viernes, 8 de febrero de 2019

Macarrones con atún



La pasta es un plato que los pacientes con enfermedad renal suelen comer a menudo ya que aportan energía y apenas contienen, por regla general, potasio,sodio o fósforo según sea su preparación.
Hoy os traigo unos macarrones con atún que se preparan en un santiamén y resultan deliciosos.

Ingredientes para 4 personas:

  • 300 gr de macarrones
  • 1 bote de 1/2 kilo de tomate entero pelado
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 cebolla. (Si tenéis cebolla congelada mucho mejor).
  • Un trozo de pimiento verde y un trozo pimiento rojo. (si los tenéis congelados, mejor)
  • 2 latas pequeñas o una grande de atún bajo en sal.
  • Hierbas aromáticas: orégano, hierbas para pasta, pimienta
  • Aceite de oliva
  • Opcional: unas aceitunas sin hueso picadas. 

Preparación: 
Se cortan a trocitos las verduras y se ponen a remojar cambiando el agua varias veces. Si son congeladas se ponen a remojo también para que pierdan más potasio. El tomate se saca de la lata y también se pone a remojar. Si vas a poner aceitunas también se ponen a remojo ya cortaditas.


Elaboración:
Primero pondremos a cocer la pasta con abundante agua y un chorrito de aceite hasta que esté al dente. Una vez hecha se escurre y se añade un chorrito de aceite, para que no se pegue y se reserva. Si la pasta se va a comer varias horas después, es mejor que se remoje con abundante agua fría después de cocerla.





Mientras tanto se pone un poco de aceite en una cazuela o sartén grande y hacemos un sofrito poniendo primero la cebolla y los pimientos picados. Cuando vayan  a tomar color se añaden los ajos laminados y se deja pochar unos minutos. A continuación añadimos el tomate picadito.
Añadimos las especias al gusto (pimienta, orégano, albahaca..) y dejamos reducir y espesar la salsa. Cuando esté en su punto añadimos el atún ligeramente desmenuzado y las aceitunas.
A continuación mezclamos la pasta con la salsa y servimos...


¿Lo sabías? Aunque el atún contiene potasio (248) y fósforo (200) la cantidad que representa al comer una ración de macarrones no es grande, ya que dos latas pequeñas para 300 gr. de macarrones no es mucho.
El tomate pelado es el que menos cantidad de potasio tiene (193), y si lo remojas cambiando el agua varias veces, reduces mucho más la cantidad de este mineral.



Ana Hidalgo




jueves, 31 de enero de 2019

¿Ejercicio en la enfermedad renal? ¡Por supuesto!


Muchos de vosotros me preguntáis si se puede hacer ejercicio con la enfermedad renal y os sorprendéis del ritmo que llevo yo. Todo es cuestión de acostumbrarse y de conocer bien hasta dónde puede llegar cada uno. Por supuesto, que cada persona es un mundo y que cada etapa nos condiciona de diferente forma.

Sé que es difícil comenzar a realizar algo de ejercicio cuando estás muy cansado o cuando no tienes ánimo. Pero si me haces caso, comprobarás que el ejercicio te ayuda a estar menos cansado y a tener más energía. Te ayuda a ser más resistente y a causa de las endorfinas te sientes muy bien, con una sensación de felicidad, que además funciona como un analgésico natural y reduce la ansiedad y el estrés.
 El corazón se fortalece,  algo muy importante para los enfermos renales, ya que ambos órganos, corazón y riñones, están conectados.  También el sistema respiratorio mejora y se aprende a respirar de manera más profunda y a oxigenar nuestros pulmones.

Los huesos y los músculos son una parte de nuestro esqueleto que también sufren mucho debido a las diálisis y las potentes medicaciones contra el rechazo. Con el ejercicio se fortalecen y es una gran ayuda en la prevención de la osteoporosis, de las fracturas y otras dolencias.

La cantidad de beneficios que tiene realizar algo de ejercicio en los enfermos renales de forma continua está comprobado. Sea cual sea la etapa en la que te encuentres, la actividad física aportará calidad en tu vida .
No me valen las excusas, si estás muy cansado, un pequeño paseo o un poco de baile suave a diario,  te hará mucho bien. Y podrás comprobar que a medida que van pasando los días, te vas encontrando con más fuerza y lo que antes era un pequeño paseo, poco a poco se irá convirtiendo en una caminata.

Podemos decir que el mejor circulo vicioso es el del ejercicio: cuanto más ejercicio haces más endorfinas generas y más energía, más bienestar y más vitalidad obtienes. Con el resultado de que más ganas de hacer ejercicio tienes. 

Si no has hecho nunca ejercicio lo mejor será que consultes con el médico y comiences con alguna actividad suave. No es recomendable comenzar un ejercicio de intensidad moderada al principio, porque lo que puedes conseguir es que te lesiones y/o acabes con unas agujetas tan tremendas que no quieras oír hablar más de hacer ejercicio. Todo lleva su tiempo.


