martes, 29 de noviembre de 2016

La eritropoyetina o EPO



La EPO es la abreviatura de eritropoyetina y es una hormona que está producida por el riñón, cuya función es mantener constante la concentración de glóbulos rojos en la sangre. Normalmente, los glóbulos rojos se forman y se destruyen a la misma velocidad. No obstante, si el riñón percibe un descenso en la circulación de glóbulos rojos, libera EPO con el fin de estimular la producción de glóbulos rojos en la médula ósea.

 La EPO tambíen es una proteína recombinante, o sea una proteína fabricada por el hombre. Se utiliza habitualmente para tratar las anemias graves que sufren los enfermos renales y los pacientes oncológicos, que sufren este déficit como consecuencia de la propia enfermedad o de sus tratamientos.

Cuando una persona tiene insuficiencia renal sus riñones no pueden producir suficiente cantidad de EPO, lo cual reduce la cantidad de glóbulos rojos y causa anemia. La mayoría de las personas que tienen insuficiencia renal desarrollarán anemia. La anemia puede ocurrir en las etapas tempranas de la enfermedad renal y empeorar a medida que los riñones pierden la capacidad de funcionar bien y producir EPO.
No solo las personas en diálisis son las que reciben esta medicación, lamentablemente, incluso un riñón trasplantado con el tiempo puede no ser capaz de generar toda la EPO que necesita para producir suficiente cantidad de glóbulos rojos. Una razón de esto es que los medicamentos inmunodepresores pueden afectar la producción de eritropoyetina. Por eso el tratamiento para la anemia es frecuentemente necesario, incluso después de un trasplante con éxito.

El tratamiento, normalmente, será de administrar la EPO junto al hierro, ya que si no se recibe hierro adicionalmente a la EPO el tratamiento no es tan eficaz. El hierro es importante para tratar la anemia. Sin suficiente cantidad de hierro la EPO se desperdicia y no alcanzará la concentración de hemoglobina deseada.

La EPO se administra por vía subcutánea y la cantidad que el médico estipule. Se puede poner en los muslos o en el abdomen (a mi me va mejor en el abdomen). Hay que seguir las instrucciones tal como explican en el prospecto. El medicamento se guarda en la nevera y se ha de sacar una media hora antes de aplicarla para que se ponga a temperatura ambiente.

La EPO también es tristemente famosa por los numerosos escándalos de dopaje en los que se ha visto implicada, en especial en el ciclismo, lo que ha hecho que algunos la hayan llamado “droga del ciclista”. A lo largo de los años, muchos deportistas han sido sancionados o han testado positivo para EPO o derivados.

¿Pero qué ventajas da la EPO al deportista? 
Pues tiene que ver con la sangre, en concreto con los glóbulos rojos. Cuantos más glóbulos rojos hay, más hemoglobina transportando oxígeno y más oxigenados están los tejidos, de modo que el rendimiento del deportista es superior.

¿Tiene peligro inyectarse demasiada EPO?
Pues sí, la tiene. Si hay demasiados glóbulos rojos en el cuerpo se puede producir hipertensión o incluso obstruir los capilares, produciendo trombosis e infarto. Este es el principal efecto adverso de este medicamento tomado sin control... las complicaciones cardiovasculares. Otro peligro tiene que ver con el cáncer. Si una persona tiene un tumor, al estar mejor oxigenado podría crecer más deprisa.


Ana Hidalgo



lunes, 21 de noviembre de 2016

Agua (importancia y su uso como instrumento de tortura)



Hoy os voy a hablar del agua, tan importante para la vida humana y un verdadero quebradero de cabeza para las personas que están en diálisis y tienen restringido los líquidos.
El cuerpo humano está formado en un 50 a un 60% de agua. Aproximadamente el 40% de este agua se encuentra en el interior de las células (agua intracelular). El resto (agua extracelular) es la que circula en la sangre y baña los tejidos.
La cantidad de agua que ingerimos no sólo proviene del agua en sí, sino que todo lo que comemos contiene algo de agua. Algunos alimentos en mayor proporción que otros. Por ejemplo: Leche entera 89%, arroz 13%, solomillo de ternera 75%, manzana 85%, aguacate 76%, lechuga 95%, aceite de oliva 0,1%...

