jueves, 29 de noviembre de 2012

PERSONAS Y VIDAS : Carlos, la adaptación a la enfermedad




Mi nombre es Carlos Iglesias, tengo 46 años, vivo en A Coruña y estoy transplantado desde el 04/05/2011.
Mi historia comienza 20 años atrás, más o menos cuando yo contaba 25 ó 26 años; un dolor muy fuerte en las muñecas me lleva a un traumatólogo el cual me detecta una artritis reumatoide.

La artritis es una enfermedad para la cual no existe un freno automático, tal y como pensaba un chaval de 26 años. El reumatólogo tiene que hacer revisiones constantes y muy frecuentes, recetar los fármacos que son de aplicación y en la combinación de dichos fármacos se va minimizar los síntomas, la cura total va a ser algo difícil.
En una de las revisiones me dicen que en la analítica tengo una pérdida de proteínas por la orina y que tengo que pedir cita para visitar al nefrólogo. Entre los nefrólogos y los reumatólogos dudan si mi enfermedad es artritis o lupus, debido a unas manchas en la piel.

Analíticas, revisiones... y me hacen una biopsia del riñón, donde descubren un síndrome nefrítico, que para resumirlo es un trastorno renal causado por un conjunto de enfermedades. El primer tratamiento son corticoides a base de prednisona, 1 mg por kilo de peso... pesaba 80 Kilos, pues nada 80 mg al día. Nadie me avisó de los efectos secundarios, en dos meses pasé de pesar 80 Kg. a 112 Kg. Es muy frustrante para un joven ver como tu cuerpo cambia sin conocer el motivo; en ese momento eché de menos un poco de atención por parte de los médicos.

Van pasando los años y más o menos creo que me estoy zafando de una situación que creo pasajera y la estoy dejando atrás, pero en una de las revisiones, la nefróloga me comenta que en la próxima revisión me la hará otro nefrólogo.
Este nefrólogo es buena persona, muy profesional, serio, muy serio, y me da una noticia que me hace dar de bruces con la enfermedad: mis riñones funcionan al 25% de lo que deberían y no sabe si durarán así un mes o un año. Lo normal es que en ese espacio de tiempo tenga que entrar en diálisis ya que a partir de un valor inferior al 10% mi vida correrá peligro. Tengo que elegir entre diálisis peritoneal o hemodiálisis

Ingreso en el hospital para la colocación del catéter en el peritoneo. Es una operación sencilla la cual solo requiere anestesia local. Todo sale a pedir de boca, pero pasan los días y el catéter no funciona, está retorcido y no va a trabajar, hay que retirarlo y volver a colocar otro nuevo. Esta segunda operación ya no fue tan sencilla pero bueno salimos de ella y comenzamos un curso de iniciación a la diálisis, manual y por cicladora.

Comenzamos con las sesiones en el hospital; cada sesión significa que entra en mi cuerpo litro y medio de líquido, la sensación de pesadez pesa como una losa, pero a todo se acostumbra el cuerpo. Empieza mi nueva vida, hago la diálisis mientras duermo y no me entero de nada, aunque me noto hinchado. Durante el día mi estado físico mejora, no tengo calambres y por la noche puedo dormir y descansar.

Intento adaptarme a la diálisis y sobre todo comunicar a los familiares que todo va bien, que tengo tiempo por el día para hacer cosas, intento dar una imagen de optimismo lo cual consigo y de la cual me contagio, parece mentira la fuerza de la positividad lo que consigue.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Para comenzar el día en forma y de buen humor




El despertar diario de muchas personas es el siguiente : apagar el despertador, levantarse con el tiempo justo o "con el pito en el culo" como dice mi madre, ducha rápida, un café y si se desayuna... poco y mal, dejar la casa manga por hombro y salir corriendo a los quehaceres de cada uno: trabajo, llevar los niños al cole, estudios, hacer las compras de casa, papeleos...
Esto, un día... y otro... y otro... no ayuda demasiado a comenzar el día de la mejor manera y nos crea estrés y un cansancio crónico.


La forma en la que te levantas te condiciona para todo el día, en como te enfrentas a tu trabajo, a los problemas, al cuidado de los hijos...