Ana Hidalgo




martes, 18 de diciembre de 2018

Personas y vidas. Xenia Martinez: "La actitud positiva ante todo"


Insuficiencia Renal Crónica en etapa terminal, odio escuchar ese nombre cada vez que un médico lo menciona, sobre todo la palabra “terminal” pues lo primero que me recuerda es la presencia de una enfermedad avanzada, progresiva e incurable. Considero que se debería cambiar el nombre a la enfermedad, aunque es la realidad que estoy viviendo, no creo que sea necesario que te lo recuerden, total, vivo con ella desde hace 18 años, a veces la veo como mi mejor amiga, mi compañera de vida, pues me ha enseñado lo fuerte que puedo ser, a valorar cada día de mi vida y, ¿porque no? a ser mejor persona.
Hace poco escuché decir en una conferencia “las personas sanas no saben la corona de salud que traen en la cabeza” lo que me llevó a pensar. ¿Qué persona sería en este momento si no tuviera esta enfermedad? Tal vez no hubiera conocido la fuerza y la fe que puedo llegar a tener.

La realidad de una enfermedad terminal es aceptar, de cierta manera, tu mortalidad, sí, lo sé, suena algo muy duro, pero cuando tienes casi toda una vida luchado en contra de todo diagnóstico la cruda realidad se vuelve parte de tu vida, aprendes a vivir día a día; pues nunca sabes cuándo aparecerán los síntomas, de pronto aparece la anemia, descalcificación, edema, cansancio, debilidad muscular, calambres, etc., a veces pueden llegar a hacer que cambien mis planes, es ahí cuando vives el presente, sí, la realidad es que tienes muchas limitaciones pero debemos saber que la insuficiencia es solamente algo físico, segura estoy que la actitud positiva que tomamos ante la enfermedad nos mantiene firmes.

En este momento, ya no me veo igual, ya no tengo las mismas ganas de antes, ni puedo llevar la misma rutina que estaba acostumbrada, a veces el cansancio del ir y venir de los doctores me abruma, sin embargo, aún tengo un proyecto de vida, tengo metas por cumplir, sé que el tiempo se me viene encima, vienen pruebas grandes pero no son impedimento para que yo consiga mis metas, el único cambio será que debo esforzarme más para conseguirlo. 
  
Otra verdad, es que al final del día solo te tendrás a ti, serás tú quien tenga que ponerle las ganas para salir adelante, solo tú sabes que es luchar día a día, claro que tu familia y amigos están ahí para apoyarte, pero de nada sirve si tú no pones de tu parte. Sé que no es fácil, que por más que quieras llevar una vida “normal” al cien por ciento no es así; sin embargo, de vez en cuando hay que hacer una pausa, respirar y continuar.

Así es la Insuficiencia Renal, por etapas, poco a poco… el final de una etapa es el principio de otra; yo me repito a mí misma en esos momentos a solas, cuando pienso que ya no puedo más: ¡Respira y recuerda que has pasado por esto antes... has estado así de cansada y asustada, de ésta también vas a salir! Yo sé que es un largo y doloroso camino, tanto emocional como físicamente, pero en algún momento va a pasar, cuando menos lo esperes vas a ver hacia atrás y verás a una persona fuerte que no sabías que eras.

Xenia Martinez


Gracias Xenia, por compartir tus sentimientos y tu visión de la vida como enferma renal. Sigue con esa actitud, siempre hacia adelante y siempre disfrutando de los pequeños detalles de la vida. Tienes mucha vida por delante y muchas metas por cumplir. ¡Ánimo!
Un abrazo.


Ana Hidalgo




viernes, 14 de diciembre de 2018

Las Fiestas Navideñas y los excesos en la alimentación



Se acercan las Fiestas Navideñas y los hábitos alimenticios en estos días cambian por completo y pueden provocar un aumento de peso de al menos dos kilos en menos de tres semanas. Estas fechas también vienen acompañadas de molestias estomacales y empachos que alteran nuestro equilibrio digestivo.
El exceso de grasas, alcohol y azúcares añadidos... es decir el consumo inconsciente de calorías, conlleva a que al organismo le resulte difícil hacer desaparecer todo ese cóctel de alimentos y bebida provocando un aumento brusco de peso.

Especial cuidado tenemos que tener los enfermos renales en todo el periodo Navideño. Los que están en diálisis y prediálisis deberán ser prudentes con los alimentos ricos en potasio (turrones, mazapanes, chocolates, mantecados, polvorones, frutos secos). Además, los que tienen restricción de líquido vigilarán atentamente el exceso de líquido que a veces acompaña a las comidas de Navidad.