¿Qué cantidad de agua tenemos que beber? Pues eso dependerá de lo que orines y lo que sudes. Por ejemplo, un corredor de maratón puede llegar a perder entre 4 y 5 litros de agua durante la carrera. Para reponer ese líquido que ha perdido deberá beber la misma cantidad más o menos de agua. Si eres una persona que tiene un trabajo dónde se suda mucho (trabajando al aire libre en pleno verano, en un horno o de cocinero) también deberás beber mucha agua para hidratarte. Pero por lo general, para una persona normal y que tenga buena función renal, una cantidad de dos litros más o menos es una cantidad correcta.

¿Quién debe beber poca agua? Las personas que son incapaces de eliminar el agua sobrante a través de la orina, porque no les funciona el riñón, deberán beber poca agua. Beberán en función de lo que orinen. ¡Ojo! que hay que recordar que si el médico dice que sólo pueden beber medio litro al día, se refiere a líquidos en general y no podemos olvidar de que muchos alimentos contienen una buena cantidad de agua. También se deberá comer una dieta baja en sal para no tener sed.
Otras personas que deben tener cuidado con la ingesta de líquidos son aquellos que tengan hiponatremia (que tengan la concentración de sodio en plasma bajo, o sea, las personas que tienen un exceso de agua), y ciertos pacientes con insuficiencia cardiaca o con cirrosis.


Tipos de agua mineral:
El agua mineral es aquella que tiene varios tipos de minerales que según sea la cantidad de éstos le confieren unas u otras propiedades terapéuticas:

  • Agua de mineralización muy débil: como máximo 50mg/l de residuo seco.
  • Agua de mineralización débil: el residuo seco no debe superar los 500mg/l
  • Agua de mineralización fuerte: cuando se supera los 1500mg/l de residuo seco.
  • Agua clorurada: cuando los cloruros superan los 200mg/l.
  • Agua cálcica: el calcio está presente en una cantidad mayor de 150mg/l.
  • Agua sódica: El sodio tiene una mayor concentración de 200mg/l.
  • Agua sulfatada: cuando hay una concentración de sulfatos superior a 200mg/l
  • Agua bicarbonatada: cuando hay más de 600mg/l de bicarbonatos.

Para los enfermos renales, lo aconsejable será beber el agua con la menor mineralización posible.

Un poco de Historia. El agua y las torturas

Beber agua fue un instrumento de tortura en la Edad Media
En aquella época se utilizaba el agua para torturar a las pobres gentes. Había multitud de métodos y tipos de tortura. (aunque para tortura que se lo digan a los enfermos renales, que no pueden beber apenas líquido y pasan una sed tremenda, sobre todo en verano)

Entre los métodos de tortura más utilizados en aquella época estaban:

El waterboarding o submarino- Se colocaba un pañuelo húmedo en la cabeza de la persona y se vertía agua. A medida que la tela se iba humedeciéndose, se ajustaba a la cara del sometido, y pronto comenzaba a generarle una angustiante sensación de asfixia. El éxito de este método era que no dejaba ninguna secuela o marca pero producía un enorme sufrimiento físico y psicológico en el prisionero.
La tortura china de agua- En ésta se dejaba caer una gotita pequeña en una parte de la frente de la victima por un largo periodo de tiempo. Normalmente cuando estaba todo listo y funcionando se cerraban todas la ventanas de la habitación y se dejaba a oscuras al acusado, aumentando de esta forma su tortura mental. Se sabe que quien era condenado a esto tardaba varios días en morir, y que podía hacerlo de distintas formas, debido a un paro cardíaco causado por el incesante goteo que le impedía conciliar el sueño.
La silla sumergible- Aquí se sumergía a las victimas varias veces en agua y se volvía a sacar, en ocasiones se trataba de agua fría. Durante los juicios de Salem, esta técnica fue muy usada para torturar a los sospechosos de brujería, así como para probar si una mujer era verdaderamente una bruja. La prueba consistía en atar a una mujer sospechosa de brujería a una silla con un palo de madera. Después, la silla era sumergida varias veces, hasta que la víctima se ahogaba o “confesaba”
Cura de agua- En esta tortura se ataba a la víctima de pies y manos y se la obligaba a beber grandes cantidades de agua. Este tipo de tortura fue utilizada en el siglo XV en la inquisición española; con este método no se incumplía ninguna de las reglas de la tortura inquisitorial, que eran que no se derrama sangre ni que se mutilara al acusado. También siglos después fue usada como tortura legal y método de ejecución.

