miércoles, 27 de febrero de 2013

La creatinina




Cuando vamos al nefrólogo lo primero que solemos preguntar es "¿Como tengo la creatinina?". La mayoría de nosotros conocemos los valores que son normales y los que no lo son. Pero...¿Sabemos qué es la creatinina?

La creatinina es un producto de desecho producido en los músculos a partir de la degradación de un compuesto conocido como creatina.

La creatina es un compuesto producido principalmente en el hígado, el páncreas y los riñones, y transportada después hacia los músculos, donde se utiliza como fuente de energía para la actividad muscular.

Aproximadamente el 2% de la creatina del cuerpo se convierte en creatinina cada día. Esta creatinina es transportada por medio de la sangre, desde los músculos hacia el riñón donde es filtrada y eliminada en la orina. La cantidad que se produce depende del tamaño de la persona y de su masa muscular. Por eso, las concentraciones de creatinina son ligeramente superiores en hombres que en mujeres y niños.

La creatinina es una prueba que indica con bastante fiabilidad el estado de la función renal. Cuando a una persona no le funcionan bien los riñones, éstos son incapaces de eliminar bien la creatinina, y por lo tanto se acumula en la sangre.

Los valores normales de creatinina:
Hombres adultos entre 0,7 y 1,3 mg/dl.
Mujeres adultas entre 0,5 y 1,2 mg/dl.



Fuentes donde he consultado:
http://www.labtestsonline.es/tests/Creatinine.html?tab=3
http://www.onmeda.es/clinica/valores_analitica/sangre/valores_rinones-creatinina-4446-3.html
http://html.rincondelvago.com/creatinina.html



Ana Hidalgo

domingo, 24 de febrero de 2013

Lubina en salsa verde


Ingredientes para 4 personas:
  • 1 lubina de 1 kg y 1/4
  • 1 cucharada de harina
  • 3 dientes de ajos
  • 300 g de guisantes congelados
  • 1/2 litro de agua o caldo de pescado casero
  • perejil
  • aceite
  • pimienta blanca
  • 3 huevos
Preparación:
La lubina se limpia y se corta a rodajas. Los dientes de ajos se pelan, se cortan a láminas y se ponen a remojo durante 4 horas (se cambia un par de veces el agua). 
Los guisantes se cuecen en agua fría  durante 5 minutos. Se refrescan ( para parar la cocción y que no pierdan color y se reservan). 
Los huevos se ponen a cocer.


Elaboración:
Acerca una cazuela al fuego, si es de barro mejor, y vierte el aceite. Cuando esté caliente se agregan los ajos y se dejan dorar. Se retiran y se reservan. En ese mismo aceite se pone una cucharada de harina y cuando está ligeramente tostada añadiremos el agua o el caldo casero que previamente habremos hecho con unas espinas de pescado, una ramita de perejil y un hojita de laurel. Seguidamente añadiremos la lubina.
Aparte, en un mortero, se machacan los ajos fritos con una ramita de perejil y un poquito de pimienta blanca y se incorpora al guiso dejandolo cocer suavemente durante unos 15 minutos sacudiendo de vez en cuando la cazuela para que la salsa vaya ligando. Unos diez minutos antes de terminar la cocción se añaden los guisantes. 
Sirve el pescado adornado con huevos duros cortados en rodajas.

NOTAS- Este plato se puede elaborar con cualquier otro pescado, como merluza, rape, cazón etc...
Hemos cocido los guisantes previamente para eliminar más cantidad de potasio. 
Si no se añade sal al plato, lo mejor es realizarlo con caldo de pescado, pues así aportamos mucho más sabor. 
Las personas en diálisis no deben olvidar su medicación para el fósforo. 
Plato ideal para las personas trasplantadas, ya que aporta poca cantidad de grasa. Cabe destacar que la grasa que nos aporta el pescado es beneficiosa desde el punto de vista cardiovascular.


Ana Hidalgo

jueves, 21 de febrero de 2013

Subir escaleras, ejercicio barato y muy sano




No hay excusa; el subir escaleras es una manera de realizar ejercicio físico moviendo varios grupos musculares y casi sin apenas darte cuenta.

Tras varias semanas realizando este ejercicio es muy problable que tardes menos en subir y te cueste también menos subir el mismo tramo de escaleras.

