miércoles, 2 de abril de 2014

Me acaban de trasplantar... ¿Y ahora qué?



Estás recién trasplantado y una nueva vida comienza para ti. Tu vida va a ser, a partir de ahora, muy diferente a la que tenías cuando estabas en diálisis. Experimentarás un importante cambio, no sólo a nivel físico, sino también psicológico, y también en tu entorno social y familiar.

Sin embargo, a pesar de estar feliz, estás asustado, cualquier pequeño síntoma te aterra y te pone muy nervioso. Tienes temor a muchas cosas que antes pasaban casi desapercibidas: a una multitud de gente, a golpearte en la zona del trasplante, a comer demasiado, a engordar, a una infección... y por supuesto a un posible rechazo. 
Todo esto es lógico y pasa a toda persona que haya sido recientemente trasplantada, aunque con el tiempo te acostumbras a evitar, en la medida de lo posible, todo lo que te pueda acarrear problemas de salud.

Es normal que al estar bajos de defensas debamos cuidarnos mucho más que una persona que no tome los inmunosupresores, pero tampoco tenemos que olvidarnos de vivir y disfrutar de ese nuevo órgano que hemos tenido la gran suerte de recibir. 

Al principio del trasplante todo resulta nuevo: la medicación, los análisis y visitas muy frecuentes, el cuidado de nuestro injerto... todo esto conlleva que nos veamos afectados por algo de estrés, ansiedad y nervios. Pero, tranquilos, que es algo pasajero. 
Poco a poco, uno se va acostumbrando a esas nuevas rutinas que deberán ser cumplidas escrupulosamente pero sin obsesionarse. Trata de realizar tu vida lo más normal posible. Es importante que sigas siempre las indicaciones de tu equipo de nefrología y enfermería.
Ahora te toca vivir esta nueva etapa y hacer todo lo posible para tener la mejor calidad de vida posible y que tu nuevo órgano se adapte perfectamente. 
Lee : "Como cuidar nuestro injerto renal".

Comida sana, ejercicio, optimismo, alegría, nuevos proyectos... todo esto son elementos positivos que ayudan, y mucho, a fortalecer nuestro cuerpo y nuestra mente. También una información adecuada de nuestra enfermedad y nuestro trasplante es muy beneficioso porque ayudará a prevenir o detectar posibles complicaciones y además aportará tranquilidad y equilibrio.


Ana Hidalgo

2 comentarios:

  1. Siempre un texto que nos viene bien para recordar y fortalecernos. Gracias, Ana.
    Juan Gracia Armendáriz.

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    Respuestas
    1. Hasta para mi misma es un buen recordatorio de que no debo descuidar mi salud aunque sin obsesión.
      Gracias, Juan, por tu comentario.
      Un abrazo

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