sábado, 15 de junio de 2013

Mi historia, mi vida: "Vivir con una insuficiencia renal"


Esta es mi historia, un resumen de mi vida, que espero os guste:

ENFERMA RENAL DESDE SIEMPRE
Me llamo Ana y nací en el 1964. Soy enferma renal desde prácticamente siempre. Recuerdo estar entre médicos, agujas y medicamentos desde que era bien pequeña. Les tenía y les sigo teniendo miedo a los pinchazos... nunca me acostumbraré. Siempre he sido una persona positiva, con mucho ánimo y fuerza, aunque como todo el mundo he tenido mis épocas malas e incluso terribles. Pero, a pesar de ello, hasta en los momentos más duros, intentaba luchar para seguir adelante.

Siempre fui una niña de mal comer y con mucha facilidad para pillar resfriados y amigdalitis. No lo sabíamos, pero la enfermedad ya estaba campando a sus anchas por el interior de mi cuerpo, intoxicándolo. Recuerdo con bastante claridad las eternas horas con la boca llena de comida y mascando y mascando sin llegar a tragarla. Para mí era una tortura la hora de comer.
Otra cosa que recuerdo, y eso que sólo tenía 10 años, es que los tobillos se me hinchaban, pero, como niña que era, no le daba mayor importancia.
Cuando mis padres se dieron cuenta de que algo no funcionaba bien, ya tenía mi cuerpo lleno de toxinas y líquidos. En aquella época, y hablamos de casi 40 años, esta enfermedad era prácticamente desconocida.
Me llevaron al hospital de urgencias con 11 años y los médicos me vieron tan mal que no tenían muy buenas expectativas para mí. Comenzaron a darme un fuerte tratamiento a base de corticoides y otros medicamentos que no recuerdo bien.
Resultado: logré salir adelante y mantener un tiempo una pequeña función renal. Era la época más difícil de una persona, la adolescencia, y yo parecía un globo debido a los corticoides; incluso la piel se me había resquebrajado por varias partes de mi cuerpo dejando unas estrías para toda la vida. Pero, a pesar de todo lo que estaba pasando, yo era un jovencita muy coqueta y presumida, con muchísimas ganas de vivir y con un ánimo bien alto. Con 15 años estudié estética, ya que me encantaba el mundo de la belleza y el maquillaje. Pero... fue terminar el curso y recibir la peor noticia para una chica de 16 años. Necesitaba la diálisis para poder seguir viviendo.

LA DIÁLISIS
Para todo aquel que no lo sepa, la diálisis es una terapia que sustituye la función de los riñones enfermos. Hay dos clases de diálisis: la hemodiálisis y la diálisis peritoneal. Para explicarlo de forma resumida diré que la hemodiálisis es un proceso en el cual se eliminan los desechos y los líquidos de la sangre. La sangre sale fuera del cuerpo a través de un sistema de tubos y de un filtro especial que la limpia para luego regresar al cuerpo. La diálisis peritoneal es otro procedimiento que sustituye la función de los riñones. Por este sistema se elimina el exceso de agua y las sustancias tóxicas del organismo aprovechando la membrana peritoneal para filtrar la sangre.

En cuanto recibí la noticia de que me debía preparar para la hemodiálisis, no tardaron en realizarme la fístula, que es un acceso vascular en el que una vena y una arteria se unen para permitir el flujo elevado de la sangre y disponer de una vena en condiciones adecuadas para la punción.
Pero como esta fístula debía de tener un tiempo de curación y maduración para estar preparada y poder ser pinchada, me tuvieron que insertar un catéter para realizarme diálisis peritoneal durante 24 horas seguidas cada dos días. Para mí aquello era un sufrimiento continuo, pero lo soportaba porque quería encontrarme mejor.
Las primeras hemodiálisis fueron horribles, con aquellas agujas que parecían cuchillos rajando la piel y la carne de mi brazo y aquellas máquinas que constantemente pitaban y se estropeaban. Hace 30 años las cosas no eran como ahora.
Mientras tanto, mis padres comenzaron a realizarse las pruebas de compatibilidad, resultando el riñón más compatible el de mi padre, que no dudó ni un segundo en donarme su riñón.