En resumen, de una forma u otra, el agua tiene un papel muy importante para la vida de todos los seres vivos.

También te puede interesar:
"Para beber, lo mejor... el agua"
"El agua para los trasplantados"


Ana Hidalgo


viernes, 11 de noviembre de 2016

Entrevista a unos riñones deteriorados (con I.R.C.)

La insuficiencia renal es una enfermedad de la llamadas "silenciosas", ya que apenas hay síntomas hasta que los riñones están seriamente dañados. Es muy importante llevar una vida sana y unos buenos cuidados para evitar que una enfermedad renal progrese.
Hoy, los protagonistas de esta entrevista son unos riñones con insuficiencia renal crónica, Ren y Al, aunque la entrevista se la haré a Ren que es el más parlanchin.

Para empezar, explicadme que es la insuficiencia renal
La insuficiencia renal es cuando nosotros, los riñones, nos vemos incapaces de fabricar orina, y si la hay, ésta es "como agua", pues aunque se orine no eliminamos la cantidad suficiente de residuos tóxicos del cuerpo.

¿Cómo os encontráis ahora?
Estamos bastante cansados porque nuestra producción de EPO (eritropoyetina) ha bajado bastante y la hemoglobina está por debajo de lo normal, es decir, tenemos anemia. Por lo tanto, no llega suficiente oxígeno a los tejidos para hacer una vida normal. Además, nuestro compañero, el corazón, tiene que hacer un sobreesfuerzo y eso no es nada bueno. ¡Menos mal que existe la EPO recombinante que nos la aplican y nos permite tener unos niveles de hemoglobina aceptables!

¿Cómo llegastéis a esta situación?
Te puedo decir que no ha sido de un día para otro; poco a poco hemos ido bajando nuestra función, cada vez nos costaba más esfuerzo filtrar la sangre de las toxinas y eliminar el líquido. La urea, el fósforo, potasio... y otras sustancias tóxicas quedaban atrapadas en el cuerpo y se iban acumulando. Por otra parte, la orina iba perdiendo calidad y aparecía con espuma... las proteínas se nos iban, ¡no podíamos retenerlas!. Mientras, la tensión arterial iba subiendo y aparecieron náuseas, picores y edemas.  ¡Qué mal nos encontrábamos!

¿Tenéis tratamiento para vuestra enfermedad?
Sí, está la diálisis, con la opciones de hemodiálisis y diálisis peritoneal, y luego el trasplante. Precisamente dentro de un rato, mi hermano y yo, nos disponemos a dejar que, durante cuatro horas, una máquina de hemodiálisis, saque nuestra sangre y que fluya lentamente fuera del cuerpo a través de un dializador. Una vez hecho todo el recorrido, filtrando los desechos y tóxicos y con el líquido que sobra eliminado, la sangre limpia volverá a entrar en el cuerpo.

¿Qué proyectos de futuro tenéis?
De momento, debemos seguir con la hemodiálisis hasta que nos llegue un nuevo compañero que tome el relevo y realice las funciones que no podemos hacer nosotros. Un nuevo riñón, un trasplante, que podrá ser de cadáver o de vivo. De ese modo podremos descansar mi hermano y yo y respirar aliviados al poder dejar la máquina de hemodiálisis.

¿Si tienes una enfermedad renal se puede retrasar la entrada en diálisis?
Por supuesto que se puede ralentizar el deterioro renal. La persona a la que pertenecemos, hizo todo cuanto dijo el nefrólogo para evitar acelerar el proceso. Llevó una dieta estricta, baja en potasio, fósforo, sal, proteínas y apenas tomaba líquidos. También tomó un tratamiento adecuado y se cuidó al máximo. Gracias a eso, nos facilitó un poco la dura tarea y pudimos aguantar bastante tiempo.

