viernes, 24 de enero de 2014

La conjuntivitis



Foto de: Ana Hidalgo
Hace poco tuve una conjuntivitis. Empecé a notar que, por la mañana al levantarme, tenía los ojos pegados y con legañas. Cuando me miraba en el espejo del lavabo me veía los ojos inflamados y muy rojos; yo lo atribuía a no dormir en toda la noche por la tremenda tos producida por un fuerte resfriado. Pero no, cuando fui al médico me dijo que tenía una conjuntivitis.

La conjuntivitis es una afección muy común, aunque yo no creo recordar haberla cogido nunca hasta hace poco. Es una inflamación de la conjuntiva, el tejido fino y transparente que cubre el interior del párpado y la parte blanca del ojo. Esta inflamación hace que los vasos sanguíneos sean más visibles, lo que da un aspecto desagradable. Por eso yo parecía una vampiro, blanca como el papel, por el resfriado, y los ojos inyectados en sangre... ¡menuda pinta!.

Hay que tener cuidado porque se transmite muy fácilmente, por eso no compartiremos nuestras toallas, procuraremos no tocarnos los ojos y lavarnos las manos a menudo.

Síntomas:

  • Secreción del ojo blanca, amarillenta o verdosa.
  • Enrojecimiento o inflamación de la parte blance del ojo o del interior del párpado.
  • Aumento de la cantidad de lágrimas.
  • Picazón en los ojos.
  • Ardor en los ojos.
  • Mayor sensibilidad a la luz.
  • Sensación de tener arena en los ojos.
  • Ojos o pestañas con legañas.

Causas:
  • Infección de origen viral. Los virus de una persona infectada se propagan por el aire.
  • Bacteriano. Se produce por una acumulación de bacterias en el ojo que pueden proceder de cualquier otra infección producida en alguna zona del organismo.
  • Irritación producida por agentes químicos, viento, polvo, ácaros, humo o polución ambiental

Tratamiento:
Depende de la causa que ha ocasionado la conjuntivitis así será su tratamiento.
Empezaremos limpiando bien el ojo con gasitas o paños limpios y agua hervida tibia o suero fisiológico estéril. El tratamiento puede ser la administración de colirio, pomada o gel antibiótico.
Generalmente, la conjuntivitis acaba curando sola, pero es importante tratarla para prevenir contagios y complicaciones.

Prevención:

La conjuntivitis es muy contagiosa por lo que, sí la padeces, es muy importante seguir unas sencillas medidas para evitar el contagio:

  1. Lavarse las manos con jabón y utilizar una toalla propia o toallas de papel.
  2. Evitar tocarse o restregarse los ojos.
  3. Limpiar la secreción alrededor del ojo varias veces al día. Se puede usar un pañuelo de papel o una bola de algodón  y luego desecharlo.
  4. Lavarse las manos después de la aplicación de gotas o pomadas para los ojos.
  5. Evitar compartir artículos como toallas, sábanas y fundas de almohadas.
  6. No bañarse en la piscina.
Para más información:
http://www.cdc.gov/spanish/especialesCDC/Conjuntivitis/
http://www.dmedicina.com/enfermedades/oftalmologicas/conjuntivitis

http://www.cdc.gov/conjunctivitis/about/treatment-sp.html



Ana Hidalgo

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