LLEGA EL PRIMER TRASPLANTE
A los 17 años, mi padre y yo nos encontrábamos realizándonos pruebas y más pruebas para mi trasplante, cuando un día, recibimos una llamada a la hora de la comida. Me levanté de la mesa, pensando que era "un amigo especial" y corrí a contestar, cuando la voz que me habló me dijo: << Ana, vente para el hospital que hay un riñón para ti>>. Eso no lo esperaba, yo estaba preparada para un trasplante programado, el de mi padre, y no había pensado en la posibilidad de que me llegara uno de cadáver. Ahí ya sólo recuerdo que todos nos levantamos de golpe de la mesa, mi madre preparándome ropa y aseo para el hospital, mi padre llamando a mis tíos para que se quedaran con mis hermanos menores, yo delante del armario mirando la ropa que me iba a poner y con el corazón a mil...
Cuando llegamos había otro posible receptor y después de varias horas de espera el riñón fue para mí.
El trasplante fue muy bien y en algo más de una semana estuve en casa. El riñón me lo colocaron en la fosa ilíaca izquierda (trasplante heterotópico) Lo malo es que tuve problemas con el uréter y tuvieron que volver a abrirme dos veces más.
Por desgracia, este riñón no me fue muy bien desde el principio y al cabo de dos años lo rechacé, volviendo de nuevo a diálisis, esta vez a diálisis peritoneal.


LA DIÁLISIS PERITONEAL
En la actualidad, la diálisis peritoneal es mucho mejor que antiguamente, sólo asoma un pequeño catéter en el abdomen y hay dos tipos de diálisis: la ambulatoria, que se realiza a lo largo del día varias veces de forma manual, y la otra opción es con cicladora, que se realiza durante el sueño nocturno con una máquina automática.
Cuando yo comencé esta diálisis no sólo se dejaba el catéter sino que también debías de llevar la bolsa vacía del líquido atada con una especie de cinturón. Y esto, unido a los dos litros constantes que llevaba en el interior del abdomen, hacía que tuviera algo de "barriguita". De todos modos, yo lo solventaba con faldas anchas y ropas amplias y no por ello dejaba de salir y divertirme. Además por aquellas fechas, con 19 años, era una ligona y tenía, a pesar de todo, mucho éxito con los chicos. Más de una vez, estaba con los amigos y volvía a casa, me realizaba el cambio de la diálisis y volvía de nuevo al baile.

Entretanto, mi padre y yo tuvimos que pasar por todas la pruebas pre-operatorias de nuevo. Nuevos análisis, nuevos electrocardiogramas, nuevas endoscopias... Hasta que por fin llegó el día esperado y temido.



2º TRASPLANTE DE DONANTE VIVO
Se fijó la fecha para la operación e ingresamos. Yo no estaba demasiado nerviosa por mí, pues ya había pasado por una operación similar, sino que estaba algo preocupada por mi padre. Él, tan sano, iba a entrar a quirófano para donarme uno de sus riñones. Mi padre también arrastraba algo de nerviosismo ya que, según nos dijeron luego los nefrólogos, los niveles de glucosa le habían subido bastante. Por ese motivo, el día antes de la operación, ésta se canceló y nos mandaron a casa durante unos días a ver si bajaban esos niveles. Imaginaos como nos quedamos.
Quince días después volvimos a ingresar y esta vez sí que nos metieron en quirófano. Mi madre, la pobre, es la que peor lo estaba pasando. Recuerdo que prácticamente nos metieron a los dos a la vez en quirófano. Mi padre entró antes y luego fui yo. Cuando desperté de esa operación, lo primero que hice fue preguntar por él. Todo había ido perfecto y mi riñón había orinado nada más colocarlo. Esta vez se colocó en la parte derecha del abdomen. La recuperación fue rápida. A mi padre le dieron el alta a los 6 días, justamente en Nochebuena y a mí al día siguiente, en Navidad.
Todo iba bien, pero al cabo de 4 años este riñón también falló. Ahí fue cuando mi moral bajó, aunque por poco tiempo, porque siempre he sido una luchadora y me he crecido ante la adversidad. De nuevo, a la diálisis, de nuevo a pasar por todo, incluyendo la extracción del riñón trasplantado, otra fístula, otra vez a la lista de espera.