Es uno de los ejercicios más baratos que existen porque, a diferencia de otros, no necesitas ningún complemento especial para realizarlo; únicamente tu propio cuerpo y las escaleras. Entre 7 y 10 minutos diarios son suficientes para notar los beneficios, como el fortalecer los músculos, incluido el cardíaco, y hacerlos más fuertes y resistentes. Otros beneficios son que se queman muchas calorías  y aumentan la capacidad pulmonar. Por cada minuto que realices este ejercicio, a una intensidad moderada, quemarás entre 5 y 10 calorías.

Es importante empezar poco a poco y aumentar progresivamente el uso de las escaleras. Mientras subes las escaleras procura mantener la espalda derecha. Si la postura del cuerpo no es la adecuada se puede sufrir de dolores en las rodillas, caderas o en la parte baja de la espalda, sobre todo cuando el cuerpo se encuentra inclinado demasiado hacia adelante.

Si tienes problemas de rodillas, tobillos o pies es mejor consultar con el médico.

Cuando ya puedas subir con facilidad, puedes ir aumentando la velocidad, siempre sin llegar a agotarte y sin que suponga un esfuerzo excesivo. Ya verás como al cabo de un tiempo te notarás más ligero/a y con mejor figura, además de encontrarte mucho mejor.


Ana Hidalgo


lunes, 18 de febrero de 2013

Los sofocos de la menopausia


"Es un día de invierno, está lloviendo y hace un frío que congela las ideas. Tú estás esperando el autobús abrigada hasta las orejas (abrigo, botas, bufanda, gorro).
Después de un buen rato llega el autobús y subes. Los cristales están empañados y no hay ni un sólo asiento libre. Vas de pie, con el bolso en una mano y el paraguas colgando del otro brazo que utilizas para agarrarte.
De pronto, notas como unas palpitaciones y te dices : -¡Oh no!- -¡Ahora no!-.
Sientes que te va subiendo como un fuego abrasador por la espalda y la cara y que te comienza a empapar. Notas como las gotitas de sudor van recorriendo tu espalda y tu pelo.
Estás empapada, no puedes moverte y no puedes quitarte el abrigo, como mucho consigues quitarte el gorro y la bufanda, a riesgo de caer encima de algún pasajero.
Sacas el abanico del bolso (que por cierto, ya es el octavo o noveno que pierdes) y te sientes ridícula, tan abrigada y abanicándote.
De repente, tan rápido como ha llegado el sofocón desaparece, dejándote con la incómoda sensación de un sudor frío".


¿Cuántas mujeres al leer esto están asintiendo con la cabeza y se sienten identificadas ?

Los sofocos son la cruz de la menopausia. Un calor súbito, como una ola de calor que se adueña del tronco, cuello y cara y, con frecuencia, vienen acompañados de enrojecimiento de la piel. Son muy molestos y, a veces, bastante desconcertantes, llegando a alterar el ritmo de las tareas cotidianas, disminuyendo la concentración de lo que estés haciendo en ese momento y crean irritabilidad.

Una gran mayoría de mujeres perimenopáusicas y menopáusicas lo padecen, variando en intensidad y tiempo. El resto de mujeres que no tienen estos sofocos, que son las menos, no quiere decir que no los tengan, sino que es probable que sean tan suaves que no los tengan en cuenta o apenas lo aprecien.

Los sofocos pueden ocurrir de vez en cuando o se pueden tener varios sofocos al día. Depende del día y de la persona.
De todos modos, si eres de las que no toman tratamiento hormonal para paliar los síntomas, lo mejor que se puede hacer es tomarlo con calma y tener algunos trucos para hacerlo más llevadero:

  • Usa ropa de algodón y evita los cuellos altos.
  • Vístete como una cebolla, por capas, para liberarte de prendas si te hace falta.
  • Ten siempre a mano un abanico.
  • Evita el alcohol y comidas demasiado abundantes, picantes o muy calientes.
  • Bebe un vaso de agua fresca cuando sientas que llega el sofoco.
  • Respira profundamente en el transcurso del sofoco.
  • Evita los espacios cerrados sin ventilación y donde haga calor, y si no hay más remedio, intenta no angustiarte demasiado cuando tengas un sofoco, piensa que pasará y que es una fase natural de la mujer.
  • En caso de que estando en un espacio cerrado puedas salir, no dudes en salir al exterior para ayudar a controlar ese sofoco. 
  • Procura mantener la casa y, sobre todo, el dormitorio con una temperatura no demasiado caliente y evitar los cambios bruscos de temperatura.