Para levantarse llenos de energia y con ganas de afrontar la jornada que se presenta es conveniente realizar unos "rituales" que os ayudarán mucho.
  • Para empezar, la noche anterior procura dejar la cocina bien recogida, los platos fregados (no, no va a aparecer un duendecillo por la noche y te va a dejar los platos más limpios que una patena), y deja todo lo que necesitarás al día siguiente para el desayuno: la cafetera preparada, la tostadora dispuesta, tazas y platos preparados..
  • Prepara la ropa que te vas a poner al día siguiente, prepara la de tus hijos y dispón todo lo necesario para el cole. Si tienes que acudir al médico, a realizar alguna gestión etc.. prepara todo lo necesario, como documentos, citación médica, análisis, carnet...
  • Algo que hago yo todas la noches es apuntar en una agenda (también vale una libreta) todas las tareas que tengo que realizar al día siguiente por orden de prioridades. 
  •  Si puedes hacerlo, intentar dejar la televisión, el ordenador, la tablet o la lectura etc.. cada noche un rato antes e irte un poquito antes a la cama. Y por la mañana, pon el despertador también con antelación (unos 15 minutos) y puedes aprovechar para estirarte y para realizar dos o tres respiraciones profundas que te llenen de energía
  • El desayuno es la comida más importante del día. Un desayuno completo hace que pases la mañana con todos los sentidos despiertos, lleno de vitalidad y energía  y que llegues sin ansia a la hora de la comida.
  • Si tienes el trabajo cerca, aprovecha para ir caminando, y si te desplazas en transporte público bajate una o dos paradas antes. De esta forma además aprovecharás para hacer ejercicio.
Toda nuestra jornada transcurrirá mucho mejor y con más alegría si tomamos un poquito de tiempo y dejamos todo preparado para el día siguiente.

 Ana Hidalgo 


viernes, 23 de noviembre de 2012

Campaña contra la venta de medicamentos ilegales en internet

Cada vez hay más personas que utilizan internet para comprar medicamentos poniendo en serio riesgo su vida.
Estos medicamentos no suelen llevar la composición auténtica del medicamento y no contienen suficiente cantidad de principio activo que se necesita para que sean efectivos.
Además estos medicamentos pueden contener sustancias nocivas y haber sido frabricados sin ningún tipo de control sanitario y con medidas antihigiénicas.
Hay que tener muchísimo cuidado con esto y no poner en peligro nuestras vidas.

Mirad este vídeo:

Campaña contra la venta de medicamentos ilegales en internet. Un medicamento vendido a través de webs ilegales adolece de las garantías legales y pone en riesgo la salud de los consumidores

    

Ana Hidalgo

domingo, 18 de noviembre de 2012

La diálisis (descripción sencilla y clara)




               Aquí:         El Vídeo

Transcripción del vídeo:

El médico puede recomendar la diálisis, un procedimiento que elimina los productos de desecho de la sangre en caso de que sus riñones no estén funcionando de forma correcta.

Los riñones sanos filtran los desechos, el exceso de líquido y los electrolitos, como el sodio y el potasio, de la sangre. Estos productos de desecho salen del cuerpo a través de la uretra en forma de orina.

Cuando usted padece de enfermedad renal los riñones  dejan de funcionar gradualmente lo que ocasiona una acumulación de desechos nocivos y exceso de líquido en su cuerpo, aumentan la presión arterial y problemas en los huesos o en la sangre.
La diálisis también puede llevarse a cabo para tratar la insuficiencia renal aguda, la cual ocurre cuando los riñones dejan de funcionar repentinamente o bien para eliminar drogas o sustancias tóxicas de su cuerpo


En un tipo de diálisis llamada hemodiálisis, el médico utilizará una máquina llamada dializador para limpiar la sangre fuera de su cuerpo
Algunas semanas o meses antes de comenzar la hemodiálisis, el médico preparará un sitio de acceso vascular en su cuerpo; su médico creará ya sea un injerto arteriovenoso o una fístula arteriovenosa para acceder a su torrente sanguíneo.