¿Qué signos indican que una enfermedad renal está avanzando? 
Algunos son: cansancio, náuseas, vómitos, albuminuria, disminución en la cantidad de orina, anemia, tensión arterial alta, edemas, picores, color pajizo de la piel... y otros más síntomas que en conjunto reciben el nombre de uremia.

¿Se puede prevenir la enfermedad renal?
Claro que se puede prevenir. Hay que prestar atención a algunos detalles que paso a enumerar:
  • Vigilar nuestros riñones si se tiene un familiar con una enfermedad renal hereditaria.
  • Controlar la tensión arterial.
  • Si se es diabético, mantener el azúcar a raya.
  • Evitar fumar. 
  • Huir de la obesidad y el sedentarismo
  • Alimentación sana, equilibrada y baja en sal.
  • Para personas predispuestas, realizarse reconocimientos médicos básicos.
  • Realizar ejercicio físico.
  • No automedicarse
Bueno, hasta aquí llega la entrevista. Espero que las personas que lean esto cuiden sus riñones para que tengan una vida larga y feliz. Gracias Ren por la entrevista. Que tengáis una buena sesión de diálisis.
Gracias a ti, Ana. Y recordad que la prevención es de vital importancia. Nosotros ya no tenemos solución, aparte de la diálisis y el trasplante, pero hay muchos otros que pueden evitarlo.


Ana Hidalgo




domingo, 6 de noviembre de 2016

Personas y Vidas. Graciela Carabaja: "Primero me dio su corazón y luego me dio su riñón"




Hoy os dejo con una gran historia de amor, una historia de esas que nos emocionan enormemente. Graciela necesitaba un trasplante de riñón y su marido, Ariel, se lo ha donado. 
Os dejo con su historia:

Estoy empezando una vida nueva. Sí... ¡He vuelto a nacer!  El 27 de Octubre (hace 10 días) fui trasplantada de riñón . He tenido la gran fortuna de empezar de nuevo o de continuar la vida de forma diferente.

La historia con mis riñones empezó en el año 2010, justamente en Agosto, con retención de líquido en los pies. En ese momento pensé que era porque pasaba muchas horas sentada en la oficina, pero con el tiempo, los edemas se empezaron a generalizar, y el 5 de Noviembre de 2010, tras hacerme una biopsia laparoscópica, me diagnosticaron Síndrome Nefrótico de cambios mínimos. Yo estaba asustada, no entendía nada de lo que me estaba ocurriendo.

Me realicé el primer tratamiento en Bahía Blanca con Nefrólogo Jerarquizado y ya en el primer análisis, me dijeron que no había nada más que hacer, que tenía que comenzar con la diálisis y después un trasplante.
Entonces dije: "¡Sí... las ganas!, ¡Ni loca me hago eso! Agarré la carpeta y me fui.

Se lo comenté a Ariel y juntos tomamos la decisión de ir a Buenos Aires. Allá, en la Clínica del Riñón, durante el 2011 y 2012 me administraron cuatro tratamientos fortísimos sin resultados favorables.
El Director de la clínica me envió de nuevo a Bahía, así que, durante el 2013,  encontré una nefróloga muy buena que me realizó una biopsia punzante extrayendo varias muestras. El diagnóstico fue Glomeronefritis focal  y segmentaria. Comencé de nuevo otros tres tratamientos fuertes a base de corticoides sin obtener resultados.
Seguí con esta Dra. durante el 2014 y a principios del 2015, abandoné todo el tratamiento al ver que seguía orinando bien, los edemas desaparecían y notaba que mi sistema rechazaba los corticoides.