Ana Hidalgo

viernes, 15 de febrero de 2013

Entrevista a Ramón Ortega, trasplantado renal y deportista




Cuando hace unos meses conocí a Ramón en el "Encuentro sobre Donación de Órganos" entre blogueros y el Director de la O.N.T, el doctor  Rafael Matesanz, le propuse realizarle una entrevista a la que él accedió gustosamente. Le expliqué que sería de mucha ayuda y un buen argumento para incitar a las personas con una enfermedad crónica a realizar deporte.

Esta es la entrevista:

Pregunta- Explícanos como comenzó tu enfermedad. ¿Cómo te la diagnosticaron?
Respuesta- Un día de pequeño oriné sangre, debía tener cinco o seis años y a partir de ese momento tenía que ir a revisiones una vez al año. Con el tiempo me acostumbré a esas revisiones y me parecía lo más normal del mundo, nunca llegué a darle importancia suficiente a la enfermedad hasta casi un año antes del fallo renal. Nunca volví a orinar sangre hasta la noche que tuve el fallo renal con 23 años.
Mi insuficiencia renal es debida a una enfermedad congénita, Síndrome de Alpont; está considerada una enfermedad rara que puede afectar al riñón, la vista y el oído, en mi caso al riñón.

P- ¿Cuales fueron tus sentimientos cuando conociste que tenías una enfermedad crónica?
R- Con el fallo renal el mundo se me vino encima, sentí miedo, no sabía que iba a ser de mi vida, si iba a poder trabajar, hacer deporte, tener novia. Creía que iba a ser dependiente toda mi vida, esta idea me obsesionaba.

El Doctor que me trató, por aquel entonces el Dr. Rafael Díaz Tejeiro del Hospital Virgen de la Salud de Toledo me puso en contacto con ALCER Toledo, allí conocí a Leticia, Rosi y MªJesus, les pregunté de todo, si iba a poder trabajar, pedí ver una sesión de hemodiálisis antes de que me hiciesen la fístula, conocí a pacientes que unos meses después fueron mis compañeros, empecé a aprender todo sobre mi enfermedad, pensé que si aprendía todo lo posible iba a poder controlar mejor todos lo parámetros de la enfermedad, ser más independiente y poder tomar decisiones, como así fue.

P- ¿Cuánto tiempo estuviste en diálisis?
R- Estuve cuatro años en diálisis.

P- ¿Qué es para ti el deporte? 
R- Para mi entrenar es vencer la lucha interna conmigo mismo, marcarme un objetivo y llegar a él cada día. Después de eso afronto el día y mi vida personal con más fuerza, más vitalidad y optimismo.
En la época de diálisis significaba libertad, una zona de escape en la que me sentía sano otra vez.

P- ¿Qué deportes practicas?
R- Ahora mismo estoy preparando en exclusividad natación y toda actividad deportiva o entrenamiento está enfocado a eso. Aunque siento un amor especial por el ciclismo y siempre que puedo me gusta hacer trekkimg por la montaña.
Pero he practicado muchos deportes, desde los típicos, fútbol y fútbol sala, hasta atletismo, piragüismo, escalada, arte marciales, bádminton…seguro que alguno más..

P- ¿Tu enfermedad es un freno para la realización de ejercicios?¿Has hecho ejercicio en todas las etapas de tu enfermedad?
R- No es un freno para nada, es más, es muy recomendable, desde mi punto de vista tan importante como tomarse la medicación. Por lo que puedes deducir que sí, he hecho ejercicio en todas las etapas de mi enfermedad. Recomiendo a todo el mundo, y a las personas que están en hemodiálisis con más motivo, que empiecen a incluir en sus vidas una rutina de ejercicio, sobre todo ejercicio cardiovascular.

