Los inmunosupresores



Los inmunosupresores son medicamentos que tienen la capacidad de bloquear la respuesta del sistema inmune o de defensa de nuestro cuerpo. 
En el trasplantado renal tratan de impedir que el sistema inmune del paciente responda a los antígenos extraños del órgano trasplantado. 
Se utilizan en la prevención del rechazo de los trasplantes pero también en una amplia serie de enfermedades autoinmunes como la psoriasis, la enfermedad de Crohn, la artritis reumatoide y la esclerosis múltiple. 

Los efectos indeseados y su toxicidad deben estar muy controlados por los médicos ( más abajo pongo un enlace que habla precisamente de esto).

Por mi propia experiencia puedo permitirme unos pequeños consejos que son muy importantes en el éxito de nuestro injerto:
  • No modifiques nunca la dosis de los inmunosupresores por iniciativa propia . El éxito del trasplante depende de estos medicamentos, y aunque parezca mentira, hay pacientes que confiados en su buena evolución suspenden o disminuyen la dosis de los inmunosupresores. Desgraciadamente con eso sólo consiguen la pérdida del injerto después del enorme esfuerzo y gasto que supone un trasplante.
  • Hay que ser ordenado en la toma de la medicación.
  • Toma tu dosis a la hora y de la forma que te han indicado en el hospital y si eres de las personas que suelen olvidarse, puedes anotar cada vez que te tomes el medicamento en una agenda o tenerlo siempre a la vista.
  • Si en cualquier otra consulta médica te recetan otro medicamento para otro tipo de problema, comunicalo a tu médico antes de tomarlo. Los inmunosupresores tienen interferencias con otros medicamentos; el nefrólogo que te trata conoce si puedes tomarlo o no y una simple llamada telefónica te solucionará el problema.


Ana Hidalgo

Comentarios

Entradas populares de este blog

Filtrado glomerular

El prurito (picor) en la enfermedad renal

Entrevista a unos riñones deteriorados (con I.R.C.)