3º TRASPLANTE RENAL (AÚN FUNCIONANTE DESDE EL AÑO 1991)
Durante todo estos años, siempre me había cuidado, había hecho ejercicio, aún estando en diálisis, y era (y soy) una persona extrovertida, alegre y optimista. Por todo ello tenía una buena calidad de vida a pesar de mi enfermedad. Al volver a diálisis, decidí cuidarme mucho más, aprender todo lo que pudiera para que mi cuerpo estuviera en las mejores condiciones físicas y psicológicas en caso de presentarse un nuevo trasplante. Seguí con mi vida y un día... mejor dicho… una madrugada, sonó el teléfono.
A esas horas no suele llamar nadie, por lo que mis padres y yo saltamos de golpe de la cama (yo vivía con mis padres por estar separada). Llamaban del hospital que había un posible donante para mí, que fuera para allí pero que me lo tomara con calma, pues el órgano todavía estaba en camino.
Cuando llegamos, el hospital estaba solitario, era la una de la madrugada... de vez en cuando alguna enfermera que cruzaba por el pasillo. Después de varias horas de incertidumbre, nervios y esperanza, me comunicaron que el riñón sería para mí. Creo que eran las cuatro de la madrugada cuando me conectaban a la máquina de diálisis para estar completamente limpia.
Tras la "limpieza", procedieron a realizarme todo el protocolo preparatorio pre-trasplante: me colocaron una vía, me rasuraron, me pusieron un enema, ducha con gel desinfectante, me pintaron con yodo y bata de papel verde.
Estuve todo el día en ayunas, en la cama (cualquiera se levantaba con ese camisón de papel), y sin saber si salir corriendo o esconderme debajo de las sábanas. Mi familia, alrededor de mi cama, me hablaba de temas triviales, para hacer menos larga la espera... espera que se prolongó hasta las ocho de la noche.
El cirujano que pasó a verme antes de la operación me comentó que el riñón me lo pondrían en la parte derecha de mi abdomen (trasplante heterotópico).
Por fin vino el camillero que me llevaría al quirófano; mis nervios habían ido creciendo a medida que pasaban las horas y aunque me dieron un tranquilizante, hubiera necesitado una dosis de caballo para calmarme.
De la operación no puedo comentar nada (yo no me enteré), pero según mis padres y mis familiares estuve muchas horas dentro del quirófano (entré a las 8 de la noche y salí a las 8 de la mañana).
Hubo complicaciones.
Según contó el cirujano a mis padres, cuando salió de la operación, completamente agotado, habían intentado ponerme el riñón en la zona derecha del abdomen, pero les fue imposible implantarlo; no habían podido unir el riñón con vasos y arterias ya que estaban "estropeados" de mi anterior trasplante, un "arreglo" que me tuvieron que realizar y posterior trasplantectomía. Por lo tanto, tuvieron que implantarlo en su zona habitual, en mi costado izquierdo (trasplante ortotópico).
Cuando me sacaron de la U.C.I, después de pasar todo el día en reanimación, medio dormida, medio despierta, apenas vislumbré a mi familia en el recorrido hasta la habitación aislada donde permanecería durante un mes.
Nada más llegar, después de instalarme en mi cámara aislada me conectaron a la máquina de diálisis. Yo me sentía un poco rara, porque todavía no comprendía cómo podía dolerme, además de la zona del abdomen, la zona lumbar. Además podía notar que tenía una cantidad enorme de drenajes y tubos. Todavía no me habían comunicado como había transcurrido la operación.

Más tarde, ya un poco más despejada y más dolorida, vino el cirujano a explicarme, a grandes rasgos, como había transcurrido el trasplante. Yo no sé cómo me sentí... para mí era raro, saber que me habían abierto dos veces para implantarme el nuevo riñón. Dos cicatrices enormes, no sé cuantos puntos (porque hace 21 años eran puntos de sutura... de esos que se cosen).
Los primeros días fueron difíciles y lo pasé bastante mal, no había un punto de mi cuerpo que no me doliera, y lo peor era que al no orinar, tenía que dializarme a diario, con un gran hematoma en mi brazo que no daba tiempo a curarse. Dolor, dolor, dolor.... era lo que sentía. Además de la soledad de estar aislada, teniendo que comunicarme con mi familia a través de un telefonillo que había en la habitación.