En ese tiempo me enfoqué y me dediqué a mi carrera y ese mismo año, en Octubre del 2015, empecé con mucho cansancio. Me ingresaron con un hematocrito muy bajo y el 5 de Noviembre de ese año llego el diagnóstico: Insuficiencia Renal Crónica Terminal. A partir de ese momento, no tardaron mucho en colocarme un catéter provisional en el cuello para dializarme durante tres meses y el 9 de noviembre de 2015 realicé mi primera sesión de diálisis con buena respuesta.
El 22 de septiembre de este año, comenzamos con los estudios preliminares para poder realizarme un trasplante, y poder ponerme en lista para que en un tiempo se pudiera realizar la intervención.

El Jefe de trasplante me sugirió la posibilidad de realizarme un trasplante de donante vivo, e inmediatamente Ariel se ofreció como el donante para mi sorpresa. Entonces comenzaron con el protocolo del trasplante y me efectuaron todos los análisis pretrasplante, el 29 y 30 de Septiembre; a Ariel le hicieron el examen de compatibilidad esperando con toda la fe que fuera compatible conmigo, y este resultado arrojó un 98%, cosa que solo suele darse en gemelos.
El 17 y 18 de Septiembre nos realizamos todos los análisis pretrasplante y  a los dos nos salió todos bien.
Y quedamos a la espera de la fecha de la intervención.


El martes 25, por la mañana, iba caminando a mi casa hablando con mi mejor amigo por teléfono y me entra una llamada del hospital diciendo que la intervención sería el jueves 27 y  que teníamos que ingresar el miércoles.  ¡Sí!... ¡así de rápido! Esa misma noche nos pusimos en marcha y viajamos.
Ingresamos en el hospital el miércoles 26 a las 19:00 en habitaciones separadas, y el jueves a las 8 de la mañana tuvimos la intervención simultánea con equipos de cirujanos diferentes en el Hospital Universitario Austral de Pilar.

Después de 2 horas de cirugía, todo salió muy bien; los análisis daban valores normales. Yo llegué al hospital el miércoles con una creatinina de 8,9; después del trasplante me quedó en 1,8, y el domingo 30 de Octubre en el alta me quede con 0,7... lo normal. Así que ya funciona como un riñón sin rastros de enfermedad.
AMIGOS, SOY UN MILAGRO CAMINANDO.

En estos años 5 años estudié y trabajé e hice toda mi vida de lo más normal; me rodeé de las personas correctas y creí solo en Dios y su promesa.
A mí nadie me enseño a ser fuerte yo fui desafiada a serlo pero esa fortaleza viene siempre de Dios soberano.
Dios es experto en unir vidas y hace 9 años me confirmo el día que nos unimos en matrimonio yo no necesitaba otra prueba pero Dios uso la ciencia y la medicina.
Para mostrar que somos el uno para el otro el diseño perfecto de su corazón
Mi esposo el donante Ariel Sandoval. Primero me dio su corazón y luego me dio su riñón.


Graciela Carabaja


Ana Hidalgo



martes, 1 de noviembre de 2016

Entrevista que me realizó una estudiante




Hoy releyendo y repasando una entrevista que me hizo una estudiante (no recuerdo ahora que estudiaba ya que ha pasado bastante tiempo) he pensado que no estaría mal publicarla para compartirla con vosotros.

Aquí va:

 ¿Hace cuánto que te detectaron la enfermedad?
 Era una niña cuando los médicos lograron encontrar lo que tenía, apenas tenía 11 años, pero dijeron que era una enfermedad que podía arrastrarla desde mi nacimiento.

¿Cuál fue tu reacción al conocer el diagnóstico?
Digamos, más bien, la reacción de mis padres, porque yo apenas me enteraba al principio. Imagínate lo que significa para unos padres que les digan que su hija tiene una enfermedad terminal. Yo sabía que algo pasaba, pero no comprendía el alcance de mi enfermedad.

¿Cuánto tiempo pasó desde que te anunciaron que necesitabas un nuevo riñón hasta que obtuviste el primero?
Comencé la diálisis a los 16 años, en un primer momento mi padre comenzó a realizarse las pruebas para donarme su riñón, pero tuve la suerte de que me llegó uno de cadáver antes de que me lo pudiera donar él. Esto fue con 17 años; estuve apenas un año en diálisis.