Para empezar el área se adormecerá con anestesia local. Para colocar un injerto arteriovenoso, el cirujano hará una pequeña incisión en su antebrazo introducirá un tubo plástico blando, llamado injerto para conectar una arteria a una vena.
Para crear una fístula arteriovenosa el cirujano hará una pequeña incisión en su piel y conectará una arteria con una vena para hacer un vaso sanguíneo más grande llamada fístula.

Una vez que su sitio de acceso vascular haya sanado su médico pueda empezar la hemodiálisis. Para comenzar, su enfermera de diálisis insertará dos agujas en su fístula AV o injerto. Una vez que el circuito esté establecido su sangre fluirá lentamente fuera de su cuerpo y a través del dializador.
Dentro del dializador, su sangre encontrará fibras para el filtrado y una solución de limpieza absorbente llamado, líquido de diálisis. Las fibras eliminarán los desechos y el exceso de líquido, así como los electrolitos de la sangre.

La sangre limpia saldrá del dializador e ingresará a su cuerpo a través del tubo por medio de la segunda aguja de su sitio de acceso. Cuando finalice su sesión de hemodiálisis, se removerán las agujas y los tubos y podrá ir a casa.

En otro tipo de diálisis, llamada  peritoneo, las membranas que recubren su abdomen se utilizan para limpiar la sangre, sin sacarla de su cuerpo.
Antes de comenzar la diálisis peritoneal, se le realizará una operación para implantar un tubo flexible llamado catéter.
El cirujano insertará el catéter cerca del ombligo creando un puerto que permitirá el ingreso y la salida del líquido dializante en su abdomen.
Cada sesión de diálisis peritoneal se llama intercambio.


En primer lugar usted utilizará su catéter para llenar su abdomen con líquido dializante por un periodo de tiempo determinado por su médico. A través de la membrana peritoneal, los productos de desecho y el exceso de líquido se extraen continuamente de la sangre hacia el líquido dializante. El líquido dializante cargado con materiales de desecho se extrae de su abdomen para ser depositado en una bolsa de recolección desechable durante su intercambio.


Ana Hidalgo

viernes, 16 de noviembre de 2012

Un pequeño consejo si tienes un "bajón"



Hoy quiero dar un pequeño consejo a aquellas personas que me escriben lamentándose de que su vida es un sufrimiento, que nadie sabe por lo que están pasando, que esta vida es un tormento ...

Es cierto que tener una enfermedad crónica no es para dar saltos de alegría, pero tampoco tenemos que rendirnos, quejarnos ni hacerla más difícil, ya que no sólo nos complicaremos la vida nosotros mismos sino que haremos sufrir a nuestra familia y a los que nos rodean.

Ya sé que me escribís para desahogaros... lo comprendo y por supuesto que lo entiendo. Pero, después, una vez hecho esto, debéis coger la riendas de vuestra vida y darles un giro; comenzad por cambiar poco a poco vuestros pensamientos. 

En vez de decir que la vida es un sufrimiento, intentad pensar en algún pequeño detalle que os haya gustado en ese día o que os haya hecho sonreír. Poco a poco, iréis adoptando el hábito de pensar en positivo, intentando rebuscar cada día las cosas buenas, aunque sean pequeñas, que os puedan hacer felices.

Lo de que nadie sabe por lo que estáis pasando... tampoco; de hecho todos los enfermos tenemos temporadas muy malas y comprendemos muy bien esos sentimientos. Pero en vez de quedarnos estancados en ellos, intentamos hablar con otros enfermos y ayudarnos mutuamente de forma positiva y transmitiendo optimismo.

Una persona me comentó que la vida para él era un tormento.
Yo creo que todo depende de cómo lo veas en tu mente y de cómo manejes tu enfermedad. Si la enfermedad la sientes como una parte de ti y la asumes  e intentas cuidarte para mejorar tu calidad de vida, la vida no solo no será un tormento sino que puedes llegar a ser feliz. De modo contrario puede ser necesaria la ayuda de un profesional médico para evitar que esa persona caiga en una profunda depresión.
Si quieres saber un poco más del tema puedes visitar mi artículo "Hoy no tengo ganas de nada"

A todas esas personas que están en una época de "bajón", les doy muchos ánimos y les deseo fuerza para salir del bache.