De todas formas, a pesar de parecer una especie de "robot", con tantos empalmes y tubos, yo procuraba cuidar mi piel y mi cara y estar más o menos atractiva. Me levantaba con cuidado, con todas mis conexiones, e iba al aseo. Allí me ponía mis cremas para la piel y para el cuerpo.... ¡¡Hidratación, cuidado de la piel y belleza ante todo!!.
Con el pasar de los días fueron retirando tubos, drenajes, sondas y empecé a encontrarme mejor, aunque hasta que no pasaron 21 días no empecé a orinar.

Un día me levanté con una terrible sensación de ir al baño, y pensé:
"-No sé para que lo intento, si no va a salir nada "-. 
Cuando fui al lavabo oriné una mezcla de sangre y orina, muy poco, pero lo suficiente para ver que había esperanza.... Llamé con insistencia al timbre y al venir las enfermeras les conté, con palabras entrecortadas por las lágrimas, lo que había sucedido. Vino el médico y hasta él se puso muy contento, aunque me dijo que tendría que seguir con diálisis para ayudar al riñón a arrancar del todo. Al siguiente día oriné medio litro y al otro dos litros. A partir de ahí, dejaron de dializarme y el riñón comenzó su función renal a tope.
El mejor regalo de cumpleaños de ese año fue que me dieron el alta ese día, con un riñón que, a pesar de los malos comienzos, funcionaba estupendamente.


MI BLOG
Como he dicho anteriormente, soy una persona a la que le gusta cuidarse y mantener un estilo de vida saludable y a lo largo de toda mi vida, me ha interesado conocer todo lo relacionado a mis cuidados y a saber manejar mi enfermedad. Con los años, he ido adquiriendo costumbres y hábitos de vida sana y buscando información (revistas, libros, televisión, internet, de personas con experiencia). Siempre he comprobado que, a pesar de mi enfermedad, el cuidarme tenía muchos beneficios. Tomo un tratamiento inmunosupresor contra el rechazo renal que tiene una larga lista de efectos secundarios. Por ello, también debo protegerme del sol, revisiones anuales al dermatólogo, oftalmólogo, ginecólogo… para evitar cualquier problema derivado de la toma de estos medicamentos.
Y precisamente por toda mi larga experiencia como enferma renal y por mi interés por todo lo relacionado a la salud, la belleza y el bienestar físico y mental, decidí hace algo más de dos años, crear mi actual blog "Vivir con insuficiencia renal".  Con él intento transmitir, a enfermos renales y a todos en general, la importancia de cuidarse y mantener un estilo y unos hábitos de vida saludables, además de aportar positividad y esperanza.
También intento difundir la importancia de la donación de órganos, tejidos, sangre y médula, porque con este gesto altruista, solidario y generoso se puede ayudar a muchas personas a salvar y mejorar su calidad de vida.


Esto es, a grandes rasgos, mi vida como enferma renal, y desde aquí quiero agradecer a mis padres todo lo que han hecho por mí. Han sufrido mucho y han tenido que estar muchas noches, sobre todo mi madre porque mi padre debía trabajar, a mi lado en el hospital. Toda la vida cuidándome y estando pendiente de mi salud, pero a la vez dejando que me realizara como persona, que viviera mi vida con mis aciertos y mis errores y dándome todo su apoyo. Ahora me toca a mí, cuidarlos y estar pendiente de su salud. Y ahí voy a estar…siempre.

Gracias a todos por haberte compartido un trocito de mi vida. Ya sabéis donde podéis encontrarme.

Nota: Hace poco que acabo de publicar el libro de "Vivir con insuficiencia renal", si os interesa lo podéis comprar en Amazon


Ana Hidalgo


27 comentarios:

  1. Es bellisima tu historia Ana, eres muy valiente, se la voy a leer a mi papá. Sabes en la biblia Dios promete en Isaías 33:24 que muy pronto "ningún residente dirá estoy enfermo", yo confió en esa promesa Ana, y mientras, Dios no nos deja, siempre nos bendice, en tu caso veo la bendición de Dios en los maravillosos padres que tienes que siempre te han cuidado, apoyado y querido mucho.