¿Cuánto tiempo puede estar una persona en hemodiálisis, pendiente de trasplante?
Eso depende de muchos factores: de si le llega pronto un riñón compatible, del tipo de vida que lleve, si se cuida, si no tiene otras complicaciones... De todos modos yo conozco a una persona que estuvo casi 30 años en diálisis y al final fue trasplantado. Aunque, por supuesto, el cuerpo se resiente cuando se lleva muchos años en diálisis.

¿Llegaste a pensar que no obtendrías a tiempo el riñón?
La verdad es que yo no pensaba en eso, era muy joven, tenía ilusión y esperanza,  y de todos modos tampoco tuve mucho tiempo de pensar, entre trasplante y trasplante, porque no estuve demasiado en diálisis.

¿Has sido trasplantada tres veces, conoces la identidad de las personas que te proporcionaron un riñón en cada una de las ocasiones?
Del primer trasplante no me comentaron nada; el segundo trasplante fue de donante vivo emparentado (mi padre), y en el tercer trasplante lo único que me dijeron era que el donante era un chico de 17 años. No suelen dar datos de dónde provienen los órganos, es algo que no está permitido. Como mucho te dan algún pequeño detalle, sin más.

¿Cómo te sientes respecto a estas personas por el hecho de haberte proporcionado una parte de su cuerpo?
Bueno, en primer lugar hablaré de mi padre, del que me siento muy orgullosa y ahora que es mayor procuro estar pendiente de su salud y de que esté bien. Y en cuanto a los donantes, no me canso de dar las GRACIAS a todas aquellas personas que son donantes y que con su altruismo y su generosidad consiguen que otras personas, como yo, vivan o tengan una mejor calidad de vida.


¿Cuál fue tu reacción al saber que obtendrías tu primer riñón?
Bueno fue una mezcla de emociones; era miedo a lo desconocido, alegría por mejorar mi calidad de vida, nervios, temor a la anestesia...

¿Qué procedimiento tuviste que seguir antes de la operación?
Cuando te llaman porque hay un posible donante, no te llaman sólo a ti, llaman a otra/otras personas, para estar seguros de que habrá un receptor. Cuando estamos en el hospital nos hacen las últimas pruebas para ver cual de los receptores es el ideal. Una vez que me comunicaron que yo era la que recibiría el riñón, procedieron a dializarme para estar completamente limpia y a prepararme para la operación.
Con el riñón de mi padre, fueron muchas pruebas y la operación transcurrió en dos quirófanos casi a la vez.

¿Dejando aparte el alto porcentaje de éxito de la operación en sí, tenías miedo a que tu cuerpo rechazara el nuevo riñón?
Ese miedo está siempre presente en los trasplantados, máxime si ya se ha rechazado alguna otra vez. Cada vez que voy a la visita médica rutinaria tengo un pequeño temor que se me pasa cuando los médicos me comentan los resultados de los análisis. Y siempre es así. Pero durante el resto del tiempo no pienso demasiado en ello. Además estoy concienciada en que si ha de pasar, pasará… y me adaptaré.

¿Qué procedimientos médicos se llevaron a cabo en cada una de las 3 operaciones ?
En los dos trasplantes anteriores me colocaron los riñones en la parte inferior externa del abdomen (el 1º en la fosa ilíaca derecha y el 2º en la izquierda). A este tipo de trasplante se le llama "heterotópico".
Con el tercer trasplante tuve problemas, y los cirujanos, después de intentar implantarlo en mi abdomen, tuvieron que cerrar y colocarlo en el mismo lugar que ocupaba el anterior riñón enfermo. A este trasplante se le denomina "ortotópico".

¿Qué tipo de pacientes son los que corren más riesgos para el trasplante renal?
Un trasplante es una operación y toda intervención quirúrgica conlleva riesgos. Aunque podríamos decir que los que tienen una complicación añadida, ya sea cardiovascular, diabetes, hepática... están más expuestos a tener problemas. Las personas de edad avanzada también corren algo más de riesgo aunque cada vez son más las personas mayores que son trasplantadas.

