jueves, 27 de junio de 2013

El enfermo renal crónico debe aprender a manejar su enfermedad



Una buena calidad de vida de un enfermo renal crónico no sólo depende de los médicos, personal sanitario y de los tratamientos y terapias. Ellos se encargan de tratarnos y de mantener un correcto control de la enfermedad.
Un parte importante proviene de nosotros, de cómo manejamos nuestra enfermedad y de cómo nos cuidamos, es decir de nuestro autocuidado.


Nosotros, los pacientes, debemos conocer bien la enfermedad que padecemos, del por qué nos ha ocurrido, de los síntomas que la definen y de las opciones de los tratamientos.
Así mismo, debemos conocer y aprender los tratamientos que tomamos, conocer la medicación por su nombre y, si es posible, por su principio activo. Nada de describir el color de la caja y el color y la forma de la pastilla; esto puede conducir a errores si las cajas se parecen o las pastillas son del mismo color y forma. Puede que nos lleve un tiempo aprendernos los nombres de nuestro tratamiento pero con el tiempo será sencillo conocerlas por su nombre.
En caso de un paciente anciano o de un niño, lo ideal es que otra persona de su familia esté al tanto del tratamiento que toma y que además lleve consigo toda la medicación anotada en un papel.


Un paciente que no muestra interés por conocer su enfermedad y por aprender a manejarla es más proclive a que incumpla el tratamiento farmacológico con las graves consecuencias que ello pueda acarrear.

La alimentación también es un factor importante en los enfermos renales, sobre todo en los pacientes en tratamiento de diálisis, pues no cumplir la estricta dieta puede afectar gravemente al corazón. Por eso, es muy importante conocer bien los alimentos permitidos y los prohibidos, aprender cómo cocinarlos y saber cómo reducir al máximo el potasio de las verduras y frutas.

El conocimiento de nuestra enfermedad, nos ayudará, no sólo a tener una buena calidad de vida, sino que nos sentiremos más seguros.

Atrás quedó el tiempo donde los pacientes eran sujetos pasivos que acudían al profesional médico el cual le decía lo que tenía y lo que debía hacer y punto, sin preguntas, sin opinión y sin criterio.
Y atrás quedó también, el que, cuando le preguntaban al enfermo . "¿Qué te han dicho en el médico?", el enfermo les contestaba "pues no lo sé exactamente, no he entendido bien lo que me han dicho, sólo que tome estas pastillas rojas por la mañana y estas blancas por la noche y que vuelva en un mes"


Ahora el paciente quiere estar informado, quiere aprender a cuidarse, a mejorar su calidad de vida, a que el médico le hable y le mire, le explique lo que no entiende y si es necesario que se lo repita.

"Yo conozco mi enfermedad, yo puedo manejarla y yo puedo hacer mucho por mí".


Ana Hidalgo

2 comentarios:

  1. A mi me recomendaron una aplicación para móvil en la cual te indica lo k puede o no puede comer un enfermo renal la aplicación de llama PUKONO VA GENIAL

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    Respuestas
    1. Hola Cati. Sí, la conozco. También están la de "Diálisis 24h" y la de "Nefrodiet"
      Saludos

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