Se que muchos enfermos pueden pensar que están muy cansados, que los duele aquí o allí y es cierto, en IRC se suele tener la hemoglobina por los suelos, a parte de unos cuantos problemas más, y esto es un problema importante, pero hay que sobreponerse a todo esto y empezar poco a poco y lo antes posible para evitar la atrofia muscular, las enfermedades vasculares y cardiacas de las que somos propensos todos los enfermos renales. 
Además, ¿hay algo más duro que padecer una enfermedad crónica? No lo hay. Y los valores que uno aprende viviendo con una enfermedad crónica son muy parecidos a los que nos enseña el deporte; esfuerzo, constancia, superación. Combinarlos es desde mi punto de vista la mejor receta para salir adelante y sentirnos mejor cada día, más fuertes, con mejor autoestima.

P– Describe un día en tu rutina diaria. 
R- Un día normal me levanto sobre las 9:00, me tomo la inmunosupresión y desayuno fuerte, en cuanto lo tengo todo preparado me voy al gym a entrenar lo que toque. Suelo estar allí sobre las 10:30–11:00, estoy hasta la 13:00 en punto; a esa hora tengo que dejarlo y darme una ducha reparadora para llegar al trabajo a las 15:00 y que me de tiempo a comer. Estoy en el trabajo hasta las 22:00; después, a veces, una cerveza (sin alcohol) con algún compañero y para casa, me suelo acostar tarde, casi siempre me da la una... debería dormir un poco más. Los días que libro puedo llegar a entrenar hasta cuatro o cinco horas y un día a la semana descanso.

P- ¿Qué logros y medallas has conseguido con la práctica del deporte?
R- Lo más importante que he conseguido con la práctica del deporte es haber tenido la posibilidad de conocer a muchas personas increíbles de las que he aprendido, aprendo y a la vez me motivan para seguir compitiendo.  Pero no te voy a decir que las medallas no son importantes ya que ahora me preparo para luchar por el oro, es lo que tiene competir. He conseguido varias medallas en campeonatos de España y las más importantes son el bronce y la plata del último mundial.

P- ¿Cómo fue tu trasplante?¿Estuviste mucho tiempo sin practicar ejercicio?
R- Mi trasplante fue complicado, Ana. Mi Donante fue en asistolia (a corazón parado), el riñón estuvo demasiado tiempo sin sangre y tardó mucho en despertar, por llamarlo de alguna manera. Me dieron varias sesiones de hemo, me hicieron cuatro biopsias y cuando empezó a despertar contraje un virus estomacal que me dejó en 52 kg. Estuve dos semanas sin probar comida sólida, aunque me transfundieron en tres ocasiones para ayudar un poco. Tuve un principio de rechazo lo que hizo que me pusieran tratamiento de esteroides. En total, dos meses ingresado.
Empecé hacer ejercicio en el mismo hospital, sabía que una gran parte de mi recuperación pasaba por el ejercicio. 
Cuando me pude levantar comencé a andar por la planta y cuando pude hacerlo bien empecé a subir y bajar las escaleras del hospital, poco a poco y cada día un poquito más. Antes del alta ya podía bajar desde la décima planta del Hospital 12 de Octubre, donde está nefro, hasta el semisótano y volver a subir, varias veces al día.

P- ¿Cómo te encuentras en estos momentos?
R- Después de que en estos siete años tuviera que volver a estar ingresado, el octubre pasado, fue un poco traumático para mi y no acepté bien esas dos semanas ingresado, me volvieron viejos temores que me hicieron cometer algunos errores un mi vida personal, estuve un mes alejado de la piscina y el gim. Me ha costado recuperar la forma que tenía, mucho más de lo que pensé, pero en este preciso instante me encuentro muy bien, cada día que pasa me siento más fuerte y más en forma que nunca, preparado para el gran reto de este año. 

P- ¿Qué le puedes decir a todas las personas con IRC que en estos momentos piensan que ya no pueden hacer nada?
R- Lo primero Ana, decirles que les comprendo,  es muy duro padecer IRC, pero que no se pueden quedar compadeciéndose de si mismos en la máquina y luego en casa. Tienen cien motivos para quedarse en casa, pero tienen uno que vale por mil que es vivir, cuidarse al máximo posible, seguir trabajando el que tenga trabajo y el que no, que busque actividades por hacer, estar ocupado es vital. 
A todos, los que están en la máquina y los que tienen la fortuna de estar trasplantados, incluir una rutina de ejercicio físico en vuestro tratamiento, ejercicio adaptado, y notaréis una gran mejoría, lo digo como tratamiento porque es lo que debería ser con la misma importancia que tomarse la medicación y asistir a la sesiones de hemodiálisis. Yo lo hice, lo hago y funciona; si a mi me funciona os va funcionar a todos y esto si es algo que puedo garantizar.