¿Qué dieta tuviste que seguir mientras estabas en hemodiálisis?
 La dieta que lleva una persona estando en diálisis es muy estricta. Sin sal, reducir el potasio, mediante el remojo y la doble cocción de verduras y comiendo lo que menos potasio tiene, reducir el fósforo (esto es más complicado porque casi todos los alimentos llevan fósforo). Para reducir más el fósforo, los enfermos renales toman un medicamento que atrapa el fósforo en el estómago y lo elimina (por así decirlo). Otra cosa que hay que reducir es la ingesta de líquidos, según si se orina algo o no.

¿Cómo cambia la vida de una persona trasplantada que ha estado sometida al tratamiento de la hemodiálisis? (ámbito social, laboral, doméstico)
Es totalmente diferente. En primer lugar ya no te encuentras atado a una máquina, lo que tienes una libertad que antes no tenías. Te encuentras bien y puedes hacer una vida prácticamente normal. Lo único es que hay que tomar medicación toda la vida y acudir regularmente a nuestro nefrólogo para visitas rutinarias. Es importante cuidarse y llevar una vida activa y una alimentación sana y equilibrada.

Aparte de escribir en tu blog "Vivir con insuficiencia renal ". ¿Qué más te ayudó a superar la situación? (entidades, asociaciones...).
Soy una persona que tengo superada mi enfermedad desde siempre... ten en cuenta que soy enferma renal desde bien pequeña, aunque también influye mucho mi forma de ser; tengo un carácter optimista y positivo, no me derrumbo fácilmente y si me caigo me vuelvo a levantar. De hecho, fue para ayudar a otras personas por lo que creé mi blog, para infundirles esperanza y positivismo.
Es cierto que también me hace mucho bien escribir, pues en los días de "bajón", leo mis artículos y me animo otra vez.

¿Qué es lo que has aprendido con toda tu larga experiencia en este tema?
Que hay que ser fuertes y superar los baches que nos vayamos encontrando en este largo camino como enfermos crónicos; que no nos debemos abandonar, debemos cuidarnos, querernos y mantenernos en forma. Debemos esforzarnos por ser positivos y optimistas, que no quiere decir que estemos siempre contentos, pero sí saber levantarnos cuando vemos que nuestros ánimos decaen.

¿Qué mensaje darías a ésas personas que se encuentran en hemodiálisis y están pendientes de trasplante?
Pues exactamente lo dicho anteriormente, y con un detalle más... que no pierdan la esperanza que tarde o temprano llegará el riñón esperado, su riñón.

Y por último, ¿qué mensaje te gustaría transmitir a aquellas personas que tienen la posibilidad de donar un riñón y lo niegan o se encuentran indecisas?
Que piensen que al donar los órganos, una vez que ya no se necesitan, salvan muchas vidas y que gracias a ellos personas que estaban al límite de sus vidas o se encontraban atadas a una máquina, pueden volver a vivir como personas normales, con una calidad de vida excelente. Que es una alegría saber que algo de ti no terminará pudriéndose, sino que vivirá en otras personas.

Gracias por difundir el mensaje de la DONACIÓN DE ÓRGANOS
Un abrazo


Ana Hidalgo 


lunes, 24 de octubre de 2016

¿Qué es ser fuerte cuando estás enfermo?



Continuamente me repiten... "yo no sé si aguantaría, tú eres muy fuerte", "¿Cómo puedes ser tan alegre y positiva, estando toda la vida enferma? Yo no sería tan fuerte". Algunas personas creen que una persona fuerte es aquella que no tiene miedo, la que no le preocupa lo que pueda pasar, la que no siente dolor cuando le pinchan o le hacen pruebas médicas de todo tipo, la que se lanza de cabeza contra todo sin pensar en las consecuencias... No. La verdad es que están muy equivocados.
Una persona puede ser fuerte pero tener terror a la agujas, a las pruebas médica dolorosas o a cualquier diagnóstico negativo... como me pasa a mí. El dolor y el temor se sienten igual, pero sabemos que hay que hacerlo y que no queda otra opción.

Una persona fuerte es aquella que acepta lo que le depara la enfermedad, pero intenta poner todos los medios que hay a su alcance para afrontarla con optimismo y positividad. Es aquella que hace todo lo que le dice el médico e intenta aprender y mantenerse informada.

