y entretenga al médico que en esos momentos me está visitando.
Mientras, con disimulo, voy consultando las preguntas, que llevo anotadas previamente en un papelito y que quiero formular al nefrólogo.

Después de la interrupción, tengo que exponer mis dudas y preguntas "a toda leche", es decir, rápidamente porque de pronto el médico tiene prisa por terminar las visitas. Al salir, la gente que espera me mira con cara de "anda que no te has tirado rato dentro".

Me gustaría que ese tiempo que los médicos disponen para dedicar a cada paciente, sean para nosotros, exclusivamente para nosotros. Que no tengamos que exponer nuestras dudas de carrerilla y olvidarlas en el transcurso de una interrupción.
Y me gustaría que los médicos, aunque nos conozcan de toda la vida, levantasen la cabeza, dejasen el ordenador o el bolígrafo a un lado unos minutos... y nos dedicasen una mirada y  nos escuchasen con paciencia. 
Así mismo,  también me gustaría, porque es muy importante, que nos explicaran de forma comprensible las cosas, para que cuando saliéramos de la consulta estuviéramos tranquilos y con todo bien claro.
Esto no quiere decir que todos sean iguales, yo misma tengo algunos que me atienden y me escuchan e incluso me hacen reir. Pero no todos son así.

Hay enfermos que se quejan de que el médico no les entiende, o no les escucha, otros abandonan el tratamiento y hay quien sale de la consulta sin haber comprendido nada. Son fallos de comunicación que es importante que los profesionales médicos tienen que tener presente.

Espero que el personal médico que lea esto, tenga estos pequeños detalles en cuenta; pequeños detalles que para el enfermo representa una gran ayuda y un enorme apoyo moral; porque a la consulta no acuden solo enfermedades y patologías, sino que son personas que confían en su médico y que muchas veces entran en la consulta con miedo, mucho respeto y los nervios lógicos de la incertidumbre.

Playa que veo desde la sala de espera 








Paseo marítimo. A la derecha el hospital

















Ana Hidalgo


viernes, 12 de febrero de 2016

¿Me apoyas con tu voto? Concurso 20blogs de La Blogoteca


Este año vuelvo a participar en los Premios 20Blogs de La Blogoteca de 20minutos.es y me gustaría contar con vuestro voto. 
Aprovecho para daros algunos motivos por los que pido vuestros votos.
  1. Día a día intento poner todo mi esfuerzo y mi cariño en cada artículo que escribo, en cada palabra que digo, en cada consejo que aporto e intento contestar a todos mis seguidores, porque sé que me escriben, algunos, con mucha esperanza y necesidad de una palabra amable y un consuelo.
  2. Intento escribir artículos que sean de interés para todos, que sean variados y los explico de forma sencilla y clara.
  3. Mi experiencia como enferma renal ayuda mucho a la hora de aconsejar y dar ánimos a otras personas en mi situación o a sus familiares y/o allegados.
  4. Es un blog que fomenta la donación de sangre y órganos.
  5. Creo que consigo (porque me lo dicen) que muchos pacientes que se enfrentan por primera vez a su enfermedad, lo vean desde otro punto de vista, y comiencen a cuidarse y a aprender a manejar su enfermedad.
  6. Intento aportar optimismo y positividad, explico los beneficios de cuidarse, de conocer nuestra enfermedad y de mejorar nuestra calidad de vida.
  7. Con mi blog los enfermos renales se sienten acompañados, comprendidos y aprenden a quererse de nuevo subiendo su autoestima.
  8. No solo es para enfermos renales, ya que aporto muchos consejos y hábitos de vida sana para todos
Así que si en vuestra opinión mi blog merece un voto vuestro, votadme. 
Es muy sencillo,sólo tenéis que registraros y si ya estáis registrados podéis votar también conectando a través de Facebook (mira la foto). Si no tienes cuenta en 20 minutos porque nunca has votado, pulsa INICIAR SESIÓN, y elige la opción que mas te guste (facebook, twitter, o correo electrónico). Con unos pocos pasos podrás votar.
http://lablogoteca.20minutos.es/vivir-con-insuficiencia-renal-25645/0/

Por cierto, no vale votar en las estrellitas, estas no puntúan  (mira la foto)