    Gracia por compartir tu historia,

    Fresia.

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    1. Gracias, Fresia, por tus palabras y desde aquí te mando un fuerte abrazo para ti y para toda tu familia.

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    2. Que historia tan impactante, me da ánimos para seguir luchando por mi trasplante. Gracias Ana por compartirla.

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    3. Me alegro de que te de ánimos. Un abrazo

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  2. hola mi nombre es carlos dai y como tu yo tambien soy unenfermo renal hase 2años pase x un mal rato pues d un dia para otro ya no me pude poner d pie perdi la movilidad d mi cuerpo junto con unos tremendos dolores en todo mi ser ,yo no podia creer lo k los medicos desian k tenian k dealisarme d ya...fueron meses d estudios y el dia k x fin m ivan a dealisar x obra d quien sabe quien mis riñones volbieron a funsionar y hasta el momento no estoy dealisado hoy puedo desir k algun dia lo estare y ya no me asusta en pensar k ese dia llagara pues al leeer historias como las tu yas se k hay esperanzas d seguir vivo y estable y al igual k tu yo algun dia publicare mi historia por que en verdad se sufre dia a dia con esto pero hay mucho mas por que vivir t mando mis mejores deseos para ti y esos grandiosos padres k tienes y mi frase k te comparto es puro para delante hasia atras ni para tomar vuelo.....mi nombre es carlos dai y por aqui nos seguiremos leyendo....animo!! DAY TO DAY

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    1. Gracias Carlos, por dejar aquí tu testimonio y te mando todo mi ánimo y a seguir así de positivo.
      Un saludo

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  3. Hola Anita:

    Pues he quedado sorprendida al ver tantos contratiempos que has tenido a lo largo de tu Enfermedad y como sales triunfadora a pesar de que todo no es color rosa, leyéndote, aprendo de verdad a quererme más, a valorar mi cuerpo y a mantenerlo como debe ser.........me gustan mucho todas tus publicaciones.......tus consejos diarios........tu paz y alegría interior........seguiré activa y muy atenta con todo lo relacionado a tus escritos que Dios Nuestro Señor siga Bendiciéndote a cada paso que des

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    1. Hola Yeimy. Me alegro de que mi historia te ayude a valorarte y quererte y estoy encantada de que te gusten mis artículos y consejos. Si no me sigues a través de facebook puedes hacerlo ya que también en esa página doy consejos diarios y hay mucha interactuación.
      Yo siempre digo que la vida es una sola y hay que aprovecharla, disfrutar los días buenos y dejar pasar con paciencia y entereza los malos.
      Un abrazo

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  4. oh...k historia mas parecida a la mia...:O

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    1. Hola Daniela. Gracias por comentar. Un saludo

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  5. Hola Ana..
    Mi nombre es Enrique Álvarez y tengo 47 años.
    Me ha conmovido y a la vez alegrado mucho tu historia de superación.
    Tienes una fuerza increible y una gran personalidad.
    Mi papa tiene 79 años y va a entrar proximamente en proceso de dialisis.
    despues de toda una vida de trabajo y esfuezos, y de ser una bellisisma persona ahora se enfrenta a esta situación contra la que me revelo y me preocupa.
    ha sido de unos pocos meses para aca, que he empezado a recopilar información sobre estas cuestiones y he descubierto tu Blog, que me ha ayudado a entender y a comprender mas acerca de ésta enfermedad traidora...
    la vida de mi padre está en el ocaso ya, pues como te digo tiene 79 años, pero yo no quisiera que me faltara nunca.
    Estamos todos superpreocupados con ésta situación que para nosotros es nueva ahora.
    En fin, agradezco mucho los testimonios que aportas y todo lo que haces para que los enfermos renales tengan una mejor calidad de vida.
    Muchas Gracias y mucha suerte en tu vida
    Un sincero abrazo..