No pensar demasiado en lo que pueda venir, antes de que llegue (un rechazo, resultados y/o diagnóstico, una prueba dolorosa..) es también algo propio de una persona fuerte. Una persona así piensa que es mejor dejar pasar los días, vivir y disfrutar y cuando llegue el momento, ese momento temido, entonces nos podremos quejar o temblar de miedo, como hago yo. No por estar "dándole vueltas al coco", muchos días antes, solucionaremos nada, ni nos ayudará... más bien al contrario, conseguiremos no vivir plenamente esos días, estar de mal humor, tristes, nerviosos y hacer que nuestra tensión se dispare.

Yo soy de las que cuando me tienen que realizar alguna prueba médica o darme alguna mala noticia les digo que sea rápido... ¡ya!. Los malos tragos cuanto antes mejor.

Y puede que me digas... "yo no soy así, no soy tan fuerte, yo siempre estoy pensando en todo, estoy triste y de mal humor. No puedo pensar en positivo". Bueno, pues esto es algo que se puede aprender. Poco a poco, debes ir acostumbrando tu mente a pensar en positivo. Evita adelantarte a los hechos y pensar en qué pasará mañana, esto sólo te causará angustia y preocupación. Cuando te lleguen esos pensamientos negativos, o empieces a pensar en esa prueba que te tienen que hacer o en que tu riñón no está funcionando como debería, aparta esos pensamientos e intenta distraerte. Ocupa tu mente en realizar actividades que requieran de toda tu atención. A medida que pase el tiempo, notarás que te sientes más fuerte, que estás más contento y que disfrutas más de la vida y de los pequeños detalles.
Otra cosa importante es mantenerse informado e investigar todo acerca de tu enfermedad de ese modo tomarás la mejores decisiones llegado el momento.

La fuerza para vivir con una enfermedad crónica también se puede sacar expresando los sentimientos, no guardándolo todo para nosotros. A veces, es importante desahogarse, para encontrar consuelo y ánimo. Hay que hablar con nuestra gente, con amigos, con personas que estén pasando por lo mismo e incluso con profesionales médicos... gente que sea, sobre todo, positiva, que te hagan reír y que te apoyen en los momentos malos. Lo que menos necesitamos son personas negativas que nos roben las energías.

Recuerda que la fortaleza para sobrellevar una enfermedad, aceptarla y afrontarla, la tienes en tus manos. Tú eres el que debe cambiar tu forma de pensar, el que debe pensar en que vas a coger el toro por los cuernos e intentar disfrutar de la vida. No es sencillo, pero merece la pena intentarlo para tener esa "fuerza" que nos haga ganar calidad de vida.


Ana Hidalgo



martes, 18 de octubre de 2016

¡25 años! ¡Un cuarto de siglo con el trasplante!



Cumplir 25 años... un cuarto de siglo, con el riñón trasplantado, es todo un logro, máxime cuando los cirujanos, a la hora de realizar la intervención, no las tenían todas consigo. Entre la anemia, las múltiples operaciones que ya me habían realizado y los anticuerpos que pululaban por mi cuerpo...el trasplante tenía riesgo de no salir como queríamos.

En realidad, la operación fue bastante complicada, como ya he contado alguna vez, y hasta pasados los 21 días el riñón no comenzó a realizar su función... una posibilidad que sabía que podía ocurrir, al tener, el riñón del donante, necrosis tubular, debido al tiempo que estuvo fuera del cuerpo y las complicaciones que hubo para poder acomodarlo en el mío. No me lo pudieron poner delante, así que cerraron y me lo pusieron atrás, en el sitio donde se encuentran situados los riñones... muchas horas de quirófano y dos cicatrices enooormees.
Pero aquí estamos.... 25 años después y con mi riñón todavía funcionando.

Y como cada año, quiero agradecer a todos los donantes su gesto altruista y generoso, ya que gracias a ellos, personas como yo podemos seguir viviendo y teniendo una buena calidad de vida.



 Un vídeo publicado por Ana Hidalgo (@anahid48) el
 



Ana Hidalgo



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