Ana Hidalgo





miércoles, 14 de noviembre de 2012

14 de Noviembre, Día Mundial de la Diabetes

      

        
Con motivo del Día Mundial de la Diabetes 2012, desde FEDE se lanza este anuncio de emisión en televisiones nacionales y autonómicas, para el 14 de Noviembre unirse al lema de la campaña en todo el mundo: ¡Protejamos nuestro futuro!, revindicando una correcta y amplia formación y educación en diabetes.


Ana Hidalgo

martes, 13 de noviembre de 2012

Esther: "Después de una diálisis, cierro la puerta y me olvido hasta la siguiente"


Hace unos días, Esther (Sther CasMor), escribió unas frases en facebook que me gustaron mucho, por lo positivas y optimistas que eran, y le pedí que las volviera a escribir para mi blog, para dar ese pequeño empujón a aquellas otras personas que no consiguen salir del pozo oscuro en el que se encuentran.
Esto es lo que ha escrito:

"Me ha costado años, muchos años y lágrimas, demasiadas lágrimas, pero he conseguido otro pequeño reto en mi vida.
Si ya es duro ir tres veces a la semana a "enchufarse" a una máquina de hemodiálisis, cinco días a la semana es bastante traumático, aunque al hacerlo en mi casa también he de decir que es todo un lujo.
Pero he conseguido algo extraordianrio, por lo menos para mí y es que, de una sesión a otra, parece que en vez de pasar 24 horas, parezca que pasen días.
He logrado que, cuando termino la sesión me diga..... una menos, cierro la puerta de la habitación donde tengo la máquina, y no paso para nada.....como si no existiera, hasta el día siguiente.
Mis 1440 minutos restantes los dedico a dar clases a mis niños, a leer, a ir a yoga, a quedar con mis amigas, ver a mis "sobrinos", estar con mi chico..... Todo lo que sea menos pensar en lo que realidad me hace estar viva."
Con cariño. Sther CasMor.

Como podéis ver, Esther es un ejemplo de superación incomparable, una persona que lucha porque su vida sea mejor, que disfruta y ama la vida.  ¡Un gran ejemplo !.
Si queréis conocerla un poquito más, podéis leer la entrevista que le realicé con motivo de su inicio en diálisis domiciliaria.

Gracias, Sther.


Ana Hidalgo


sábado, 10 de noviembre de 2012

Mi tercer trasplante: No fue fácil, pero mereció la pena



Era la una de la madrugada del 17 de octubre de 1991. Mis padres y yo esperábamos en una sala de espera del hospital junto a otro posible receptor y su familia. El hospital estaba solitario... de vez en cuando alguna enfermera que cruzaba por el pasillo.
Después de varias horas de incertidumbre, nervios y esperanza, me comunicaron que el riñón sería para mí. Creo que eran las cuatro de la madrugada cuando me conectaban a la máquina de diálisis para estar completamente limpia.

Tras la "limpieza", procedieron a realizarme todo el protocolo preparatorio pre-trasplante: me colocaron una vía, me rasuraron, me pusieron un enema, ducha con gel desinfectante, me pintaron con yodo y bata de papel verde.
Estuve todo el día en ayunas, en la cama (cualquiera se levantaba con ese camisón de papel), y sin saber si salir corriendo o esconderme debajo de las sábanas. Mi familia, alrededor de mi cama, me hablaba de temas triviales, para hacer menos larga la espera... espera que se prolongó hasta las ocho de la noche.

El cirujano que pasó a verme antes de la operación me comentó que el riñón me lo pondrían en la parte derecha de mi abdomen (trasplante heterotópico).

Por fin vino el camillero que me llevaría al quirófano; mis nervios habían ido creciendo a medida que pasaban las horas y aunque me dieron un tranquilizante, hubiera necesitado una dosis de caballo para calmarme.