    Enrique Álvarez
    Madrid
    alealopes@yahoo.es
    facebook...Enrique Álvarez

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    1. Hola Enrique, en primer lugar, gracias por tus palabras.
      Siento mucho que tu padre tenga que pasar por esta enfermedad y por la diálisis, aunque tenemos que pensar siempre en el lado positivo, ¡menos mal que existe la diálisis!.
      Si tu padre se cuida y hace todo lo que le dicen los médicos, todavía puede vivir bastantes años, a pesar de su avanzada edad.
      Cuídalo y quiérelo mucho...
      Un abrazo

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  6. Hola Ana,
    Me ha gustado leer tu historia, lo he hecho con calma y mucha atención.
    Eres un ejemplo para todas las personas con enfermedades crónicas, sean del tipo que sean, al fin y al cabo no somos tan diferentes y todo se resume en que debemos cuidarnos.
    Es una historia estremecedora, me alegra que a la tercera fuera la vencida!!!!
    Me encanta haber conocido este espacio, te seguiré desde aquí y como vivimos cerca, espero conocerte personalmente pronto.
    Un abrazo

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    1. Gracias por tus palabras, tocaya de cumpleaños (por cierto, no sé como te llamas).
      Como sabes yo también te sigo y estaré encantada de quedar un día para tomar un cafetito.
      Un abrazo

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  7. ANA: LE MANDO ESTAS LÍNEAS DESDE EL CENTRO DE LA REP. MEXICANA AGUASCALIENTES AGS. MI EDAD 67 Y 19 DE TRASPLANTADO MI HERMOSA ESPOSA MA. ASUNCION GUTIERREZ ME REGALO UN RIÑON Y HASTA LA FECHA GRACIAS A DIOS HA FUNCIONANDO DE MARAVILLA ., HE LEÍDO PARTE DE SU HISTORIA Y ES LA VERDAD IMPRESIONANTE ME GUSTARÍA SABER SI TIENE PUBLICADO LOS MEDICAMENTOS QUE HA TOMADO DESDE SU PRIMER TRASPLANTE HASTA LA FECHA YA QUE LOS INMUNOSUPRESORES SON DE CAPITAL IMPORTANCIA PARA NOSOTROS LOS TRASPLANTADOS Y SABER TAMBIÉN SI USTEDES HAN TENIDO COMO EN MUCHAS REGIONES DEL MUNDO EL CAMBIO DE MEDICAMENTOS ORIGINALES POR LOS QUE AVECES NO SON NI GENÉRICOS Y MENOS INTERCAMBIABLES . SERÍA UN HONOR CONTAR CON SUS COMENTARIOS HASTA PRONTO JORGE DAVID ROSAS FRIAS

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    1. Hola Jorge.
      La verdad es que desde que me trasplantaron por primera vez he pasado por casi todos los inmunosupresores : immurel, ciclosporina, cell-cept, prograf... y actualmente estoy tomando Advagraf (una sola toma al día).
      Aquí en España no se recetan medicamentos inmunosupresores genéricos. Sólo se recetan los originales y si hay que realizar algún cambio solo lo hacen los nefrólogos.
      Un saludo y gracias por tu comentario.

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  8. Me dio mucha alegría descubrir tu blog. Yo también vivo con insuficiencia renal, tengo 3 años haciéndome diálisis con la cicladora. Tu testimonio me anima mucho, me gustaría dentro de poco realizar un blog. A mí también me gustan las mascotas, tengo 5 perritos, ellos son parte de recuperación y de mi buen ánimo. Te felicito por tu proyecto de compartir tus experiencias. Saludos y un abrazo desde Saltillo, Coahuila, México.

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    1. Hola Cristina. Muchas gracias por dejar tu comentario.Las mascotas nos ayudan mucho, nos aportan vitalidad y nos obligan a realizar ejercicio y a estar pendiente de ellas.
      Mucho ánimo y siempre pensando en positivo.
      Un abrazo

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  9. Como me recuerda a mi vida, a mi tambien me dan miedo los pinchazos y llevo toda la vida enferma ya que naci con agenesia renal (sin riñones).fui la pionera en dialisis peritoneal y luego estube en hemodialisis, con 10 años mi primer trasplante con problemas y me duro 4 años. Con una medicacion para el rechazo me quede sorda y uso audifonos desde los 12 años. Volvi a dialisis y con 17 otro trasplante actuamente funcionando. Soy positiva aunque tambien tengo muchos bajones. Y si lo que importa es que estas viva.

