viernes, 9 de enero de 2015

Los miedos, angustias y dudas del recién trasplantado




Cuando una persona está esperando un trasplante, se imagina lo feliz que será y lo que cambiará su vida con ese nuevo órgano. Cambiará para bien, podrá comer normalmente, soltar las amarras de esos tubos que limpian su sangre y que la mantienen atada, se encontrará mejor y con más fuerzas.


Una vez trasplantado, en los primeros días, semanas e incluso meses, los sentimientos se entremezclan, sobre todo al poco tiempo de la intervención. La alegría es inmensa, a pesar del dolor que causa la operación, pero también empiezan a asomar el miedo, la angustia, las dudas y las preguntas.


El miedo: al rechazo, a contraer cualquier infección a causa de la inmunosupresión, miedo a realizar casi cualquier tarea que implique algún esfuerzo... "por si se sale el riñón del sitio". Sí, esto último parece una tontería pero más de uno lo ha pensado en los primeros días.

La angustia: ante cualquier pequeño síntoma, a no saber llevar de manera adecuada el estricto tratamiento inmunosupresor, al caos que se genera en la cabeza con tanta nueva información para cuidar el injerto. 
Las dudas y preguntas: qué hacer si hay diarrea, si hay fiebre, si se puede comer de esto o de aquello, si la zona donde se encuentra el riñón molesta, si se olvida una pastilla, si se puede hacer ejercicio... y así miles de dudas y preguntas que nos planteamos cuando estamos recién trasplantados, y que nos agobian a pesar de no haber motivo para ello. 
Os puedo asegurar que todo esto es completamente normal. A todos nos ha pasado al principio. 

Mi consejo es que mientras estéis todavía ingresados, preguntéis todo a vuestros nefrólogos o personal sanitario, que pidáis consejo cuando tengáis alguna duda y que os expliquen todo cuanto vaya sucediendo. Si es necesario apuntaros las preguntas para cuando llegue el momento de la visita médica. Es mejor ser un poco pesados y salir del hospital con toda la información y con la seguridad de haber entendido todo. 


El día que os dan el alta es un día bastante caótico, pues a la emoción de la vuelta a casa, se une la asimilación de toda la información relacionada con el tratamiento a tomar, nuevas pruebas, nuevas citas para visitas, consejos... Hay que procurar estar atentos a todo cuanto diga el médico que nos realiza el alta. Si es preciso anotaremos cuánto nos digan, y si hay otra persona atendiendo a todo lo que diga el médico, mucho mejor; cuatro oídos escuchan mejor que dos.


Una vez en casa, empezaremos con nuestra vida rutinaria poco a poco. Los primeros días serán extraños, procuraremos aprendernos bien el tratamiento que debemos tomar, y aunque hay que estar atentos a cualquier síntoma raro o anómalo, molestia o dolor, tampoco es cuestión de volvernos hipocondríacos y obsesivos.

En caso de algún síntoma como: fiebre, dolor en la zona del riñón, efecto no deseado de un medicamento, malestar general... llamaremos al hospital y haremos lo que nos digan. De todos modos al principio las visitas serán muy continuadas para asegurar el buen funcionamiento renal.

Pero lo más importante que hay que hacer es: disfrutar de ese nuevo cambio que nos ha sucedido, cuidarnos y cuidar nuestro riñón.


Ana Hidalgo




3 comentarios:

  1. Hola soy trasplantada de riñon puedo tomar la pastilla del dia despues

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Rocío. Esa pregunta debes hacerla al nefrólogo y/o al ginecólogo. Antes de tomar cualquier medicación o tratamiento natural debes consultar con el nefrólogo. No tomes nada,nunca, por tu cuenta.
      Yo soy trasplantada como tú y no soy médico, por lo tanto yo también pregunto a mis nefrólogos todas mis dudas.
      Un saludo

      Eliminar
  2. Yo voy por mi segundo trasplante y si te cambia la vida en el aspecto de que ya podia comer de todo, siempre andaba con energia y mi presion arterial ya era normal, practique todo tipo de deportes y actividades tambien, el lado negativo son las infecciones, yo por mas que cuide mi alimentacion nunca me libre de las infecciones gastrointestinales y 3 visitas a urgencias por infecciones urinarias, despues del trasplante me voy a someter a un tratamiento a base de oxigeno estabilizado que lo que hace es modular el sistema inmunologico para evitar que ataque al riñon, el caso es que de funcionar te olvidas de los inmunosupresores para siempre, por lo tanto el rechazo y las infecciones ya no son problema, el pero del tratamiento es que solo funciona en un 60% de las personas, y el otro 40 se vuelven propensas a rechazar el organo mas facilmente durante el tratamiento que dura 3 semanas, yo les cuento si me llego a funcionar o no, desafortunadamente es un tratamiento que de momento solo se realiza en ciertos hospitales de estados unidos.

    ResponderEliminar

Gracias por dejar tu comentario o tu testimonio. Esto da vida y anima mi blog. Os ruego que os identifiquéis con vuestro nombre o con vuestro nick, porque me gusta saber con quien estoy hablando.
NO PUBLICARÉ COMENTARIOS ANÓNIMOS.
Un abrazo

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

copyrigth info