De la operación no puedo comentar nada (yo no me enteré jeje), pero según mis padres y mis familiares estuve muchas horas dentro del quirófano (entre a las 8 de la noche y salí a las 8 de la mañana).
Hubo complicaciones.
Según contó el cirujano a mis padres, cuando salió de la operación, completamente agotado, habían intentado ponerme el riñón en la zona derecha del abdomen, pero les fue imposible implantarlo; no habían podido unir el riñón con vasos y arterias ya que estaban "estropeados" de mi anterior trasplante, un "arreglo" que me tuvieron que realizar y posterior trasplantectomía. Por lo tanto, tuvieron que implantarlo en su zona habitual, en mi costado izquierdo (trasplante ortotópico).

Cuando me sacaron de la U.C.I, después de pasar todo el día en reanimación, medio dormida, medio despierta, apenas vislumbré a mi familia en el recorrido hasta la habitación aislada donde permanecería durante un mes.
Nada más llegar, después de instalarme en mi cámara aislada me conectaron a la máquina de diálisis. Yo me sentía un poco rara, porque todavía no comprendía como podía dolerme, además de la zona del abdomen, la zona lumbar. Además podía notar que tenía una cantidad enorme de drenajes y tubos. Todavía no me habían comunicado como había transcurrido la operación.

Más tarde, ya un poco más despejada y más dolorida, vino el cirujano a explicarme, a grandes rasgos, como había transcurrido el trasplante. Yo no sé como me sentí... para mi era raro, saber que me habían abierto dos veces para implantarme el nuevo riñón. Dos cicatrices enormes y no se cuántos puntos (porque en aquella época eran puntos de sutura... de esos que se cosen).
Los primeros días fueron difíciles y lo pasé bastante mal, no había un punto de mi cuerpo que no me doliera, y lo peor era que al no orinar, tenía que dializarme a diario, con un gran hematoma en mi brazo que no daba tiempo a curarse.

Dolor, dolor, dolor.... era lo que sentía. Además de la soledad de estar aislada, teniendo que comunicarme con mi familia a través de un telefonillo que había en la habitación.
De todas formas, a pesar de parecer una especie de "robot", con tanto empalmes y tubos, yo procuraba cuidar mi piel y mi cara y estar más o menos atractiva. Me levantaba con cuidado, con todas mis conexiones, e iba al aseo. Allí me ponía mis cremas para la piel y para el cuerpo...¡¡Hidratación, cuidado de la piel y belleza ante todo!!.
Con el pasar de los días fueron retirando tubos, drenajes, sondas y empecé a encontrarme mejor, aunque hasta que no pasaron 21 días no empecé a orinar.

Un día me levanté con una terrible sensación de ir al baño, y pensé :
"-No sé para que lo intento, si no va a salir nada "-. 
Cuando fuí al lavabo oriné una mezcla de sangre y orina, muy poco, pero lo suficiente para ver que había esperanza... Llamé con insistencia al timbre y al venir las enfermeras les conté, con palabras entrecortadas por las lágrimas, lo que había sucedido. Vino el médico y hasta él se puso muy contento, aunque me dijo que tendría que seguir con diálisis para ayudar al riñón a arrancar del todo. Al siguiente día oriné medio litro y al otro dos litros. A partir de ahí, dejaron de dializarme y el riñón comenzó su función renal a tope.


El mejor regalo de cumpleaños de ese año fue que me dieron el alta ese día, con un riñón que, a pesar de los malos comienzos, funcionaba estupendamente.

Ya veis que aunque hayan temporadas muy malas, siempre hay que tener esperanzas y fuerzas para seguir luchando y para continuar nuestro camino, pasito a pasito, día a día.

Un abrazo a todos vosotros que estáis ahí, siempre a mi lado, y por eso os dedico un trocito de mi vida.


