domingo, 26 de mayo de 2013

Diario de un trasplante: Consultas externas y medicación post trasplante


Eva regresando de
consultas externas
La vida después de un trasplante cambia en muchos aspectos, especialmente si sale todo bien, pero lo hace igualmente cuando hay algún problema o complicación.
Los médicos se convierten de repente en parte de la familia y las visitas a las consultas externas, parte de la rutina semanal, especialmente durante los primeros meses posteriores y dependiendo de la evolución del trasplante y el paciente.

Yo, de momento, tengo que ir dos veces a la semana a las consultas externas y a veces algún que otro día para análisis si los médicos lo consideran necesario.
Tengo que decir que soy de las personas que opina que más vale prevenir que curar, así que no me niego si me llaman para que me acerque a repetir una analítica o si necesitan una prueba extra. Eso significa primero que ellos están pendientes de mí y segundo que se pueden ir atajando cualquier tipo de problemas o despejar dudas y para esas cosas, cuanto antes mejor.

La consulta externa aunque parezca mentira para post trasplantados está bastante concurrida y casi siempre toca esperar un rato, algunas veces unas horas, pero no importa. A mí me encanta el ambiente que se respira allí, la esperanza, la alegría, y también el ver a otros pacientes que poco a poco comienzan a ser caras familiares.

Aquí, en mi hospital, todos tomamos la medicación anti rechazo a las 10 de la mañana y las 10 de la noche.
El día de consulta la toma de la mañana debemos llevarla con nosotros pero esperar a que nos hagan las analíticas para tomárnosla. Así, pueden medir en sangre las cantidades que tenemos de la toma de la noche anterior, y si el cuerpo hace picos de medicamento anti rechazo, que pueden ser también, si se toma en exceso de lo que se necesita, nocivos para el injerto.
Esto de la medicación anti rechazo es encontrar el equilibrio perfecto. Yo salí del hospital tomando 9 mg por la mañana y 8mg por la noche de una de ellas, ya que tomo dos diferentes, y la semana pasada me bajaron 1 mg la toma de la mañana porque estaba haciendo picos altos.

En la primera consulta tras el alta hospitalaria, al menos aquí en Inglaterra, tienes que pasar a la oficina de Farmacia, donde la encargada repasará contigo todas las medicinas que tomas. También se asegurará de que tienes la caja porta pastillas que deberían darte cuando te dan el alta y arreglará para que te apunten en la lista de entrega a domicilio de los anti rechazo, ya que aquí los cubre el gobierno. Ni el hospital ni la farmacia  dispensan estos medicamentos, sino que los mandan a casa en una furgoneta que sólo te los entrega a ti o a otra persona que nomines y que habrá de responder unas preguntas al conductor para asegurarse que se entregan a la persona correcta.

La farmacéutica también ajustará el listado impreso y el pasaporte de medicación que se debe llevar siempre encima, como un documento oficial y es tipo librito, como podéis ver en la foto, y que hay que mostrar siempre a dentistas, otros médicos como el de cabecera o cualquier otra persona que nos vea que no sea de nuestro equipo nefrólogo.
Las medicinas y el librito de pasaporte de medicinas que
se utiliza en Inglaterra
Cuando llegas a la consulta externa te presentas y al poco te llama la enfermera que recibe la muestra de orina que siempre debemos llevar, te pesa y te toma la tensión y te da el numerito para los análisis. Luego sales y esperas, te llaman y te hacen la extracción de sangre y después vuelves a salir para que por fin puedas ver al nefrólogo.
Cuando el médico te ha visto y te comenta los últimos resultados, casi siempre los resultados de los análisis de la consulta anterior y toma nota de la medicación, responde tus dudas y consultas y demás, entonces te puedes marchar. A no ser que aún tengas algún vendaje que deba ser tratado por enfermería, limpiado o revisado. Entonces sales y esperas a que te atienda la enfermera, pides la cita para la próxima consulta y a la próxima… volver a empezar.