También el consumo de sal se dispara en estas fechas, por lo que hay que tener cuidado, sobre todo en los enfermos con hipertensión arterial. Si no hay más remedio que comer porque vas de invitado, procura escoger los alimentos que tienen menos sal, si es posible, y si no lo puedes evitar, come menos cantidad y sin salsas y aderezos que es donde mayor cantidad de sal hay.

La cuestión es ir controlando y adecuando la dieta a esos días. Sobre todo no hay que obsesionarse y tener ansiedad por no poder comer algo.
Los trasplantados renales también deben vigilar la alimentación en Navidad, pero sobre todo disfrutando de las comidas con moderación. No hay que olvidar la medicación y cuidar de no aumentar demasiado de peso en esos días. Evitar atracones y el abuso del alcohol.

Es muy útil compensar con una dieta más ligera los días entre las fiestas más señaladas y combinarlo con ejercicio diario. Es muy importante desayunar todos los días como base de un mantenimiento de nuestros hábitos saludables. Los ayunos prolongados de más de 12 horas (no desayuno y luego me pongo como el Kiko en la comida de Navidad, o no como y luego me atiborro en la cena de Nochebuena) no son beneficiosos, sino que pueden llevarnos a comer más y de manera menos equilibrada.

En resumen, hay que disfrutar de estas fechas tan señaladas sin abusar, con un menú adecuado y sin comer demasiado. No hay que privarse, sino comer bien: saber qué se come, vigilar los alimentos ricos en potasio y no abusar de la sal ni de los líquidos para quienes los tengan restringidos.

¡Y a disfrutar de la Navidad!



Ana Hidalgo




domingo, 9 de diciembre de 2018

Los obstáculos de la vida


La vida continuamente nos va poniendo la zancadilla y, aunque tropecemos, es tarea nuestra no caer completamente, y si caemos levantarnos de nuevo. Todos nos encontramos obstáculos en el camino de nuestra vida, y los que padecen alguna enfermedad crónica, muchos más. El camino, en estos casos, es duro de recorrer, con baches y hoyos que hay que sortear.

Sé de sobras que al que esté pasando por un mal momento estas palabras le sonarán extrañas, difíciles y lejanas de conseguir, pero, aunque haya temporadas en los que parece que nunca vas a poder levantar cabeza, siempre hay un rayo de luz en torno a ese gran nubarrón de sufrimiento, pesar y dolor que, en esos momentos, se está cruzando en tu camino.

Así mismo, sé lo que es sentir que no te apetece hacer nada; si estás leyendo te aburres, si sales a la calle, quieres estar en casa, no tener ganas de ver la tele y ni siquiera tener ganas de levantarse.
Además, también sé que aunque os diga "anímate, eso pasará" o " tienes que ser fuerte y no llorar", será inútil puesto que en esos momentos se necesitan mucho más que palabras de aliento y de ánimo.
Pero sí hay algo muy importante que se puede hacer, y es aceptar toda la ayuda que se necesite, ya sea de un profesional médico, familiar, de amigos o de personas que han pasado por la misma situación.

Procurar no quedarse solo y estar rodeado de familiares o amigos; hay que hacer un esfuerzo y salir e intentar hacer alguna pequeña tarea. Es muy difícil, lo sé, porque cada movimiento, cada gesto, cada palabra e incluso cada pensamiento, representa un esfuerzo colosal. Pero por pequeña que sea la palabra, el gesto, la tarea que nos esforcemos por realizar, será un paso más para salir del agujero de tristeza, pesimismo y dolor en el cual nos encontramos en esos momentos.

La música ayuda mucho, además es algo que no implica demasiado esfuerzo, una música suave y relajada ayuda a disminuir la ansiedad y la angustia. Actualmente se utiliza la musicoterapia para disminuir los procesos depresivos.
Sentado o tumbado, escuchar música suave ayuda a relajarnos y si lo acompañas con respiraciones profundas, conseguirás un sentimiento de bienestar.

Hay algo que también suele sentar muy bien cuando te parece que estás en un túnel que nunca acaba... es escribir. Escribe, lo que sea, tus sentimientos, tu rabia, tu tristeza. Plasmar en un papel, o en el ordenador, como te sientes en esos momentos, contribuirá a desahogarte.

Es difícil de aconsejar hacer algo de deporte en una época de tu vida en la que parece que todo se hace una cuesta arriba, pero es importante intentarlo; al menos dar un pequeño paseo aprovechando el sol, servirá para que te aporte vitaminas y te infunda algo de ánimo. Y si te ves con fuerzas, apúntante a un curso de yoga, pilates o meditación, seguro que te ayudará, poco a poco, a retomar tus fuerzas para salir del bache.

Aquí os dejo con India Martinez y Axel .... Cierra los ojos y relájate

          



  Ana Hidalgo




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