Ana Hidalgo


jueves, 8 de noviembre de 2012

Normas que un paciente en diálisis peritoneal debe saber

                       
  • Cada cierto tiempo será citado en consultas de CAPD, bien para revisión o para que le cambien la línea por otra nueva.
  • Si al utilizar una bolsa para realizar el cambio, descubre que esta tiene alguna rotura, no sea el líquido transparente o la fecha haya caducado se rechazará.
  • En el momento de hacerse el cambio de bolsa, no debe haber corriente de aire en la habitación. Cerrará la ventana y desconectará el aire acondicionado o ventilador.
  • Si al infundir el líquido de la bolsa nueva, éste no entra bien, o cuando está drenando sale muy mal, revise si tiene el catéter doblado o la llave de paso no está en su posición. Si todo es correcto y el problema sigue, llame al servicio.
  • Si el líquido drenado presenta fibrina, debe poner heparina en los cambios sucesivos hasta que desaparezca.
  • Si se desconecta accidentalmente el catéter de la línea, pinzará inmediatamente el catéter, colocando una gasa debajo de la pinza, (para que ésta no lo dañe), tapará el extremo del mismo poniendo una gasa con desinfectante y vendrá al hospital.
  • Si detecta que la línea está picada (hay fuga de líquido), pinzar entre la zona picada y el catéter y venir al hospital.
  • Hará lo mismo, si al conectar la línea a la bolsa, la línea cae al suelo o roza con algo. No olvide los riesgos de infección.
  • Si el paciente siente dolor abdominal, debe drenar el líquido aunque no le toque el cambio de bolsa en ese momento y observará si está turbio. Si es así, terminar de hacer el cambio y llame al servicio (puede tratarse de una peritonitis). Si viene al hospital traiga la bolsa drenada.
  • Cuando un paciente tiene peritonitis los síntomas que va a notar son : dolor abdominal, escalofríos, fiebre, naúseas, vómitos o el líquido drenado es de aspecto turbio. Puede tenerlos todos o solamente algunos de ellos, (consultar de forma inmediata).
  • Todos los días debe curarse la salida del catéter y observar el aspecto que presenta: si sangra, si está inflamado, enrojecido, sienta dolor o le supure, (el apósito deberá estar siempre seco). Si le sucede alguna de estas cosas consultar rápidamente.
  • Es normal que aparezca una costra de color oscuro alrededor de la salida del catéter. No la arranque, pues hay que dejar que se caiga sola.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

P- En caso de tener peritonitis, ¿Tendría que ingresar?
R- Depende del estado del paciente. Normalmente no hace falta ingreso. En varias horas el paciente vuelve a su domicilio una vez que le hayan recogido distintas muestras para anlizar y ponerle el tratamiento oportuno


P-Me hago 4 cambios al día, 3 de 1,36% y 1 de 3,86%. Noto que estoy aumentando de peso, tengo edemas y la tensión arterial va subiendo. ¿Debo seguir la misma pauta?
R- Comuníquelo al servicio. Posiblemente tenga que realizar algún cambio más de 3,86% para extraer más líquido.


P- ¿Cuánto tiempo tiene que permanecer la solución dentro del peritoneo entre los distintos intercambios?
R- Entre 4 y 6 horas, salvo para el cambio de la noche que debe durar entre 8 y 10 horas.


P- ¿Cuáles son las complicaciones que suele haber en la diálisis peritoneal?
R- Se dan con relativa frecuencia y suelen ser: pérdida de líquido por el túnel, infecciones bien del túnel de implantación del catéter o las peritonitis, etc.
A veces y debido a infecciones repetidas, o a una mala posición del catéter, etc., éste tiene que ser retirado quirúrgicamente. Durante el tiempo que transcurre hasta que lo implanten de nuevo, se le harían sesiones de hemodiálisis.


P- ¿Qué otro tipo de diálisis peritoneal puedo realizar?
R- La diálisis peritoneal automatizada (DPA). Se puede hacer en casa con ayuda de una máquina muy pequeña que efectua los recambios de forma programada, preferentemente por la noche, mientras usted duerme, estudia, etc... de una manera muy silenciosa y que le permite estar libre durante todo el día.
No existe riesgo alguno y si hubiese necesidad en cualquier momento puede desconectarse de la cicladora.


P-¿Cada cuánto tiempo me envian el material que necesito?
R- Cada mes o antes si lo necesita (procure que al material almacenado no le dé el aire, sol o la humedad).


