miércoles, 30 de noviembre de 2011

El rechazo crónico

El hablar de rechazo es algo que nos intimida y nos aterroriza, aunque es algo que los trasplantados tenemos que asumir que puede ocurrir.
Nosotros, los trasplantados, sabemos que estamos expuestos a sufrir el rechazo de nuestro injerto, lo sabemos, pero nos cuesta tomar conciencia de esa posibilidad, que de hecho, se produce en algunas personas, yo misma por ejemplo, varias veces.


Todos sabemos que el sistema inmunológico de nuestro cuerpo está preparado para destruir los cuerpos extraños que encuentre, como el virus de un resfriado, el de la gripe o el del órgano trasplantado.
En realidad, el cuerpo se está defendiendo de los ataques de unos extraños. En caso de personas sanas, esto es perfecto, las defensas están haciendo bien su trabajo, pero en nuestro caso...se convierten, más para mal que para bien, en una amenaza y un peligro que debemos eliminar.

Por ese motivo, los trasplantados debemos tomar para toda la vida unos medicamentos que nos reduzcan al mínimo esta respuesta inmunológica.

El rechazo crónico es el que ocurre poco a poco y al cabo de meses o años después del trasplante.
A veces puede ocurrir sin presentar síntomas, por eso es muy importante acudir a todas nuestras citas con los nefrólogos para que puedan detectar los primeros signos que hubieran de un fallo renal.


De todos modos, ante la presencia de fiebre, dolor o molestia en la zona del trasplante, naúseas, vómitos, diarreas, escasez de orina, aumento de peso repentino, hinchazón o edemas en pies y tobillos, acudiremos inmediatamente al hospital.

Además del rechazo, existe otras razones por las cuales un órgano trasplantado puede no funcionar correctamente. Puede que el riñón no experimente ningún rechazo pero no funciona bien. El paso del tiempo es la razón principal por la cual se puede perder un riñón trasplantado.

Conociendo estas posibilidades debemos cuidarnos al máximo para hacer que nuestro injerto renal dure muchisimos años en buenas condiciones, teniendo especial atención en:
  • tomar la medicación exactamente como nos lo han indicado y siempre a la misma hora.
  • Mantener un estilo de vida saludable,con alimentación sana y variada y la práctica de algún deporte.
  • Controlar periódicamente nuestra tensión arterial, ya sea en casa, en farmacia o en enfermería.
  • Eliminar, si se fuma, el tabaco por completo.
  • Acudir cada 6 meses, más o menos, al dentista para revisión dental y bucal.
  • Igualmente, se debería acudir cada año a hacernos una revisión de la vista, la piel, el oído, y la mujeres, al ginecólogo.
  • Evitar los sitios donde se concentre mucha gente, sobre todo en invierno, y evitar estar cerca de personas con alguna infección.
    Esto último es muy importante, ya que debemos evitar, en la medida de lo posible, coger infecciones que nos pueden afectar a la función renal, debilitando nuestro organismo y pudiendo influir, de ese modo, en nuestro riñón.
Pero, sobre todo, hay que evitar obsesionarse y pensar que cualquier síntoma que tengas vaya a ser un indicador de un posible rechazo; cuidate, sí, pero sin agobiarte...y si alguna vez te pasas en la comida o si estás en plan ocioso y no tienes deseos de moverte, no pienses que te estás descuidando, de vez en cuando es bueno relajarnos un poco... DISFRUTA DE LA VIDA, DEL DÍA, DEL MOMENTO...



Ana Hidalgo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario o tu testimonio. Esto da vida y anima mi blog. Os ruego que os identifiquéis con vuestro nombre o con vuestro nick, porque me gusta saber con quien estoy hablando.
NO PUBLICARÉ COMENTARIOS ANÓNIMOS.
Un abrazo

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

copyrigth info