Ana Hidalgo



miércoles, 10 de febrero de 2016

#‎BesoGraciasALosDonantes‬



Se me ha ocurrido una iniciativa como forma de agradecer a nuestros donantes el gesto altruista y generoso que han tenido al donar sus órganos para darnos y mejorar nuestra calidad de vida... Se trata de subir una foto nuestra (Facebook, Twitter, Instagram) en pose de dar un beso... ese beso de agradecimiento y cariño hacia ellos. Ese beso por todo lo que representan para nosotros y para demostrar que siempre serán nuestros héroes.
Sube la tuya y recuerda poner el hastag  #‎BesoGraciasALosDonantes‬



Ana Hidalgo

martes, 2 de febrero de 2016

El miedo a ir al médico (iatrofobia)




"Laura se encontraba mal ese día, tenía el estómago revuelto y llevaba días con picores por todo el cuerpo. En su interior sabía lo que estaba pasando pero ella no quería reconocerlo. Desde hacia más de un año no había vuelto a sus controles en Nefrología. 
La última vez, el nefrólogo le comentó que su función renal había descendido hasta el 35% y que tendría que comenzar a cuidarse. Le dieron cita para el mes siguiente, pero ella no volvió. Tenía miedo, terror, pavor, a que si iba a consulta le dijeran que había empeorado y tenía pánico a la diálisis. Era algo que la superaba.
Y ahora, al cabo de un año, se encontraba fatal; había seguido su vida como si la enfermedad no fuera con ella. Había intentado por todos los medios evitar enfrentarse a sus temores, por lo que quitaba importancia a la enfermedad que estaba padeciendo en ese momento para no ir al nefrólogo.
Esa misma noche tuvo que acudir a urgencias debido a los vómitos y náuseas continuas que estaba sufriendo... La dejaron ingresada, le colocaron el catéter y tuvieron que realizarle ya la diálisis de inmediato. Su cuerpo estaba completamente intoxicado y con una función renal muy baja.
El nefrólogo le dijo que si hubiera acudido a sus controles, hubiera seguido el tratamiento y la dieta estricta que le ordenaban... en resumen, si se hubiera cuidado... probablemente todavía no tendría que entrar en diálisis y estaría en mejores condiciones de salud"

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El miedo, ese miedo a lo que nos va a decir el médico; ese miedo a que nos hagan pruebas dolorosas; ese miedo a que nos digan que hemos empeorado... es lo que frena a muchas personas de acudir a tiempo a la consulta. Alargan lo máximo ir a las visitas, sin darse cuenta que es lo peor que pueden hacer, porque el tiempo pasa inexorablemente y si una persona necesita tratamiento para su enfermedad, cuanto antes se reciba, mejor pronóstico hay.

A ese miedo a ir al médico se le llama iatrofobia. Es el miedo incontrolado, anormal, persistente e injustificado a los médicos. Ese miedo provoca que las personas que lo padecen no acudan a las consultas de revisiones cotidianas, por lo que pueden aparecer problemas de salud que no sean detectados a tiempo.

Hay personas que tienen miedo de los médicos, no sólo por lo que le puedan decir, sino también al ambiente que les rodean, porque se sienten intimidados o porque hay médicos que no son empáticos con el enfermo, que no conectan con sus emociones y que no se ponen en la piel del enfermo. Es necesario que el personal médico tenga esto en cuenta y que dé más confianza y sea más comprensivo con el miedo que padece el enfermo.

Otras personas tienen un miedo irracional a los análisis y  otros muchos al dentista, por lo que evitan por todos los medios acudir ni siquiera a las revisiones dentales, lo que hace que sólo acudan cuando el dolor de muelas es insoportable.

Los síntomas más comunes de este tipo de fobia son: sudores, mareos, náuseas, dolor de estómago, falta de aire al respirar, temblores, palpitaciones, miedo a perder el control, ataques de ansiedad...

De todas formas, hay que calcular bien los beneficios de ir al médico, frente a las consecuencias de no hacerlo por angustia o miedo. Aunque sabemos que muchas pruebas generan preocupación, no realizarse, por ejemplo, una citología puede desencadenar un problema importante de salud.

Se debe superar ese miedo o esa fobia y, si es necesario,  buscaremos ayuda profesional... la salud es lo más importante. 


Ana Hidalgo



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