P- Desde que he comenzado con las bolsas me siento como saciado y con poco apetito
R- En los primeros días le puede pasar eso, debido al volumen de líquidos que llena la cavidad abdominal y también por la absorción de glucosa del mismo. En poco tiempo estará mejor.


P- ¿Puedo hacer deportes estando en diálisis peritoneal
R- Puede realizar la mayoría de los deportes y ejercicios de forma no violenta, menos levantamientos de peso o presión abdominal.
Ante cualquier duda o problema no le importe consultar.



Texto extraído del libro "Guía del paciente renal"
Autor: Jesús Márquez Benítez


Ana Hidalgo

martes, 6 de noviembre de 2012

¡ Dichoso ardor de estómago !




Hoy tengo un mal día. Y no es porque esté baja de ánimos ni pesimista, sino que tengo un ardor de estómago que me incordia y que me impide realizar mis tareas con normalidad; tengo la sensación de ir a cámara lenta.
Llega la hora de acudir a los ensayos diarios y creo que hoy me voy a tomar la tarde libre. 
No me gusta faltar a los ensayos pero no creo que hoy esté en condiciones de concentrarme demasiado en la coreografía.
Así que ... aquí me tenéis, sentada en el sofá, con un poco de música de fondo y una manzanilla que me acabo de preparar y que va estupendamente para estos casos.

También dedicaré unos minutos a realizar respiraciones abdominales profundas para intentar calmar esta molestia estomacal. 

Aunque lo mejor es tomárselo con paciencia y poco a poco irá desapareciendo. Después, cena ligera y dejar pasar mínimo dos horas antes de acostarme....... y mañana como nueva.




Ana Hidalgo


viernes, 2 de noviembre de 2012

Diario de mis diálisis (por Tamara Fernández) 22 - 26 Octubre




Semana del 22 al 26 de Octubre

¡Hola! ¿Qué tal estamos?... por aquí pasamos frío ya. Por fin se ha instalado el invierno, ya encendemos la chimenea y todo eso y..... ¡me encanta! Bueno, no me entretengo más y paso a contaros la semana:

Lunes 22 -
Este finde he controlado el peso y solo traigo 3,500 kg.

He hecho cambios en mi blog para darle un aspecto más alegre y voy a intentar escribir más a menudo ( http://tamarafm.blogspot.com.es/ ).

Me he levantado con el ojo derecho hinchado y me noto un poco de potasio. La tensión está bien; comienzo con 12/8,5 y cuando termino 10/6. 

Miércoles 24 -
El martes, mi peque, Jose Manuel, fue de excursión a unas cuevas que hay en Piñar. Se lo ha pasado muy bien y ha venido con el recuerdo de una piedra pintada por el mismo con un pincel que han fabricado allí todos, y yo he pasado una mañana un poco nerviosa porque son pequeños y estaban de viaje.


Esta mañana he acompañado a un primo mío al maxilofacial, al hospital de Traumatología de Granada, como ya os comenté en mi blog.  Luego en diálisis todo ha sido normal. La tensión era 14/9 al entrar y cuando salgo 11,5/8. El peso que traía era de 3,5 kg y he pasado la sesión sin más complicaciones...

Viernes 26 -
Acompaño a mis padres a revisión de la vista de mi padre, al ambulatorio del Zaidín. Le han dicho que el ojo derecho va más o menos, pero el izquierdo ha empeorado, cosas que tiene la diabetes.


Hoy traigo 3 kilos pero me pongo 3,500 kg para ver si puedo bajar un poco el peso y al final, cuando ya me iban a desconectar me he mareado. Parece que no me he pesado bien porque despues de haberme retornado con 500 ml de suero y otro poquito más me vengo 500 gramos por debajo. La tensión estaba bien cuando entre pero al salir pues ya os imagináis que iba un poco ¡chof! por la tensión baja y el mareo.

Bueno eso ha sido todo, espero que os entretenga y ya sabéis que ésta es la última publicacion semanal, la siguiente la tendréis quincenal, como os dije así me da más tiempo a hacer cosas y contaros más anécdotas...
¡¡Un saludo a todos!!

Tamara Fernández


Ana Hidalgo

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