jueves, 4 de noviembre de 2010

Medicamentos ototóxicos



Llevo muchisimos años tomando medicamentos (desde mi niñez), y una de las consecuencias que he tenido es que me han provocado una hiperacusia permanente. Tengo un 50% menos de audición, lo que hace que tenga que llevar audífonos (siempre que me interesa me los quito jejeje).

De todas formas, hay que destacar que parece existir una predisposición personal ante el tóxico y unos factores que facilitan la ototoxicidad (antecedentes familiares de sordera, ser susceptibles al ruido etc).

Es importante valorar los beneficios y los riesgos de la medicación. En mi caso, los beneficios eran superiores y hoy en día hay audífonos casi perfectos.

Se entiende por ototoxicidad el efecto nocivo que determinadas substancias ejercen sobre el oído. Desde hace siglos se sabe que ciertos productos son lesivos para el oído; estas substancias han aumentado tanto en número como en acción patogénica debido a la aparición de nuevas drogas tanto para el uso farmacológico como para otros fines. Merece especial mención el apartado de los antibióticos aminoglucósidos, ampliamente utilizados en la clínica diaria.

Los ototóxicos producen síntomas cocleares (hipoacusia neurosensorial, acúfenos) y vestibulares (vértigo, inestabilidad). Ambos tipos de síntomas pueden aparecer asociados o no, dando lugar a síndromes cocleares, vestibulares o cocleovestibulares.

Los síntomas pueden ser de aparición brusca, relacionados con la inyección, ingesta o inhalación del producto, o progresar de forma lenta e insidiosa, incluso después de suprimida la administración del producto. En general existe una relación directa entre la dosis administrada y la gravedad de la lesión otológica.

              CLASIFICACIÓN DE LOS OTOTÓXICOS

 Los productos ototóxicos pueden ser de uso farmacológico y no farmacológico (aqui describiré los farmacológicos). 
En los de uso farmacológico destacan:
  • Los antibióticos, especialmente los de la familia
    de los aminoglucósidos (estreptomicina, gentamicina, tobramicina, neomicina y
    kanamicina entre otros).
  • También hay que destacar otros antibióticos como la
    polimixina, la minociclina y la vancomicina.
  • La estreptomicina y la gentamicina ejercen su efecto tóxico sobre todo a nivel del sistema vestibular, teniendo un efecto tóxico moderado sobre la cóclea.
  • La neomicina,en cambio, es intensamente ototóxica, sobre todo por vía parenteral.
  • Los diuréticos tipo ácido etacrínico y furosemida son otros fármacos potencialmente peligrosos para el oído. A dosis elevadas, esecialmente en pacientes con una función renal alterada, pueden producir también hipoacusia.
  • Otros fármacos, como la quinina, cloroquina y quinidina, pueden producir hipoacusia neurosensorial profunda, en ocasiones acompañada de acúfenos.
  • El ácido acetil-salicílico y sus derivados tienen una moderada acción ototóxica, precisándose dosis altas y mantenidas en el tiempo para que produzcan sordera.
  • Las mostazas nitrogenadas, la bleomicina y el cis-platino, todos ellos fármacos antitumorales, también producen ototoxicidad.


Ana Hidalgo

8 comentarios:

  1. Ana, me traen recuerdos tus post y siempre impregnados de cierta tristeza. Mi padre perdio el oído a raiz de su enfermedad. Por aquel entonces aún no se tenía claro que era lo que podía tomar y que no.
    Creo que estás haciendo una labor.
    Un beso

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  2. Siento mucho que te llenen de recuerdos tristes, no es esa mi intención. Muy al contrario, quiero transmitir un poco de esperanza y alegría a las personas que padecen una enfermedad, no solo a los enfermos renales, sino a todos. Y sobre todo, que se conozcan y no cierren los ojos a su realidad, que aprendan a vivir con ello y a sacarle partido cuidandose mucho.
    Te mando un fuerte abrazo de ánimo y un beso.

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  3. Caramba, no tenia ni idea de que los medicamentos pudieran dañar el oído, me encanta este blog, siempre encuentro algo interesante.. un saludo Ana.

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  4. Pues si, Ireth y hablo por experiencia... Lo que pasa es que a unos le afecta más que a otros, y sobre todo si tomas mucha medicación o durante mucho tiempo.
    Me alegra de que te guste mi blog...y como ya dije el tuyo es fantástico.
    Un abrazo

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  5. Hola Ana:
    Quiero darte las gracias x esta labor tan bonita que haces
    haciéndonos llegar tus consejos para todos los pacientes renales y en difinitiva para todo el mundo
    un abrazo de Maria jose Muñoz

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    Respuestas
    1. Muchas gracias, María José por tu comentario. Vuestras palabras y vuestro apoyo me ayudan a seguir con más alegría mi tarea.
      Un fuerte abrazo

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  6. Pues llevas razón, mi madre se levantó un día de la siesta y empezó a dar voces cuando nosotros somos de tono normal, le dimos volumen a la tele y no la oía, solo muy elevada y nos dimos cuenta que se había quedado sorda. Nos dijeron que había un momento en que el cerebro no le había regado;a los pocos años fue perdiendo audición del otro pero ya no tanto.

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    Respuestas
    1. Vaya! Eso es duro... cuando es de repente es más difícil de asimilar, que si vas poco a poco perdiendo audición.
      Gracias, Ana, por compartir tu experiencia.
      Saludos

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