Muchas gracias Ana por hacerme participe de tu rincón que es este maravilloso blog con el que nos aconsejas a todos de una forma tan especial.
Muchas gracias a ti, Ramón por esta magnífica entrevista.
Un abrazo y espero verte pronto.

Ana Hidalgo

miércoles, 13 de febrero de 2013

Esther explica como prepara su máquina de hemodiálisis (en fotografías)


Esther Castilla es una de las pocas personas que se realizan la hemodiálisis domiciliaria, y ha querido explicar por medio de fotografías en que consta el que llama "su trabajo". Cada foto tiene su explicación y para verlas mejor pinchar sobre ellas.
Gracias Esther, esto ayudará a muchas personas a comprender mejor qué es una máquina de hemodiálisis y como se prepara.


1-Cada 15 días se quitan estos filtros del agua 
y se sustituyen por otros nuevos.
2-Todo este material es el que se coloca.

3- Hay que realizar el test del agua para 
comprobar su dureza y el cloro.
4- Se enciende el equipo de osmósis...

5- y la máquina, claro !!


domingo, 10 de febrero de 2013

Situaciones que se pueden presentar en una fístula




Ya he comentado en otro artículo qué es una fístula arteriovenosa. Para el que no lo tenga todavía claro puede pinchar en este enlace donde lo explico de forma sencilla.

Hoy os voy a hablar de alguna situaciones que se les pueden presentar a las personas a las que se les ha realizado una fístula.

Hay veces que las fístulas se paran nada más salir del quirófano o bien con el paso del tiempo, siendo necesario realizar otra nueva. Otras veces, cuando se realiza un trasplante, al cabo de varios años y debido a no ser utilizadas, también pueden pararse.
Hay casos en los que es preciso anular o retocar la misma como en: infecciones repetidas o en flujos excesivos que pueden producir un exceso de edema en el brazo o pierna.

La situación más frecuente es el hematoma, producido por el desgarro de la aguja al pincharla y suele pasar al inicio de su utilización. También al principio de utilizar la fístula puede que se forme un hematoma al retirar las agujas. Suele pasar, que la comprensión que se ha de realizar sobre la punción al final de la diálisis no es la correcta. La solución para los hematomas suele ser la aplicación de pomadas específicas varias veces al día.

Otro situación que puede pasar son las infecciones. Se presentan con signos típicos: calor, dolor, edema. Un fístula infectada puede dar serios problemas. No se debe pinchar en una zona que se sospeche que esté infectada.

El síndrome del robo es una situación en la que la mano afectad se nota más fría, adormecida y con un leve o intenso dolor, producido por una disminución de riego sanguíneo en la zona, es decir, la fístula "roba" demasiada sangre del brazo. Es realmente molesto y doloroso sobre todo durante la sesión de hemodiálisis. Muchos pacientes se llevan un guante de lana para hacer que entre en calor

IMPORTANTE: Si notas que tu fístula no funciona, debes acudir inmediatamente al hospital. Para poner un ejemplo: si la causa de que se pare es una trombosis de la misma, ésta se puede salvar si acudes rápidamente. Más tarde las posibilidades son escasas.


Ana Hidalgo

miércoles, 6 de febrero de 2013

Tapones de cera


Hoy os voy a hablar de los tapones de cera (cerumen) que se pueden formar en los oídos.
A menudo se me forman tapones de cera debido a que uso audífonos y ello impide que la cera salga de forma natural.
Es sumamente molesto.
La cera se produce en el oído para proteger el conducto auditivo, conducto que va desde el tímpano hasta el exterior. Cuando la cera se acumula en gran cantidad, bloquea el conducto auditivo y produce pérdida de audición. En mi caso, más todavía, ya que tengo un 50 % menos de audición. Otros síntomas pueden ser los zumbidos, pitidos y los vértigos
Un tapón de cera es fácilmente reconocible a través del otoscopio

Una cosa que hay que tener en cuenta es que la cera cumple una función y que el hecho de que se acumule no es sinónimo de escasa limpieza. Hay personas que tienen más tendencia a que se les acumule la cera, en cambio a otras, esto nunca les sucede.

