martes, 5 de abril de 2011

El donante y su familia



Llevo desde el año 1991 viviendo con un riñón trasplantado, y algunas veces, pienso en aquella persona que hace tantos años falleció y que gracias a ella, he llegado a la madurez, con una vida plena, con sus alegrías, problemas ,sinsabores, etc...., como el resto del mundo.

De vez en cuando pienso en este riñón que llevo en mi interior y que perteneció a otra persona, pero pienso en él con cariño y lo cuido muchisimo. Nunca me sentí extraña ni rara, ni siquiera en los primeros meses del trasplante.

Las personas que deciden ser donantes o los familiares que donan los órganos de un familiar querido, tienen que saber que dan vida a muchos pacientes y mejoran la calidad de vida de otros.
Un solo donante puede salvar y mejorar las condiciones de vida de muchas personas .

Hay personas de todas las edades, con una enfermedad de la que sólo pueden vivir con un trasplante. En el caso del riñón existe la diálisis, pero la calidad de vida con un trasplante es muy superior.

La donación de órganos es un gesto totalmente altruista e incondicional de otorgar nuestros órganos y tejidos cuando ya no los necesitemos.

Pero no podemos olvidarnos de la familia que en ese momento acaba de perder un ser querido y que está viviendo los peores momentos de su vida. Y lo que es peor, una pérdida que además pudo ocurrir de forma violenta o inesperada. La información de la muerte de un ser querido a sus familiares provoca una conmoción que a veces los deja paralizados, espantados y sin capacidad de respuesta.

Para esa familia, que en esos momentos cumbres de su dolor, le informan de la posibilidad de la donación, las emociones y los sentimientos deben ser terribles. Tomar esa decisión y en ese momento justo. Sin posibilidad de pensarlo detenidamente.
Resulta admirable que tantas familias en esos momentos tan duros de su vida, puedan reaccionar,  y pensar en ayudar a otras personas que están enfermas y que sufren. Por eso, estas familias son merecedoras de todo nuestro respeto.

Pienso que, en las cosas más sencillas, como la sonrisa de una niña recién trasplantada o las lágrimas de un paciente cuando se da cuenta de que empieza a orinar por primera vez desde hace muchos años, está la mejor forma de recordar y agradecer la generosidad, solidaridad y humanidad de todos los donantes y sus familias, y que gracias a ellos nos regalan vida.

GRACIAS a todas las familias de los donantes, que enfrentándose a su dolor, donaron los órganos de ese ser querido y nos dieron la oportunidad de vivir .

Tú tienes el poder de salvar vidas . HAZTE DONANTE

 

Ana Hidalgo

4 comentarios:

  1. El donante y la familia, a veces el hecho de donar es fuente de conflicto entre ellos, pues no todas las personas entienden la posición del que lo hace.
    Un abrazo Ana.

    ResponderEliminar
  2. Es un tema delicado que poco a poco va calando en la sensibilidad de la población, y cada vez, gracias a Dios, las donaciones son más numerosas.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Lo ideal es que se comente de forma natural con los familiares el deseo que uno tiene de donar. De este modo no habrá dudas en el momento de tomar la decisión por parte de la familia puesto que la habrá tomado el propio donante antes de llegar el momento crítico. Nosotros en casa lo tenemos claro.
    Sergio

    ResponderEliminar

Gracias por dejar tu comentario o tu testimonio. Esto da vida y anima mi blog. Os ruego que os identifiquéis con vuestro nombre o con vuestro nick, porque me gusta saber con quien estoy hablando.
NO PUBLICARÉ COMENTARIOS ANÓNIMOS.
Un abrazo

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

copyrigth info