Al final no es tan complicado y te terminas aprendiendo la rutina. La verdad es que tengo que decir que la primera consulta entre unas cosas y otras tardé cuatro horas en salir del hospital, pero la de la semana pasada, en una hora estaba toda completamente superada.

En cuanto a las medicaciones, y teniendo en cuenta que yo he tenido alguna que otra complicación y tenía la tensión alta antes de mi operación y el colesterol, tomo bastantes, pero menos de lo que yo me imaginaba.
Básicamente se toma la medicina anti rechazo, que es la más importante. También durante seis semanas después del trasplante se toma un tipo de jarabe que sirve para proteger la boca de llagas.
Hay un antibiótico que se toma solamente durante el tiempo que se tiene el catéter para evitar infecciones y otro que se toma durante los seis primeros meses posteriores al trasplante para prevenir infecciones de pecho y pulmonías o neumonías. Supongo que en cada país se llaman de una manera, pero al menos sé que el motivo de tomarlos es ese y no otro. Además te mandan un anti viral para prevenir cualquier tipo de infecciones y que se toma durante los tres meses posteriores al trasplante. 
En mi caso tengo también una dosis baja de esteroides y corticoides, los primeros para evitar el rechazo ya que actúa como inmunosupresor extra por mis propias complicaciones al haber creado anticuerpos y el segundo una pastilla a la noche para ayudar a que no orine tanto como venía orinando… casi 6 litros al día, lo que me obligaba a beber como una loca. Y me permite poder dormir algo mejor ya que no me levanto tanto al cuarto de baño.
El omeprazol lo tomo dos veces al día para proteger mi estómago, ya que sufro de gastritis. La Simvastatina por la noche para el colesterol y la vitamina D a media mañana. Para terminar un par de veces al día tomo medicación para la tensión arterial y el único calmante que tengo permitido es el paracetamol de 1 gramo cuando tenga dolor, pero éste apenas lo tomo en contadas ocasiones.
Ya sabemos todos que el mayor enemigo de nuestros riñones son los antiinflamatorios, entre ellos el ibuprofeno, así que ese ni lo huelo.
Tengo dos extras, las inyecciones de Epo los lunes, miércoles y viernes que me pincha mi marido en el brazo para que la hemoglobina se mantenga alta y las inyecciones de heparina que se pinchan en la tripa y sirven para diluir la sangre y que el injerto esté bien regadito. Estas últimas no me gustan mucho y por lo que he escuchado todos los trasplantados se marchan a casa del hospital con ellas recetadas al menos durante quince días post trasplante.
Obviamente cada paciente es diferente y es posible que las medicinas que yo tomo no las manden en todos los países, pero al menos aquí son pautas comunes para todos los trasplantados. Y si se piensa con cuidado, tiene sentido, pues las defensas están tan bajitas que los antibióticos y antivirales son necesarios.
Me han contado que cuando la creatinina baja y las cosas mejoran las medicaciones se van rebajando y ajustando… yo espero que poco a poco ese sea mi caso. De momento no me quejo… me sigo considerando afortunada… he visto la diálisis todos los días mientras estaba ingresada y sinceramente… me quedo con las pastillas y las inyecciones.
Y desde aquí aprovecho para dejar reflejado mi admiración y respeto por todos aquellos que se dializan, como mi tía, y miles de personas por todo el mundo. He tenido el privilegio de escuchar algunas de sus historias y de ver lo fuertes y valientes que son. ¡Chapó!
Eva Palomeque
Ana Hidalgo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario o tu testimonio. Esto da vida y anima mi blog. Os ruego que os identifiquéis con vuestro nombre o con vuestro nick, porque me gusta saber con quien estoy hablando.
NO PUBLICARÉ COMENTARIOS ANÓNIMOS.
Un abrazo

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

copyrigth info