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    1. Gracias, YNc por tu testimonio, que también está lleno de baches como la de muchos enfermos renales. Te mando un fuerte abrazo

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  10. Hola soy Rosana mi marido esta apuntó de entrar en diálisis en un principio iba hacerse peritoneal pero sicologicamente el dice que para el ve mejor la otra técnica porq no ve el tubo en su cuerpo el esta un poco bajo de moral le hemos ofrecido de hacernos las pruebas para donarle un riñón pero el no quiere quiere esperar si aparece un donante mientras que se encuentre bien con la diálisis a mi me da mucho miedo porq dicen que da muchos problemas de corazón ¿y no se cuántos años se puede vivir con diálisis? el tiene 39 años y ahora esta en un 11% y lo único que nota es que no duerme bien pero ya tiene que ponerse para hacer diálisis porq la sangre cada vez esta mas sucia espero con la ayuda de nuestro señor Jesucristo que todo salga bien UN SALUDO Y ERES UNA LUCHADORA.una pregunta el grupo sanguíneo ab+¿es MAS fácil encontrar receptor? ¿Y cuántos años se puede vivir con diálisis?

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    1. Hola Rosana. El tiempo de vida de una persona con insuficiencia renal..no se sabe... ni el de las personas sanas. Lo que sí es seguro es que una persona con una enfermedad crónica que se informa, que se cuida, que hace ejercicio, que cuida su alimentación y es moderadamente positiva, tiene una mejor calidad de vida, por lo que sus probabilidades se ven aumentadas al no coger tantas infecciones ni tener otras complicaciones. Conozco a un chico que estuvo casi 30 años antes de ser trasplantado.
      Lo del grupo sanguíneo es una ventaja, pero no solo se basa en eso un trasplante, hay muchas otras pruebas de compatibilidad antes de valorar si un riñón es el adecuado para la persona.
      Saludos

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  11. Hola gracias por contestarme cuanto tiempo se puede estar en diálisis muchos años es chico del que me hablas estuvo 30 años en diálisis o con insuficiencia renal ni marido lleva 30 años tratándose de insuficiencia renal con 8 años pasó una meningitis y le causó este fallo renal tú conoces de casos que tengan una larga vida en diálisis? Muchas gracias por ayudarnos un saludo

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    1. Como te he dicho conozco un chico que estuvo 30 años en diálisis antes de ser trasplantado. Con eso te lo digo todo. Cuidándose, haciendo todo lo que te dice el médico, llevando la alimentación y el tratamiento exactamente como te indican los nefrólogos y realizando algo de ejercicio, la calidad de vida en diálisis mejora notablemente.
      Saludos

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  12. hola Ana, no sabes que gusto me dio encontrarme, es como llegar a un oasis, tengo casi un año de que informaron que había salido de un análisis con creatinina alta y que había empezado a sufrir insuficiencia renal, (soy diabético é hipertenso y 62 años)al principio no sentí ningún efecto colateral, baje casi 20 kg gracias a la dieta, hago ejercicio moderado pero hace unos mese me empezaron a dar comezones y actualmente se han vuelto un martirio, principalmente en la cabeza, los médicos me dicen que estoy en fase 3 y que no soy candidato a diálisis aún, que puedo usar para disminuir esta comezón por que me a sacado totalmente de balance é incluso casi no duermo, te agradezco de antemano tus consejos y admiro mucho tu manera de ver la vida. JUAN, DESDE LA CIUDAD DE MÉXICO

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    1. Hola Juan. El cuidarte es algo muy importante para retrasar el deterioro renal. Lo haces muy bien: mantener un peso equilibrado, llevar la dieta que ordena el nefrólogo, ejercicio y una visión positiva de la enfermedad, ayuda mucho.
      La comezón que tienes en el cuero cabelludo se podía intentar minimizar con champús anti picores o mentolados, o algunas lociones especiales para picores en el cuero cabelludo. Para el resto del cuerpo, lociones muy hidratantes y nutritivas, además de aplicar hielo (con un trapito) cuando el picor es muy intenso (esto te calma durante un rato).
      Saludos y ánimos

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