La cera es una sustancia bactericida, evita la entrada de gérmenes y, por lo tanto, protege el oído de las infecciones. Por supuesto nada de introducir cualquier objeto para retirar el cerumen. Lo ideal es lavar la zona externa de las orejas, el denominado pabellón auditivo, preferiblemente con un pequeño trapo en vez de bastoncillos.

Tratar de hacerlo con algún objeto como los bastoncillos, pasadores, clips etc. sólo hará que la cera (si existe) se introduzca más adentro. Además hay el peligro de que pueda perforarse la delgada membrana que recubre el tímpano, con la consecuencia de que se forme una posible infección de graves consecuencias. El conducto auditivo se limpia solo.

En caso de que se formen tapones, lo mejor es que acudas al médico o a la enfermera donde te recetarán algunas gotas o agua oxigenada para que reblandezca el cerumen. También te citarán para la extracción del tapón mediante lavado de oído.

La técnica es muy sencilla. Se carga una jeringa otológica con agua templada. El paciente se sienta con una toalla de papel en el cuello, para evitar en lo posible que se moje con el agua. Se sujeta el pabellón auricular con los dedos índice y pulgar, se introduce la cánula y se inyecta el agua con ligera presión. No es nada doloroso.


Ana Hidalgo

domingo, 3 de febrero de 2013

Reflexiones: "Y si..."



Con estas dos palabras,"y si...", reflejamos, a menudo, el pasado: "y si hubiera hecho tal cosa, y si hubiera sido de esta forma"... y a la vez, reflejamos nuestro temor a lo que pueda pasar en un futuro: "y si me falla el riñón" o " y si las cosas no salen como yo quiero".

A veces, en contadas ocasiones, me paro a pensar que hubiera sido de mi vida de haber sido una persona sana. ¿Hubiera sido diferente? ¿Sería como soy ahora?... ¿mejor?...¿peor?... La verdad es que me cuesta imaginarlo, porque toda mi vida la he pasado entre médicos, agujas, hospitales, pruebas dolorosas y la enfermedad.

Pero a pesar de todo, de todos mis sufrimientos, malas épocas y etapas en la vida que parece que todo se confabula para ponerse en tu contra...considero que tengo una vida bastante afortunada y estoy contenta de estar ahora escribiendo estas líneas para contároslo.
Es más, pocas veces me he arrepentido de alguna decisión que haya tomado. Más bien al contrario, creo que si alguna vez tenemos que lamentarnos de algo, mejor que sea de algo que hicimos mal o de algo en lo que nos hemos equivocamos, no de algo que ni siquiera hemos intentado.

Se que los enfermos renales hemos pasado, pasamos y pasaremos por etapas en nuestra enfermedad de todo tipo, desde estar estupendamente bien, hasta parecer que no podemos levantar la cabeza. Por eso, pienso que debo disfrutar y saborear la vida, hora a hora, minuto a minuto, porque nos puede cambiar de golpe y en un instante. Aunque también pienso que no sólo me puede pasar a mi, que tengo una enfermedad crónica, sino que le puede ocurrir a cualquiera, por muy sano que esté.

Intento no agobiarme con los problemas pequeños y solucionarlo a medida que van llegando. Trato de "no comerme el coco", con lo que pueda suceder el día de mañana, aunque me esfuerzo en tomar conciencia de que llegado el momento de algún problema mayor, pueda asimilarlo.

Es complicado, por no decir imposible no pensar en estas dos palabras "y si"...; y si pasa esto, y si pasa aquello... pero tenemos que esforzarnos por aprender a vivir el momento y dejar el "y si" aparcado en un rincón lejano de nuestra mente. De esta forma podremos disfrutar mejor de los buenos momentos y de la gente que nos rodea.

Si ves que los pensamientos de lo que pueda acontecer te agobian y te provocan ansiedad, es necesario que busques la ayuda de un profesional que te enseñe a relajarte y reducir esa ansiedad.


Ana Hidalgo


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